Crisis designaría a un período breve de cambio decisivo. Sería un punto de inflexión que determinaría la supervivencia de un personaje, una institución, un período, una condición, etc. En un sentio más amplio indicaría un período breve o no tan breve de inestabilidad, de dificultades, cambios, y de transformaciones profundas. El concepto de crisis en Historia tiene una evidente relación con el de decadencia, declive, así como con los de recesión y depresión, en la perspectiva económica.
En Historia es un concepto muy utilizado, así como en Ciencias Sociales, pero es un concepto que presenta una serie de dificultades, es ambiguo e impreciso, especialmente por el uso indiscriminado y abusivo que se hace del mismo. El concepto se usa, tanto para describir revoluciones como tensiones en las relaciones internacionales, o de dificultades en el ámbito económico, social y hasta cultural.
El término tiene su origen en griego, y en la antigüedad se empleó mucho en el ámbito de la medicina, así como en el de la astrología, y de ahí pasó a la historia. En el siglo XVII se entendió como un punto de inflexión que determinaría un cambio en un sentido u otro, como en el curso de una enfermedad, para generalizarse su uso en la época ilustrada y en el siglo XIX. Debemos recordar que el desarrollo histórico se contemplaba como una especie de metáfora orgánica. Las sociedades serían como organismos vivos que experimentarían procesos y cambios: nacimiento, desarrollo, salud, enfermedades, recuperaciones, decadencias y, por fin, la muerte. El historiador Burckhardt empleó en este sentido el concepto de crisis cuando hizo su análisis de la Historia. Había momentos decisivos, de crecimiento, unos de aceleración y otros de ruptura.
La historiografía del siglo XIX empleó mucho la idea de crisis, como podemos ver en Ranke, Thiers, Taine o Michelet. Hubo un gran interés en el estudio de los períodos o momentos críticos, en relación con las revoluciones, especialmente, la liberal.
El marxismo dio una importancia enorme al concepto de crisis. Cada etapa histórica entraba en crisis y ésta daba lugar a otra época o etapa distinta y más avanzada, hasta que se llegaría al final, a la sociedad comunista.
En el siglo XX el término terminó por generalizarse y vulgarizarse, con el peligro que hemos señalado en el segundo párrafo de este artículo. En los medios académicos se habla de crisis del Antiguo Régimen, de crisis del liberalismo, de crisis de la democracia, de crisis del capitalismo, etc.. Pero, a pesar del peligro descrito, bien es cierto que se ha hecho un gran esfuerzo para definir los momentos o períodos de crisis en la Historia. En el ámbito de la historia política, así como en el de la económica el concepto está muy delimitado, es decir, se emplea de forma restringida, con márgenes muy marcados, frente a la historia social o cultural donde la idea es más fluida, con menos márgenes.
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domingo, 4 de agosto de 2013
El concepto de Crisis en Historia
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miércoles, 12 de junio de 2013
José Guerra Campos
José Guerra Campos nació en la provincia de A Coruña en el año 1920. Ingresó en el Seminario de Santiago de Compostela muy jovencito, en el año 1931, y allí estuvo hasta el año 1940, con la interrupción de la guerra, donde combatió en la 108º División. Fue ordenado sacerdote en el año 1944.
Consiguió el título de Bachiller en Teología por la Universidad Pontificia Gregoriana de Roma en el año 1945, y en ese mismo año se licenció y doctoró por la Universidad Pontificia de Salamanca. En el año 1951 se le nombró canónigo relicario, por oposición, en la Catedral de Santiago.
Guerra Campos inició una intensa carrera eclesiástica. Fue profesor en el Seminario de Santiago, y en la Universidad de dicha ciudad. Fue miembro de Acción Católica, y se interesó mucho por las excavaciones arqueológicas de la Catedral de Santiago como director de las mismas. Participó en el Concilio Vaticano II donde destacó en la discusión sobre el marxismo.
En el año 1964 fue obispo de Mutia, y auxiliar de la diócesis de Madrid-Alcalá. Entre los años 1966 y 1972 fue secretario de la Conferencia Episcopal Española. Fue procurador en Cortes, designado por Franco, desde 1967 hasta el final de la dictadura. En RTVE se hizo cargo durante un tiempo de la Comisión Asesora de Programas Religiosos.
Guerra Campos se significó por tener ideas muy conservadoras, y fue destacado miembro del sector más franquista de la jerarquía eclesiástica española. Fue inspirador de la revista "Iglesia-Mundo", de ideas ultraconservadoras, y de la Hermandad Sacerdotal Española, que agrupó a unos seis mil sacerdotes contrarios a las reformas y al espíritu del Concilio Vaticano II.
Murió en 1997.
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viernes, 8 de febrero de 2013
Ideas de Carrero Blanco
Reproduzco el siguiente texto, por su interés, porque definiría el régimen según uno de sus baluartes:
"Somos demócratas, pero nuestra democracia es una democracia orgánica que nada tiene que ver con la democracia inorgánica del liberalismo masónico; y somos socialistas porque somos cristianos, pero sin que tengamos nada que ver con el marxismo, ni con el socialismo liberal masónico, ni tampoco con la democracia cristiana que, ¡allá ellos!, ingenua o farisaicamente, pretenden en nombre de Dios copiar un sistema inspirado por el Diablo, que además ya probamos y a punto estuvimos de que nos costara la vida como Nación."
