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martes, 6 de mayo de 2014

Helmuth Moltke

Helmuth James Moltke fue sobrino nieto del famoso militar alemán Helmuth von Moltke, general fundamental en las guerras que llevaron a la unificación alemana dirigida por Bismarck. Nuestro protagonista nació en 1907, y era conde. Fue asesor legal espcializado en Derecho Internacional del Mando Supremo de las Fuerzas Armadas. En el estado de Kreisau fundó el Kreisauer Kreis, o Círculo de Kreisau, grupo de resistencia al nazismo desde el conservadurismo cristiano. El objetivo de dicho grupo era impulsar una regeneración moral y política cuando cayese Hitler. Pero en enero de 1945, en plena vorágine represora nazi por el atentado de julio de año anterior contra Hitler, fue descubierto. Se le encarceló, y se le ejecutó el 23 de enero de 1945.

miércoles, 29 de junio de 2011

Antoni Martínez i Domingo

Antoni Martínez nació en Barcelona en 1867. Propietario, católico militante y conservador, será concejal de Barcelona en 1897. Estuvo vinculado al grupo de Dato en el Partido Conservador pero termina por adoptar una postura más regionalista. Fue alcalde de la capital catalana en 1915 y 1917. Apoyó a la Asamblea de Parlamentarios de Barcelona enfrentándose al gobierno. Terminó por dimitir al importarle más su preocupación por la ciudad y el regionalismo que su pertenencia al conservadurismo. Fue elegido concejal por la Lliga Regionalista al poco tiempo. Volverá a la alcaldía de Barcelona en 1919. Se enfrentó a Martínez Anido por los incidentes acontecidos en los Juegos Florales de 1920, presididos por el mariscal Joffre. Fue elegido diputado por Barcelona en las Cortes en el año 1923. Regresará al Ayuntamiento en 1930. Fue nombrado delegado de Trabajo en Cataluña hasta 1931. Fue diputado por la Lliga Catalana en 1932 y llegó a ser vicepresidente del Parlament de Catalunya. Durante la guerra se exilia y al regresar abandona la política. Murió en 1942. En 1922 publicó Parlaments de l’alcalde de Barcelona.

viernes, 16 de abril de 2010

Carlismo

Aunque en este blog hay algunos artículos que hacen referencia al carlismo a la hora de tratar otras ideologías y acontecimientos históricos, así como algunas bibliografías faltaba un artículo que intentara acercarse a este movimiento político y social español tan importante en nuestra Historia Contemporánea. Ese es el motivo por el que insertamos este "post".
El carlismo fue un movimiento político y social español que nace en el siglo XIX. Inicialmente agrupó a los seguidores de la causa del infante Carlos María Isidro de Borbón, hermano del rey Fernando VII, enfrentado a la hija de éste, Isabel, en el conflicto provocado por la sucesión de la Corona de España. La pugna dinástica provocó una lucha política y militar con fuerte incidencia social, configurando un movimiento que aglutinó a los enemigos de la Revolución Liberal. El carlismo agrupó a un conjunto heterogéneo de grupos y personalidades contrarrevolucionarios, cuyo único denominador común fue el rechazo al liberalismo triunfante y a las políticas y medidas que pretendían la transformación de una sociedad tradicional eminentemente agraria en otra industrial y urbana.
El carlismo nunca configuró un corpus organizado y jerarquizado de ideas como el liberalismo. Bien es cierto que después de la Primera Guerra Carlista (1833-1840) comenzó a elaborarse en el seno del movimiento una doctrina política cuyos principales componentes fueron la defensa de una monarquía tradicional, encarnada en la rama dinástica carlista, frente a la monarquía constitucional y luego parlamentaria, así como una defensa del poder de la Iglesia y de un catolicismo tradicional, junto con un evidente conservadurismo social, una defensa del mundo rural frente a lo urbano e industrial, así como la defensa de los fueros e instituciones forales vascas, navarras y catalanas.
En el aspecto social, el carlismo arraigó con fuerza en las zonas rurales de Vizcaya, Guipúzcoa, Álava, Navarra, el Maestrazgo y algunas zonas rurales del interior catalán, donde predominaba una vieja pequeña nobleza y un clero locales con mucho arraigo. La alta nobleza y el alto clero no fueron seguidores del carlismo, con excepciones, aunque algunos de estos miembros de los antiguos estamentos privilegiados tuvieron posiciones ambiguas o de instrumentalización del movimiento carlista, ya que lo utilizaron frente a las posiciones más radicales del liberalismo o del republicanismo, como se puede comprobar en las épocas de gobiernos liberales progresistas o en el Sexenio Democrático. En los momentos de predominio de moderados y conservadores, como en la Década Moderada o en el triunfo de la Restauración borbónica, las tesis carlistas eran abandonadas por considerarse anacrónicas.
El carlismo se debilitó sobremanera después de la derrota militar de 1876. Es un momento de crisis y de escisiones en el seno del integrismo y de auge de los nacionalismos catalán y vasco. El carlismo mantuvo posiciones de más arraigo e importancia en Álava y Navarra en el nuevo siglo. Tenemos que tener en cuenta que el carlismo fue fundamental en el triunfo de la sublevación militar de 1936 en dichos territorios.
Franco integró el carlismo en el partido único, FET de las JONS. Un sector del carlismo o tradicionalismo tendió hacia el final de la dictadura hacia posiciones políticas de izquierda pero en la Transición dejó de ser un movimiento político y social decisivo e importante.

domingo, 10 de enero de 2010

Moderación, conservadurismo y reacción

Moderación: acción o efecto de moderar o moderarse. Cordura, sensatez, templanza en las palabras o en las acciones. Eso es lo que dice nuestro Diccionario de la Real Academia. En el sistema político liberal decimonónico, era un término que se usaba en la parte conservadora del liberalismo. En el reinado de Isabel II era el partido que más gobernó frente a la versión progresista del liberalismo, o de la faceta democrática de éste último. Después, en política, se ha usado en el sentido literal del término, como nos cuenta la Academia y, por tanto, es aplicable a derecha o izquierda, ya líderes de cualquier signo político. A día de hoy, la moderación que fue patrimonio de todos los partidos democráticos en la Transición, dejando su carencia o falta para los extremistas de uno lado y de otro, ya no es patrimonio común. Se está alejando de uno de los pivotes del sistema democrático, es decir, del Partido Popular o, al menos, de una parte fundamental del mismo.

