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sábado, 3 de noviembre de 2012

Memorias de Manuel Pérez Fernández (1887-1964)


Memorias de Manuel Pérez Fernández (1887-1964)
Hace más de sesenta años que escribió Manuel Pérez Fernández (1887-1964) sus memorias y hace más de treinta que están rodando por sindicatos y mesas particulares, expresando siempre el deseo que verlas en letra impresa. Pues bien, ya han visto la luz gracias a la labor de la Asociación Isaac Puente, bajo el título 30 años de lucha. Mi actuación como militante de la CNT y anarquista español.
Manuel Pérez llega deportado a España en 1919 procedente de Brasil, a donde había emigrado con su familia y en donde se hace anarquista. Allí regresa en 1940, cuando la embajada carioca lo rescata de las cárceles franquistas, en las que le hubiera esperado una segura muerte. En ese tiempo vive en Sevilla, Cádiz, Barcelona, San Sebastián, Santa Cruz de Tenerife, París, Bruselas..., lugares en los que sufre sus cárceles, siempre por motivos sociales.
Autodidacta, escribe en periódicos y se atreve con alguna obra teatral. Organizador. Solidario. No acapara productos. Nos deja estas palabras sugerentes y sugestivas.
Ver:
http://fal.cnt.es/?q=node/35137

miércoles, 25 de julio de 2012

La Transición en Alicante: Partidos, sindicatos y organizaciones ciudadanas en la provincia


El Archivo de la Democracia inicia la publicación de un trabajo de Francisco Moreno Sáez sobre los partidos, sindicatos y asociaciones cívicas que tuvieron un papel relevante en los años de la transición de la dictadura franquista a la democracia, entre 1974 y 1982, en la provincia de Alicante. El proyecto, que se irá completando a lo largo de varios meses, pretende abordar tanto la evolución final del franquismo, a través del Movimiento y del Sindicato Vertical, como los numerosos partidos políticos, sindicatos, asociaciones cívicas –ecologistas, feministas, asociaciones de vecinos, entidades culturales y artísticas- que contribuyeron a la transición.
Esta publicación incluye imágenes (pegatinas, carteles, fotos…) y documentos a texto completo (folletos, panfletos, etc.), procedentes del fondo documental “Archivo de la Democracia”, así como enlaces a otros recursos web relacionados.
Los documentos en:
http://www.archivodemocracia.ua.es/index.asp?idioma=_esp&s=articulos

domingo, 1 de enero de 2012

Algunas notas sobre el anarquismo en América Latina

El anarquismo comenzó a ser conocido en la América Latina muy temprano, a partir de la I Internacional, en los años setenta del siglo XIX. Coincide con los primeros impulsos industrializadores y con el comienzo de la llegada de inmigrantes europeos, especialmente al Cono Sur y México. El anarquismo latinoamericano tuvo una clara vinculación con el anarquismo de los países mediterráneos -Italia y España- donde, como es sabido, fue una corriente con mucha aceptación y de donde eran la mayoría de los inmigrantes que llegaron, especialmente a los países del Cono Sur. Entre los activistas europeos más vinculados con América estarían Enrico Malatesta, Fargas Pellicer y Abad de Santillán, que estuvieron presentes en la formación de los primeros sindicatos anarquistas.


A partir de la década de 1880 el anarquismo se divide en dos corrientes: la de los denominados como “antiorganizadores”, discípulos de Stirn, y los anarcosindicalistas. Sin lugar a dudas, destacaron los segundos, creando federaciones sindicales poderosas, como la Federación Obrera Regional Argentina o FORA y la uruguaya FORU, entre otras. Destacadas figuras del anarquismo fueron: Florencio Sánchez, Alberto Ghiraldo y los hermanos Flores Magón. El FORA se fundó en el año 1901 y se nutrió de los inmigrantes europeos en la Argentina. Empleó la violencia como arma política, pero decreció en los años veinte, dejando de existir con la llegada de Perón.