(Es un texto de un extenso "Introducción al estudio de una planificación de acción de Gobierno" de marzo de 1970, destinado a los ministros del gabinete nombrado en octubre de 1969)
(Es un texto de un extenso "Introducción al estudio de una planificación de acción de Gobierno" de marzo de 1970, destinado a los ministros del gabinete nombrado en octubre de 1969)
Es interesante esta cita no tanto porque defina al régimen sino porque establece lo que no es. La democracia inorgánica, como la llama, es decir, la que nosotros conocemos aquí y en Occidente, es atacada por liberal y por masónica. El socialismo es igual de peligroso, ya sea en su versión marxista, ya en la liberal, y ésta sería mala por su supuesta vinculación con la masonería, la gran bestia negra de Carrero y de Franco. Tampoco el sistema tiene nada que ver con la democracia cristiana porque ésta cree en la democracia inorgánica, un sistema, por fin, inspirado,al parecer, por el Diablo.
Cuando uno lee textos así, no tan alejados en el tiempo, sobre los poderes de la masonería y del Diablo en la política y destrucción de España no deja de asombrarse, pero así era.
He sacado el texto del artículo de TÉLLEZ MOLINA, A."Carrero Blanco, veinte años después. Un político inmutable", en [/i]Historia 16[i], número 212, (1993), págs. 22-30.
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El último texto de Carrero: las notas autógrafas para la reunión del Consejo de Ministros del 20 de diciembre de 1973
"En el Mundo que nos rodea no hay más que capitalismo o socialismo liberales que la Masonería sostiene, o el marxismo que el Comunismo trata de imponer"
Efectivamente, se trata de un texto de unas notas autógrafas del almirante para ser leído al Consejo al que nunca pudo llegar.
miércoles, 19 de septiembre de 2012
Historia del mundo contemporáneo. El movimiento obrero y las mujeres
Socialismo utópico
El socialismo utópico comenzó a interesarse por las mujeres, al reconocer la necesidad de la independencia económica de las mismas. Pero, por otro lado, los socialistas utópicos no fueron especialmente críticos con la división sexual del trabajo. En todo caso, su preocupación por la sujeción de las mujeres tuvo un gran impacto en su momento. Fourier llegó a decir que la situación de las mujeres era el indicador clave a la hora de conocer el nivel de progreso y civilización de una sociedad.
Otro aspecto que trató el socialismo utópico fue su crítica al celibato y al matrimonio indisoluble como instituciones represoras y causa de injusticias e infelicidades.
Flora Tristán
Flora Tristán dedicó en su obra Unión Obrera (1843) un capítulo a estudiar la situación de las mujeres. La autora mantenía la idea de que todas las desgracias del mundo provenían del olvido y del desprecio que se había hecho a los derechos naturales e imprescriptibles de la mujer. Flora Tristán defendió la importancia de la educación de las mujeres para el progreso de las clases trabajadoras por su influencia como madres, hijas y esposas sobre los hombres.
El socialismo marxista
El marxismo ofreció una nueva explicación sobre el origen de la opresión de las mujeres y una nueva estrategia para su emancipación. Friedrich Engels explicó en su obra El origen de la familia, la propiedad privada y el Estado (1884), que el origen de la sujeción de las mujeres no estaría en causas biológicas, sino sociales, es decir, en la aparición de la propiedad privada y la exclusión de las mujeres de la producción. La emancipación de las mujeres pasaría por su retorno a la producción y la independencia económica. Pero el apoyo a la incorporación de la mujer al trabajo generó en ciertos pensadores y sectores socialistas algunas críticas. Algunos se oponían al trabajo asalariado de las mujeres para protegerlas de la explotación y, también, por el posible aumento de abortos y de la mortalidad infantil, o del paro masculino, así como el descenso de los salarios al aumentar oferta de mano de obra.Auguste Bebel, en su obra La mujer y el socialismo, denunció que no todos los socialistas apoyaban la igualdad de los sexos.
El socialismo dedicó especial atención en las diferencias que separaban a las mujeres de las distintas clases sociales. Aunque las socialistas apoyaban las demandas de las sufragistas, también consideraban a éstas enemigas de clase y las acusaban de olvidar la situación de las obreras. Por otro lado, la fuerza del mensaje y la infraestructura del movimiento sufragista atraían a muchas obreras, por lo que uno de los objetivos de las socialistas era romper esa especie de alianza.
A pesar de los enfrentamientos con las sufragistas, muchas mujeres socialistas, aunque consideraban que la emancipación de las mujeres era imposible en capitalismo, eran conscientes que para muchos de sus camaradas de lucha y para las direcciones de los partidos y sindicatos, la cuestión femenina no era prioritaria. Eso provocó que comenzaran a organizarse dentro de los partidos y sindicatos, reuniéndose para discutir sus problemas, llegando a crear organizaciones femeninas. En este sentido, la figura de Clara Zetkin es fundamental. Creó una revista femenina, “Igualdad” y organizó una Conferencia Internacional de la Mujer en 1907.
El anarquismo
El anarquismo no precisó teóricamente la cuestión de la igualdad entre los sexos. Es más, Proudhon mantuvo una postura antigualitaria evidente al defender la idea de que no contemplaba el destino de la mujer fuera de la familia y el hogar.
Pero, también es cierto que el anarquismo contó siempre con numerosas mujeres que lucharon por la igualdad. Una de las ideas claves que guiaron a muchas anarquistas -fruto del acusado individualismo del anarquismo- fue que las mujeres se liberarían gracias a su propia fuerza y esfuerzo individual. De poco valdría el acceso al trabajo asalariado si las mujeres no eran capaces de vencer el peso de la ideología tradicional en su interior. Así pues, se puso el énfasis en vivir de acuerdo con las propias convicciones.