Conservadurismo: Dícese de la política de los conservadores. Actitud conservadora en política, ideología, etc.. Conservador: dícese de personas, partidos, gobiernos, etc, especialmente favorables a la continuidad de las formas de vida colectiva y adversas a los cambios bruscos o radicales. En el siglo XIX, el partido moderado se transformó en el conservador con Cánovas. Se trata de una de las opciones políticas básicas del sistema democrático, y hoy suele asociarse a las derechas, aunque en amalgama con el neoliberalismo económico y las democracias cristianas. El Partido Popular, en el ámbito nacional, tiene esa amalgama de tres componentes. En este caso, nos interesa más la del conservadurismo, es decir, el tender a no querer cambios en la estructura del estado, o en los matrimonios, etc.. Es razonable esta postura, y necesaria, siempre que sea, genuinamente democrática y no caiga en,

Reacción: tendencia tradicionalista en lo político opuesta a las innovaciones. En España, el franquismo era reaccionario. Esta tendencia reaparece en el Partido Popular, en sus políticas, pero, sobre todo, en sus críticas y en sus talantes, formas, maneras. Los reaccionarios, cuando son pocos, o estan fuera del juego parlamentario son sólo, relativamente, preocupantes, pero cuando se instalan en el discurso y las formas de un partido fundamental, el peligro se multiplica.

sábado, 9 de enero de 2010

Conservadurismo

El conservadurismo se refiere a una ideología que defiende la estructuras existentes y que se enfrenta a cualquier intento de modificarlas. Parece claro que en el momento actual de cambios, reformas en varios frentes, hay una tendencia en determinado lugar de nuestro panorama político que puede tener que ver con este movimiento.

Históricamente, el conservadurismo nace como reacción a la Revolución Francesa por los cambios de 180º que propone en todas las estructuras políticas, sociales y económicas. Burke, desde Inglaterra, encarna este primer conservadurismo. Defiende el valor de instituciones como la familia, la religión, además de defender el mundo rural y natural frente al nuevo industrialismo. Pero el conservadurismo evoluciona, y los conservadores terminarán admtiendo el nuevo orden burgués. Se diferenciarán de los liberales en que, mientras para éstos el mercado es fundamental, para los primeros sería el Estado como articulador de la armonía social. Los conservadores aceptarán, pues, el capitalismo, pero en vez de ser defensores a ultranza de la libertad de empresa, serán los grandes baluartes del concepto de propiedad, y el mantenimiento de ciertos valores. Por eso, a pesar de su defensa del Estado se enfrentarán al socialismo y al marxismo, también defensores del Estado pero con otros fines, además de presentar otros valores. Así, tenemos a un Carl Schmitt muy crítico con la burguesía, sus libertades y su pasividad ante el avance socialista, proponiendo una clara restricción de esas libertades y de la democracia en favor de gobiernos o estados autoritarios.

La Revolución bolchevique provocó un acercamiento entre las posturas liberales y las conservadoras por evidentes razones, ya que se temía que la marea roja se extendiese por toda Europa. Así, las diferencias, más propias de los partidos decimonónicos, liberal y conservador, se atenúan, resultando una síntesis que va a ocupar el espacio de la derecha en Occidente. El fascismo es otra ideología, con un carácter revolucionario.

En el mundo de hoy habría un neoconservadurismo. Dicho conservadurismo está a favor de los principios liberales en la economía pero no en la política, rechazando cambios, ampliaciones de libertades y derechos, así como el multiculturalismo y la permivisidad en las costumbres sociales. El conservadurismo de hoy se centra en la defensa de la nación o patria, de la familia o del modelo tradicional de familia, un claro paternalismo, y de la religión. Tampoco es muy partidario del invidualismo propio del liberalismo.

Algunos principios del conservadurismo, como son el respeto a la autoridad, y a la jerarquía llevan a atribuir el calificativo de conservador a ideologías o tendencias políticas distintas a las de la derecha. De hecho, el sistema soviético puede ser definido como conservador, o los sistemas islámicos.

jueves, 7 de enero de 2010

Estudio sobre Cánovas del Castillo y la derecha española

El catedrático José Antonio Piqueras ha publicado un extenso trabajo sobre Antonio Cánovas del Castillo, personaje clave de la Historia de España en el último tercio del siglo XIX al ser el artífice de la Restauración, pero, también por convertirse uno de los pensadores y políticos más importantes como referencia de la derecha española. El estudio, por tanto, no solamente se centra en el pensamiento de Cánovas, sino en la repercusión del mismo hasta hoy en día en el universo político de la derecha española. El trabajo es crítico con el conservadurismo pero, además, con los políticos que intentan apropiarse de figuras del pasado con mucha ligereza, y de todas las tendencias.

La reseña:

J.A. Piqueras, Cánovas y la derecha española. Del magnicidio a los neocon, Barcelona, Península, 2008.