El anarconsindicalismo latinoamericano entró en cierta crisis en la década de los años treinta del siglo XX frente al auge del comunismo.

martes, 16 de agosto de 2011

Acción Agraria del Alto Aragón

En nuestro repaso por los partidos políticos de la historia contemporánea española nos acercamos a Aragón para tratar sobre Acción Agraria del Alto Aragón. La formación nació en octubre de 1933 en el momento de reorganización de la derecha española en torno a la CEDA. Acción Agraria aglutinó una serie de asociaciones y formaciones previas: Juntas de Defensa Social de Huesca, Barbastro y Graus; la Asociación de padres y alumnos, creada ese mismo año para defender la enseñanza católica; y la Juventud Católica. Es importante, además, que la nueva formación atrajo a una serie de políticos monárquicos del Alto Aragón, como José María Lacasa, Agustín Soler, Francisco Francoy, Vicente Campo, Vicente Susín y, especialmente, Pedro Sopena, que pasó a dirigir la Acción Agraria. Como era habitual en la época, el partido contó con el apoyo mediático de un periódico. En este caso, era “La Tierra”, llevado por Martínez Ballesta, destacado redactor de “El Debate”, periódico fundamental en el ámbito del catolicismo español.


El triunfo electoral del centro-derecha en 1933 impulsó al partido en su ámbito geográfico. Se crearon comités en muchos lugares, así como sindicatos católicos-agrarios.

La base social de Acción Agraria se reparte entre los grandes propietarios rurales, como José Moncasi, José María Foncillas, Susín y Sopena, ya citados; los industriales y comerciantes (Mateo Estuán o Bernardino Oliván); abogados como Lacasa o Vidal Tolosana; y, por fin, profesores (Vicente Campo o Miguel Mingarro).





Nos hemos basado en GEA:



http://www.enciclopedia-aragonesa.com/voz.asp?voz_id=181&tipo_busqueda=3&nombre=&categoria_id=3&subcategoria_id=18&conImagenes


jueves, 6 de enero de 2011

Anarcosindicalismo en Málaga (1930-1931)

Anarcosindicalismo en Málaga (1930-1931) es el título de un libro de Jesús Martín Mora en la Biblioteca Popular Malagueña.

Reseña

"El periodo comprendido entre la dimisión de Primo de Rivera, enero de 1930, y la aprobación de la Constitución republicana, diciembre de 1931, es de dificultad económica y de importantes cambios políticos en España, factores que incidirán en el mundo social y laboral. El presente estudio analiza las respuestas de la CNT malagueña ante tal coyuntura -clave en su evolución- dadas a través de sus formas de asociacionismo y articulación, su labor publicitaria y editora, el debate interno, las reuniones y asambleas de los diferentes sindicatos y organismos de la Confederación o los mítines y congresos celebrados, sin obviar su relación con el otro sindicato mayoritario (UGT), los partidarios políticos y el gobierno de la República."

Visto en:

http://laamapolalibertaria.blogspot.com/2010/08/anarcosindicalismo-en-malaga-1930-1931.html

martes, 16 de marzo de 2010

Partido Laborista. Primera Parte

El Partido laborista tiene su origen en el Comité de Representación Laborista constituido en el año 1900 en el Memorial Hall de Farringdon Street de Londres. Era una federación de grupos y organizaciones socialistas como el Partido Laborista Independiente, la Sociedad Fabiana y los sindicatos. En sus inicios contó con dos representantes parlamentarios. La situación cambió en el año 1906 cuando, gracias a un pacto electoral con el Partido Liberal, el laborismo obtuvo 30 escaños, pasando a denominarse Partido Laborista. El primer presidente del Partido fue Keir Hardie. Después estuvo al frente del mismo Arthur Henderson (1908-1910) y luego George Barnes hasta 1911.
El año 1910 fue muy importante para el laborismo porque obtuvo el mayor respaldo electoral hasta entonces, ya que obtuvo el 7'5% de los votos. En cambio, en 1914 estalló una crisis en el seno del laborismo porque el partido se escindió en dos a raíz de la postura a tomar en relación con el estallido de la Gran Guerra. MacDonald, el líder desde 1911, presentó su dimisión por su postura contraria a la guerra, frente a otros laboristas destacados, com Henderson, que sí se mostraron favorables a la participación en la guerra. Henderson volvió a presidir la formación entre 1914 y 1917.