Las anarquistas propiciaron verdaderas revoluciones en la vida cotidiana propugnando que las mujeres fueran libres. La libertad debía regir la relación entre los sexos. Su rebelión contra el Estado, la Iglesia y la autoridad llevó a las anarquistas a no dar ninguna importancia a la lucha por el voto de las sufragistas pero, también a criticar con dureza la intervención del Estado en la procreación, la educación y cuidado de los hijos, defendida por el marxismo.
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martes, 28 de agosto de 2012
Breve repaso al anarquismo
Introducción
El anarquismo es un movimiento que, al contrario del marxismo, no presenta una coherencia doctrinal, ya que, agrupa distintas concepciones, aunque, como regla general se trata de una corriente individualista y libertaria. Entre sus pensadores se pueden señalar a William Godwin, Max Stirner, Proudhon, Tolstoi, Eliseo Reclus, Kropotkin y, especialmente, Bakunin.
Bakunin
Mijail Bakunin (1814-1876) procedía de una familia aristocrática rusa. Abandonó su carrera militar y se instaló en Berlín para estudiar. La Revolución de 1848 le sorprendió en Praga donde fue detenido por las autoridades austriacas, siendo enviado a Rusia y desterrado a Siberia. Consiguió escaparse y vivió en varias ciudades europeas, instalándose en Suiza. Bakunin se destacó por su enfrentamiento con Marx en la I Internacional.
Bakunin defiende y exalta la libertad del individuo pero concebida socialmente. El hombre no podría ser verdaderamente libre sino lo eran el resto de seres humanos. Otra de las ideas fundamentales de Bakunin es su rechazo total a la Iglesia como institución aunque admite la pluralidad de cultos, ya que la religión es una cuestión de las conciencias individuales. La educación se contempla como un instrumento de cambio social; de hecho, entre los anarquistas siempre hubo destacados pedagogos, que defendieron un nuevo modelo de educación basado en las ideas libertarias, abriendo escuelas y editando libros. En relación con esto estaría, también, la preocupación que los activistas anarquistas dieron al desarrollo de la propaganda oral hacia los obreros, muchos de ellos analfabetos.
Bakunin perseguía la eliminación del Estado por considerarlo un instrumento represivo, la desaparición del ejército, innecesario una vez que el Estado desaparece; y la creencia en la revolución campesina, hecha desde abajo, por las masas, de forma espontánea, sin participación de partidos políticos de ningún tipo. Estos postulados se basan en el rechazo radical de Bakunin y del anarquismo, en general, hacia la política y cualquier tipo de autoridad. El anarquismo no consideraba a los obreros industriales como protagonistas exclusivos de la revolución. Hemos visto la importancia de los campesinos en el pensamiento de Bakunin, mientras que otros anarquistas valoraron también la importancia de otros sectores oprimidos, como los estudiantes y los jóvenes.
Una vez que triunfe la revolución, surgiría una sociedad sin Estado, sin poderes institucionales y se organizaría en torno a comunas autónomas, especie de pequeñas células organizadas en régimen de autogestión. Mediante el sufragio universal masculino y femenino se elegirían a quienes dirigirían las comunas. Éstas podrían federarse o separarse libremente de otras comunas, hasta constituir regiones o naciones, pero manteniendo siempre la capacidad de abandonar la federación en la que se habrían integrado. En las comunas la propiedad sería colectiva.
El ideal anarquista sería, en conclusión, el de una sociedad de hombres y mujeres absolutamente libres, que no obedecerían más que a su razón. Las comunas son la constatación del rechazo anarquista hacia las grandes concentraciones fabriles y de población, resultado de la Revolución Industrial, ya que, pensaban que en estas concentraciones era imposible el ejercicio constante de la soberanía, verdaderamente, popular.
Comparación entre el anarquismo y el marxismo
El anarquismo y el marxismo presentan grandes diferencias entre sí, como se puso de manifiesto en la I Internacional cuando se discutió la cuestión de la participación obrera en la política institucional. Frente a la lucha política mediante la organización de los trabajadores en partidos políticos del marxismo, los anarquistas abominan de todo tipo de organización política centralizada. Eran enemigos de emprender acciones políticas porque sus ataques no iban solamente contra el Estado burgués o capitalista, como defendía el marxismo, sino de cualquier forma de Estado y, por supuesto, contra la dictadura del proletariado. Los anarquistas no fundaron nunca partidos y sí sindicatos.
Si la revolución era el resultado de la lucha de clases y debía ser guiada por los partidos obreros, según el marxismo;los anarquistas hablan, como hemos visto, de una revolución o insurrección espontáneas. Otra de las grandes diferencias era el de los protagonistas de la revolución. Si el proletariado industrial era el sujeto revolucionario para el marxismo, los anarquistas se inclinaban hacia los campesinos y los sectores oprimidos, en general, de la sociedad.
Anarco-comunismo
El anarquismo de Bakunin puede ser definido como anarco-colectivismo, que suponía la colectivización de los instrumentos de trabajo, el capital y la tierra, pero no de los frutos. Pero, también, habría un anarco-comunismo, defendido por Kropotkin o Reclus, entre otros, que estipula la necesidad de colectivizar no sólo los instrumentos sino también los productos. El anarco-comunismo era más sensible a la economía industrial donde era imposible determinar la cantidad de trabajo de cada uno y, en consecuencia, la riqueza pertenecería a todos.
Sindicalismo y violencia
Los anarquistas, al renegar de los partidos políticos, actuaron preferentemente a través de la creación de sindicatos y la acción directa de los trabajadores contra los patronos a través de la huelga general. A finales del siglo XIX y principios del siglo XX, un sector del anarquismo eligió la vía del atentado terrorista contra los representantes del poder (reyes, políticos), pero hubo también hubo verdaderos apóstoles de la no violencia.
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lunes, 27 de agosto de 2012
Breve repaso al socialismo. Segunda parte
El marxismo
a)Introducción
Friedrich Engels (1820-1895) era hijo de un rico fabricante de tejidos y un gran conocedor de la realidad industrial y económica del momento. Karl Marx (1818-1883), por su parte, tuvo una amplia formación académica y filosófica y se había formado con los jóvenes hegelianos, la corriente a la izquierda de los discípulos del filósofo Hegel. La colaboración entre ambos supuso la elaboración de una nueva teoría socialista que, con el tiempo, se denominaría marxismo, con una gran influencia en la política y en la historia.
Marx y Engels consideraron que sus doctrinas socialistas eran teorías científicas frente a las de los socialistas utópicos porque éstos sustituían la realidad social por creaciones fantásticas al margen de dicha realidad. Por eso, sus ideas son conocidas como socialismo científico, al partir del análisis de la realidad económica y la descripción del enfrentamiento entre las clases.
A mediados de los años cuarenta, Marx llegó a la conclusión de que el liberalismo no podía resolver las contradicciones que veía en el capitalismo. En 1845 escribe las Tesis sobre Feverbach donde hace una profunda crítica a los filósofos, ya que considera que hasta el momento solamente habían analizado e interpretado de diversas maneras el mundo, pero no de transformarlo, que era de lo que se trataba. En 1847 escribe Miseria de la Filosofía, donde rechaza el socialismo que no fuera científico.
Con Engels, escribe en 1848 el Manifiesto Comunista, una obra fundamental en la historia del socialismo y donde se formulan las ideas claves del marxismo. Esta obra fue un encargo de la Liga de los Comunistas. El lema de su portada decía “¡Proletarios del mundo, uníos!”, un llamamiento a la organización y la lucha política de los obreros para la defensa común de sus intereses y para conquistar el poder. El texto parte de la idea de que la historia de la sociedad era la historia de la lucha de clases. En el Manifiesto se denuncia la sociedad burguesa y se plantea que el futuro pasaría por la emancipación del proletariado, la desaparición de la burguesía y la construcción de la sociedad sin clases. Las ideas expresadas en el Manifiesto se desarrollarán de forma más profunda en otra obra clave, El Capital.
b)Materialismo histórico
La principal tesis del marxismo afirma que existe una relación dialéctica, o de tensión entre la base económica (infraestructura) y la ideología y la política (superestructura). La economía es el fundamento de la historia. Cada sociedad se montaría sobre las relaciones de producción. Un cambio en la economía provocaría la aparición de otra superestructura, es decir un cambio de ideas, de mentalidades, de estado, etc.. Además, la relación sería mutua, es decir, que, a su vez, la superestructura actuaría sobre la infraestructura o economía, pero el papel predominante y clave sería el de ésta.
c)Lucha de clases
Para el marxismo los hombres no actúan aislados sino en grupos sociales que condicionan a los individuos. Como la sociedad está organizada en relaciones de producción, la función del individuo viene definida por la división del trabajo. Así pues, los que se encuentran en las mismas condiciones forman una clase. Las clases son grupos sociales que ocupan un lugar determinado en el proceso de producción. Unos son propietarios y otros no. Las clases surgen cuando lo hace la propiedad privada y la historia es, por tanto, la lucha entre propietarios y no propietarios, entre opresores y oprimidos. La conciencia de clase se convierte en uno de los puntos más importantes en la lucha para destruir el capitalismo. Los obreros deben ser conscientes de la clase a la que pertenecen.
En relación con la explotación que sufren los obreros estaría el concepto de valor que formula Marx. El valor de un producto no sería el del mercado sino el del trabajo. El capitalista paga un salario al trabajador pero el obrero produce, trabajando, un valor superior al de la retribución que recibe. Ese valor superior que produce y no cobra, se acumula y genera beneficios al capitalista, se denomina plusvalía. La plusvalía es, por lo tanto, un trabajo sin pagar, con el que se forman los capitales.
d)La dictadura del proletariado
Esta tesis no fue exhaustivamente planteada por Marx y sí, posteriormente, por Lenin. Es, además, una de las más discutidas y revisadas. Marx hablaba de una dictadura transitoria. Una vez que el proletariado conquistara el poder emplearía los mecanismos del Estado para destruir el capitalismo. Progresivamente, el Estado debía ir reduciéndose hasta desaparecer.
e)Sociedad sin clases
La última fase en la transformación de la sociedad se definiría por la supresión de las clases. Los medios de producción estarían colectivizados y, por tanto, la relación con los medios sería la misma para todos los individuos. Así pues, ya no habría clases ni tensiones, ni explotación, ni Estado.
La difusión del marxismo
Marx y Engels participaron activamente en la actividad del movimiento obrero. El marxismo se difundió entre los obreros que buscaban la creación de un partido político propio, independiente de los partidos burgueses. De ese modo se irán creando partidos políticos socialistas en el último tercio del siglo XIX. Unos se inclinarán por la lucha pacífica y progresiva para conquistar el poder dentro del juego democrático (elecciones y participación en los parlamentos y en los gobiernos) mientras intentan conseguir reformas a favor de la clase obrera. Pero, también habrá otros partidos que optarán por la toma revolucionaria del poder que, con el tiempo, serán conocidos como partidos comunistas.