martes, 8 de diciembre de 2009

El corporativismo

Hemos aludido en el artículo anterior al corporativismo. En este nuevo trabajo nos acercaremos a este concepto.
Esta ideología o práctica política pretende canaliza, a través de unas pocas corporaciones sociales como grupos de interés o asociaciones voluntarias, la participación de los individuos en la política, en la toma de decisiones públicas. Se funden las fronteras entre la sociedad y el estado, que es el que asigna un papel preponderante, privilegiado y hasta monopolístico a ciertas organizaciones que representan determinados intereses y ejercen una autoridad sobre sus miembros. Se anula el conflicto competitivo y se reemplaza por la intermediación de las corporaciones. También se termina con el pluralismo liberal y democrático. La democracia orgánica franquista es un tipo de corporativismo. También se aplica al sistema vertical sindicalista fascista italiano y al español de la época de Franco. En esta parte el Estado se convierte en el agente fundamental, que instituye corporaciones profesionales verticales donde se tienen que integrar obligatoriamente empresarios y obreros. De ese modo, se dice, se evitan los conflictos o luchas de clases (los sindicatos horizontales quedarían abolidos), por la mediación del Estado. Pero, es evidente que el Estado no es neutral y para mantener esta ficción debe ser autoritario o dictatorial.

viernes, 20 de noviembre de 2009

El comunismo de los consejos

El comunismo de los consejos es una corriente del comunismo que surge como reacción a la deriva autoritaria del comunismo de los bolcheviques. Sus principales teóricos fueron el astrónomo neelandés Anton Pannekock, Otto Rühle y Patrick Mattik. Surge, pues, en el ámbito de la izquierda intelectual alemana y holandesa.
Estos pensadores se oponen al comunismo de partido como había sido diseñado por Lenin y por la práctica soviética. Habría que reivindicar el espíritu y la organización de los primeros soviets, de los primeros consejos en la Revolución alemana o del biennio rosso italiano. Estos consejos eran la expresión más democrática para la organización de los obreros. Los comunistas debían ponerse al servicio de esos consejos, facilitando ideas, y fomentando el debate. Estos consejos surgirían en las fábricas, en los lugares de trabajo, en las universidades o en los barrios y pueblos. En esos consejos residiría la capacidad para debatir pero, sobre todo, para tomar decisiones y actuar.
Esta corriente defiende, pues, la democracia directa y una defensa del concepto de asamblea a la hora de gestionar los asuntos y los medios de producción. En este sentido parecen estar cerca de los anarquistas y movimientos libertarios pero parte del análisis marxista, eso sí, rompiendo, tanto con el comunismo bolchevique, como con la socialdemocracia, organizados, ambos en partidos y sindicatos.
Para los comunistas de los consejos estas organizaciones -partidos y sindicatos- sólo sirven para encuadrar a la clase obrera no para su emancipación.
El comunismo de los consejos tendrá cierta influencia en los movimientos sociales de la década de los años sesenta.
Incluyo dos enlaces para los interesados en ampliar este artículo:
www.ieetalc.com.ve/Pozzoli.doc
http://es.internationalism.org/libros/1936/cap4

jueves, 24 de septiembre de 2009

El derecho de asociación en España

No fue hasta la Constitución de 1869 cuando se reconoció el derecho de asociación, en su artículo 17. Después, también se reconoció en el artículo 13 de la Constitución de 1876. En el año 1887 se promulgó la Ley de Asociaciones, que estableció la normativa sobre las condiciones para la constitución, existencia legal, derecho de propiedad, funcionamiento y suspensión o disolución. Se van a dar una serie de proyectos malogrados sobre sindicalismo en el agro (Zulueta, Moret y Maura), hasta que en el año 1906 se aprueba la Ley de Sindicatos Agrícolas. En esta ley se incluyen no sólo los sindicatos en sí, sino, también, las asociaciones, sociedades, comunidades y cámaras agrícolas. Esta ley es muy importante porque promovió el sindicalismo agrario de signo católico.
Los sindicatos profesionales no se aprueban, a pesar de algunos proyectos presentados en los años 1913 y 1919. A lo sumo, se aprueba un Decreto en el año 1922 pero aplicado solamente a Barcelona y su provincia.
En el franquismo el sindicalismo cambia, como hemos visto en algún artículo anterior, para establecer el Sindicalismo Vertical, después de haber prohibido los sindicatos.
En la Transición se reguló el derecho de reunión en mayo de 1976, y al mes siguiente se aprueba la ley de asociación. En el año siguiente se establece la Ley Reguladora del Derecho de Asociación Sindical, y se legalizan las centrales sindicales. Luego estos derechos se recogerán en la Constitución de 1978.