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sábado, 11 de agosto de 2012
Museo de Marx en Pekín
China ha inaugurado el principal museo dedicado en el mundo a Karl Marx. Está situado en pleno centro de la capital china y existe por iniciativa directa del gobierno. Al parecer, esta iniciativa forma parte de la campaña iniciada en este año por parte de las autoridades chinas para fomentar el conocimiento del marxismo, al considerar que el futuro de la economía mundial debería pasar por abrazar la que es considerada "verdad irrefutable".
El museo se alberga en las dependencias de la Oficina de Traducción y Compilación Central de China, dependiente del Comité Central del Partido Comunista. Esta oficina se dedica a traducir los textos del autor de "El Capital" y a fomentar la investigación del pensamiento marxista.
El museo exhibe manuscritos de intelectuales chinos, periódicos, ediciones de las obras marxistas. Una parte está dedicada a la gloria y memoria de Mao.
martes, 27 de septiembre de 2011
FELIPE
El FELIPE fue el nombre con el que se conoció el Frente de Liberación Popular, organización antifranquista que nació a raíz de las movilizaciones estudiantiles de 1956 en la Universidad de Madrid y de los cambios políticos que se siguieron: la destitución del rector Laín Entralgo y del ministro Ruiz Giménez. El Frente estuvo integrado por estudiantes entre el catolicismo y el marxismo. Defendía una especie de socialismo populista radical, que debía conducir a un estado federal. Aunque competía con el PCE en el espacio universitario e intelectual del antifranquismo, llegó a tener alguna colaboración con el mismo. En Cataluña existió el Front Obrer de Catalunya (FOC), con un mayor componente obrero. Como bibliografía puede consultarse el libro de E.G. Rico, Queríamos la revolución. Crónica del “Felipe”, Barcelona, 1998.
lunes, 27 de diciembre de 2010
Paul Lafargue
Paul Lafargue (1842-1911) era yerno de Marx. Este político y escritor francés era de origen cubano. Se casó con una hija de Marx. Fue enviado a España donde fundó una sección marxista en el año 1871, dependiente de la Primera Internacional. Se pretendía atraer a los obreros españoles y de apartarlos de la influencia anarquista. Esta Sección tiene relación con la futura fundación del PSOE, y vemos colaborando en ella a Pablo Iglesias y a José Mesa.
Lafargue volvió a Francia y con Guesde fundó el Partido Obrero Francés, en el año 1880. Fue uno de los escritores galos más importantes del marxismo.
Lafargue volvió a Francia y con Guesde fundó el Partido Obrero Francés, en el año 1880. Fue uno de los escritores galos más importantes del marxismo.
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sábado, 3 de julio de 2010
Judíos, capital y marxismo según Franco
"No nos hagamos ilusiones: el espíritu judaico que permitía la alianza del gran capital con el marxismo, que sabe tanto de pactos con la revolución española, no se extirpa en un día y aletea en el fondo de muchas conciencias"
(De un discurso de Franco de mayo de 1939)
La mezcla entre los judíos, el capitalismo y el marxismo es difícil de entender pero aquí aparece en este discurso de la inmediata postguerra.
(De un discurso de Franco de mayo de 1939)
La mezcla entre los judíos, el capitalismo y el marxismo es difícil de entender pero aquí aparece en este discurso de la inmediata postguerra.
lunes, 14 de junio de 2010
La Cruzada
La acción del franquismo en la guerra civil española (el franquismo nunca consideró la guerra civil como tal) fue considerada como una cruzada. El concepto de cruzada es histórico y se refiere, como bien sabemos, a la guerra o expedición militar contra los musulmanes en la Edad Media, y en relación con la Tierra Santa, aunque, también se aplicó en los conflictos en la península Ibérica. El golpe de estado y la guerra fueron bautizados como una cruzada contra el marxismo, el anarquismo, los masones, los impíos, los liberales, los tibios, los malos españoles, y los extranjeros que apoyaban la causa republicana. Franco usó la expresión "cruzada nacional" a los tres días del golpe de julio de 1936. La Iglesia empleó el término con profusión, introduciendo, de esa manera, la cuestión religiosa en el conflicto, ya que la guerra era, también contra los enemigos del catolicismo. La guerra como cruzada fue defendida por el obispo de Pamplona el 23 de agosto del 36. En la Carta Pastoral del obispo Pla y Deniel, y que lleva por título "Las dos ciudades", de 30 de septiembre habla de las dos Españas, desde 1808, de la buena y cristiana y de la mala. La guerra no era tal, sino una cruzada. En la "Carta colectiva" del cardenal Gomá y de otros prelados se habla, también de la cruzada. La Iglesia contribuyó, de esta manera, con energía, a fomentar el maniqueismo de las dos Españas, a considerar a unos como buenos y a otros como malos. No eran momentos para apaciguar ánimos, para entender al contrario, sino de cruzada, de guerra, de fuego, de agitar las banderas y las armas contra el enemigo. La Iglesia española bendijo el golpe, y a un bando, el que consideraba la estrecha unión entre el Estado y la Iglesia. De la victoria franquista sacó inmensos beneficios en lo económico, en lo educativo, en lo político y en lo cultural. Los años posteriores fueron de otra cruzada, la de la recatolización del país.
El antecedente más claro del concepto los tenemos en José Antonio y en sus "Puntos iniciales" de la Falange, ya que hablaba de una cruzada para hacer resurgir a España.
El antecedente más claro del concepto los tenemos en José Antonio y en sus "Puntos iniciales" de la Falange, ya que hablaba de una cruzada para hacer resurgir a España.
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sábado, 9 de enero de 2010
Conservadurismo
El conservadurismo se refiere a una ideología que defiende la estructuras existentes y que se enfrenta a cualquier intento de modificarlas. Parece claro que en el momento actual de cambios, reformas en varios frentes, hay una tendencia en determinado lugar de nuestro panorama político que puede tener que ver con este movimiento.
Históricamente, el conservadurismo nace como reacción a la Revolución Francesa por los cambios de 180º que propone en todas las estructuras políticas, sociales y económicas. Burke, desde Inglaterra, encarna este primer conservadurismo. Defiende el valor de instituciones como la familia, la religión, además de defender el mundo rural y natural frente al nuevo industrialismo. Pero el conservadurismo evoluciona, y los conservadores terminarán admtiendo el nuevo orden burgués. Se diferenciarán de los liberales en que, mientras para éstos el mercado es fundamental, para los primeros sería el Estado como articulador de la armonía social. Los conservadores aceptarán, pues, el capitalismo, pero en vez de ser defensores a ultranza de la libertad de empresa, serán los grandes baluartes del concepto de propiedad, y el mantenimiento de ciertos valores. Por eso, a pesar de su defensa del Estado se enfrentarán al socialismo y al marxismo, también defensores del Estado pero con otros fines, además de presentar otros valores. Así, tenemos a un Carl Schmitt muy crítico con la burguesía, sus libertades y su pasividad ante el avance socialista, proponiendo una clara restricción de esas libertades y de la democracia en favor de gobiernos o estados autoritarios.
La Revolución bolchevique provocó un acercamiento entre las posturas liberales y las conservadoras por evidentes razones, ya que se temía que la marea roja se extendiese por toda Europa. Así, las diferencias, más propias de los partidos decimonónicos, liberal y conservador, se atenúan, resultando una síntesis que va a ocupar el espacio de la derecha en Occidente. El fascismo es otra ideología, con un carácter revolucionario.
En el mundo de hoy habría un neoconservadurismo. Dicho conservadurismo está a favor de los principios liberales en la economía pero no en la política, rechazando cambios, ampliaciones de libertades y derechos, así como el multiculturalismo y la permivisidad en las costumbres sociales. El conservadurismo de hoy se centra en la defensa de la nación o patria, de la familia o del modelo tradicional de familia, un claro paternalismo, y de la religión. Tampoco es muy partidario del invidualismo propio del liberalismo.
Algunos principios del conservadurismo, como son el respeto a la autoridad, y a la jerarquía llevan a atribuir el calificativo de conservador a ideologías o tendencias políticas distintas a las de la derecha. De hecho, el sistema soviético puede ser definido como conservador, o los sistemas islámicos.
Históricamente, el conservadurismo nace como reacción a la Revolución Francesa por los cambios de 180º que propone en todas las estructuras políticas, sociales y económicas. Burke, desde Inglaterra, encarna este primer conservadurismo. Defiende el valor de instituciones como la familia, la religión, además de defender el mundo rural y natural frente al nuevo industrialismo. Pero el conservadurismo evoluciona, y los conservadores terminarán admtiendo el nuevo orden burgués. Se diferenciarán de los liberales en que, mientras para éstos el mercado es fundamental, para los primeros sería el Estado como articulador de la armonía social. Los conservadores aceptarán, pues, el capitalismo, pero en vez de ser defensores a ultranza de la libertad de empresa, serán los grandes baluartes del concepto de propiedad, y el mantenimiento de ciertos valores. Por eso, a pesar de su defensa del Estado se enfrentarán al socialismo y al marxismo, también defensores del Estado pero con otros fines, además de presentar otros valores. Así, tenemos a un Carl Schmitt muy crítico con la burguesía, sus libertades y su pasividad ante el avance socialista, proponiendo una clara restricción de esas libertades y de la democracia en favor de gobiernos o estados autoritarios.
La Revolución bolchevique provocó un acercamiento entre las posturas liberales y las conservadoras por evidentes razones, ya que se temía que la marea roja se extendiese por toda Europa. Así, las diferencias, más propias de los partidos decimonónicos, liberal y conservador, se atenúan, resultando una síntesis que va a ocupar el espacio de la derecha en Occidente. El fascismo es otra ideología, con un carácter revolucionario.
En el mundo de hoy habría un neoconservadurismo. Dicho conservadurismo está a favor de los principios liberales en la economía pero no en la política, rechazando cambios, ampliaciones de libertades y derechos, así como el multiculturalismo y la permivisidad en las costumbres sociales. El conservadurismo de hoy se centra en la defensa de la nación o patria, de la familia o del modelo tradicional de familia, un claro paternalismo, y de la religión. Tampoco es muy partidario del invidualismo propio del liberalismo.
Algunos principios del conservadurismo, como son el respeto a la autoridad, y a la jerarquía llevan a atribuir el calificativo de conservador a ideologías o tendencias políticas distintas a las de la derecha. De hecho, el sistema soviético puede ser definido como conservador, o los sistemas islámicos.
domingo, 20 de diciembre de 2009
Bakunin. Primera Parte
Sin lugar a dudas, es Mijail Bakunin la figura más importante del anarquismo y en este artículo nos detendremos en su vida.
Nuestro protagonista era de origen noble. Abandonó la carrera militar y su país natal, Rusia, para marchar a Berlín, donde estudiará con Fichte y Hegel. Vive la explosión de la Revolución de 1848 en Praga. Es detenido por los austriacos (recordemos que Bohemia pertenecía al Imperio austriaco), y es devuelto a Rusia. Allí es desterrado a Siberia, pero huye y vive en Londres, Italia, Lyon y Ginebra. De todos son conocidas sus disputas vehementes con Marx en la I Internacional, estableciéndose el divorcio entre el anarquismo y el marxismo.
Nuestro protagonista era de origen noble. Abandonó la carrera militar y su país natal, Rusia, para marchar a Berlín, donde estudiará con Fichte y Hegel. Vive la explosión de la Revolución de 1848 en Praga. Es detenido por los austriacos (recordemos que Bohemia pertenecía al Imperio austriaco), y es devuelto a Rusia. Allí es desterrado a Siberia, pero huye y vive en Londres, Italia, Lyon y Ginebra. De todos son conocidas sus disputas vehementes con Marx en la I Internacional, estableciéndose el divorcio entre el anarquismo y el marxismo.
miércoles, 9 de diciembre de 2009
Puntos décimo y undécimo de la Falange
10. Repudiamos el sistema capitalista, que se desentiende de las necesidades populares, deshumaniza la propiedad privada, y aglomera a los trabajadores en masas informes, propicias a la miseria ya la desesperación. Nuestro sentido espiritual y nacional repudia también el marxismo. Orientamos el ímpetu de las clases laboriosas, hoy descarriadas por el marxismo en sentido de exigir su participación directa en la gran tarea del Estado nacional.
11. El Estado Nacionalsindicalista no se inhibirá cruelmente de las luchas económicas entre los hombres, ni asistirá impasible a la dominación de la clase más débil por la más fuerte. Nuestro régimen hará radicalmente imposible la lucha de clases, por cuanto todos los que cooperan a la producción constituyen en él una totalidad orgánica. Reprobamos e impediremos a toda costa los abusos de un interés parcial sobre todo y la anarquía en el régimen del trabajo.
El fascismo como el falangismo, al crear el estado corporativo o nacionalsindicalista aspiraba a superar la lucha de clases, a través de la idea de que se pertenecía a un mismo organismo. Ya hablamos, en un punto anterior del corporativismo y la organización sindical vertical. Se vuelve a insistir en los "pecados" de los dos sistemas económicos: el abuso patronal, motivado por el interés, y la anarquía de los trabajadores. En este último punto, se referiría, a buen seguro, a las huelgas, y sindicatos de clase.
11. El Estado Nacionalsindicalista no se inhibirá cruelmente de las luchas económicas entre los hombres, ni asistirá impasible a la dominación de la clase más débil por la más fuerte. Nuestro régimen hará radicalmente imposible la lucha de clases, por cuanto todos los que cooperan a la producción constituyen en él una totalidad orgánica. Reprobamos e impediremos a toda costa los abusos de un interés parcial sobre todo y la anarquía en el régimen del trabajo.
El fascismo como el falangismo, al crear el estado corporativo o nacionalsindicalista aspiraba a superar la lucha de clases, a través de la idea de que se pertenecía a un mismo organismo. Ya hablamos, en un punto anterior del corporativismo y la organización sindical vertical. Se vuelve a insistir en los "pecados" de los dos sistemas económicos: el abuso patronal, motivado por el interés, y la anarquía de los trabajadores. En este último punto, se referiría, a buen seguro, a las huelgas, y sindicatos de clase.
sábado, 21 de noviembre de 2009
El estalinismo
El estalinismo es la versión totalitaria y nacionalista que terminó por adoptar el comunismo ruso o bolchevique. El marxismo en sí no es una ideología totalitaria, ya que pretende, al final del proceso revolucionario, la sociedad libre sin clases ni estructuras políticas, aunque el concepto previo a ese paraíso en la tierra, es decir, la dictadura del proletariado, levemente pergeñado por Marx, sí se puede considerar como tal. Será Lenin quien desarrollará este concepto de una forma mucho más detallada. Tampoco, en principio, el marxismo es nacionalista, ya que apela a la solidaridad obrera por encima de las fronteras (a pesar del fracaso de la II Internacional en vísperas de la Gran Guerra), pero Stalin sí desarrolló un fuerte nacionalismo ruso, tanto en relación con otras nacionalidades del antiguo Imperio Zarista, como hacia el exterior. La propia II Guerra Mundial tuvo un marcado carácter nacionalista fomentado desde el Kremlin.
Stalin es el gran creador de esta versión totalitaria y nacionalista. Al subir al poder comenzó una política con fuerte carga ideológica, como fue la que estableció, tanto la colectivización agraria como la planificación de la industria. Lo que ocurre es que estas medidas ambiciosas terminaron por burocratizarse. Stalin no estaba muy preocupado por las ideas, al contrario que Lenin, al que es innegable considerarle un verdadero genio ideológico al haber conseguido adaptar el marxismo a una nueva realidad para la que Marx no había escrito. No olvidemos que el marxismo es una ideología pensada para sociedades altamente industrializadas con clases, y Rusia no era eso, ni mucho menos. Stalin estaba más preocupado por su poder (desarrollándose un fortísimo culto a la personalidad) y por el de la URSS, de ahí el totalitarismo y el nacionalismo, del que estamos tanto insistiendo. Por eso, se enfrentó a sus posibles rivales de forma cruda y contundente, y por eso atacó a Trotsky y su doctrina de revolución permanente e internacional. La revolución se debía dar en un país: en la URSS.
El estalinismo desarrolló un fuerte centralismo jerárquico en el partido y en el gobierno de la URSS, y sobre todo, por una fortísima política de represión de cualquier disensión de todo tipo: purgas, juicios, deportaciones, gulag.
Stalin es el gran creador de esta versión totalitaria y nacionalista. Al subir al poder comenzó una política con fuerte carga ideológica, como fue la que estableció, tanto la colectivización agraria como la planificación de la industria. Lo que ocurre es que estas medidas ambiciosas terminaron por burocratizarse. Stalin no estaba muy preocupado por las ideas, al contrario que Lenin, al que es innegable considerarle un verdadero genio ideológico al haber conseguido adaptar el marxismo a una nueva realidad para la que Marx no había escrito. No olvidemos que el marxismo es una ideología pensada para sociedades altamente industrializadas con clases, y Rusia no era eso, ni mucho menos. Stalin estaba más preocupado por su poder (desarrollándose un fortísimo culto a la personalidad) y por el de la URSS, de ahí el totalitarismo y el nacionalismo, del que estamos tanto insistiendo. Por eso, se enfrentó a sus posibles rivales de forma cruda y contundente, y por eso atacó a Trotsky y su doctrina de revolución permanente e internacional. La revolución se debía dar en un país: en la URSS.
El estalinismo desarrolló un fuerte centralismo jerárquico en el partido y en el gobierno de la URSS, y sobre todo, por una fortísima política de represión de cualquier disensión de todo tipo: purgas, juicios, deportaciones, gulag.
viernes, 20 de noviembre de 2009
Plejanov
Georgij Valentinovic Plejanov (1856-1918) fue un teórico del marxismo de capital importancia. Comenzó su andadura política en el grupo populista "Tierra y Libertad". Luego colaboró en la fudnación del grupo marxista ruso "Emancipación del Trabajo" en el año 1883. Ese año es importante en su vida, además, porque publicó su obra El socialismo y la lucha política. Se dedicó a fundar el Partido Obrero Socialdemócrata Ruso, o PSODR.
Conoció a Lenin en Ginebra en el año 1895, y ambos consideraron la necesidad de colaborar. Juntos fundaron en 1900 las revistas Ikra y Zaria.
Dentro de su actividad intelectual marxista es muy importante, destacar la aplicación de la teoría histórico-materialista al análisis de las obras de arte. En este sentido, publicó en el año 1913, El arte y la vida social.
Conoció a Lenin en Ginebra en el año 1895, y ambos consideraron la necesidad de colaborar. Juntos fundaron en 1900 las revistas Ikra y Zaria.
Dentro de su actividad intelectual marxista es muy importante, destacar la aplicación de la teoría histórico-materialista al análisis de las obras de arte. En este sentido, publicó en el año 1913, El arte y la vida social.
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jueves, 19 de noviembre de 2009
Mencheviques
Menchevique en ruso quiere decir "minoritario". Los mencheviques, pues, pertenecían al grupo minoritario dentro del Partido Obrero Socialdemócrata ruso que se escindió de los bolcheviques durante el Congreso de Londres de 1903. Eran más moderados, y pretendían que triunfase primero la revolución liberal, la democracia en Rusia. En el año 1922 fueron ilegalizados. Sus principales líderes fueron Plenajov y Martov. Plejanov está considerado el "padre del marxismo ruso".
miércoles, 18 de noviembre de 2009
Marxismo. Sexta Parte. La sociedad sin clases
La última fase del proceso de transformación de la sociedad sería la supresión de las clases. Después de la colectivización de los medios de producción la relación entre los individuos sería la misma, ya no tendría sentido la existencia de las clases. Las tensiones y conflictos desaparecerían. Habría una triple reconciliación: la de la ciudad con el campo, la del hombre con su trabajo, y la de los trabajos de tipo intelectual con los manuales.
martes, 17 de noviembre de 2009
Marxismo. Quinta Parte. La dictadura del proletariado
El concepto de dictadura del proletariado no fue muy desarrollado por Marx, siendo Lenin el gran teórico de la misma, como tuvimos oportunidad de comprobar en un artículo que dedicamos en este blog (ver tags). Además, constituye una de las tesis más discutidas, revisadas y polémicas del marxismo.
Para Marx la conquista del poder en el proceso revolucionario traería una etapa transitoria, conocida como dictadura del proletariado. Se trataría de utilizar la maquinaria institucional y represiva del Estado para desmontar el capitalismo. Cuando este objetivo se hubiera cumplido, el Estado reduciría, de forma progresiva, su papel.
Para Marx la conquista del poder en el proceso revolucionario traería una etapa transitoria, conocida como dictadura del proletariado. Se trataría de utilizar la maquinaria institucional y represiva del Estado para desmontar el capitalismo. Cuando este objetivo se hubiera cumplido, el Estado reduciría, de forma progresiva, su papel.
Marxismo. Cuarta Parte. La plusvalía
En el anterior artículo ya hablamos de la plusvalía pero este concepto es muy importante para el marxismo y merece que le dediquemos más atención.
Marx rechazó la teoría del valor del liberalismo económico, basado en el mercado. El valor de un producto sería el resultado del trabajo. Al obrero se le pagaría un salario por la venta de su fuerza de trabajo. Ese pago equivaldría al coste de los alimentos, vestido, y vivienda del obrero. Sería una especie de mínimo. Pero el obrero produce por un valor superior al de su fuerza de trabajo. Ese valor producido y no cobrado en el salario se acumula y es el que generaría el beneficio del capitalista. Es la plusvalía, es decir, un trabajo sin pagar. De esta manera se forma el capital.
Marx rechazó la teoría del valor del liberalismo económico, basado en el mercado. El valor de un producto sería el resultado del trabajo. Al obrero se le pagaría un salario por la venta de su fuerza de trabajo. Ese pago equivaldría al coste de los alimentos, vestido, y vivienda del obrero. Sería una especie de mínimo. Pero el obrero produce por un valor superior al de su fuerza de trabajo. Ese valor producido y no cobrado en el salario se acumula y es el que generaría el beneficio del capitalista. Es la plusvalía, es decir, un trabajo sin pagar. De esta manera se forma el capital.
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