Priscilla Hayner ha escrito, Verdades innombrables. El reto de las Comsiones de la Verdad.
Se incluye el índice:
Presentación, por Patricio Aylwin 11
Prólogo, por José Miguel Vivanco 13
Agradecimientos 19
Prefacio, por Timothy Garton Ash 25
I. Introducción 27
II. Enfrentar los crímenes del pasado 36
- Viraje hacia la verdad 41
III. ¿Por qué instituir una comisión de la verdad? 54
- Clarificar y reconocer la verdad 54
- Responder a las necesidades e intereses de las víctimas 58
- Contribuir a la justicia y al rendimiento de cuentas 59
- Esbozar la responsabilidad institucional y recomendar reformas 60
- Fomentar la reconciliación y reducir las tensiones resultantes de violencias del pasado 60
IV. Cinco comisiones de la verdad ilustrativas 63
- Argentina 64
- Chile 66
- El Salvador 70
- Sudáfrica 74
- Guatemala 80
V. Dieciséis comisiones menos prominentes 86
- Uganda, 1974 87
- Bolivia 89
- Uruguay 90
- Zimbabwe 91
- Uganda, 1986 92
- Nepal 94
- Chad 95
- Sudáfrica: el Congreso Nacional Africano I 97
- Alemania 99
- El Congreso Nacional Africano II 101
- Sri Lanka 103
- Haití 105
- Burundi 106
- Ecuador 108
- Nigeria 109
- Sierra Leona 110
VI. ¿Qué es la verdad? 112
VII. Verdad frente a justicia: ¿hay que elegir? 128
- La dificultad de conseguir justicia en los tribunales 131
- Verdad versus justicia: una mirada a los antecedentes 133
- ¿La verdad a través de juicios? 145
- Cómo pueden contribuir las comisiones de la verdad a la justicia 148
VIII. Dar los nombres de los culpables 154
- Decisiones de comisiones anteriores 155
- La cuestión de si hay que dar nombres y cómo hacerlo 178
IX. Cerrar las heridas del pasado 185
- Necesidad de contar la propia historia 188
- Una sensación de alivio 190
- El peligro de retraumatizar 194
- Orientadores, derivaciones a especialistas y otras modalidades de apoyo 199
- El trauma psicológico influye en la información que se recibe 203
- “Esponjas de trauma”: la traumatización secundaria del personal de las comisiones y periodistas 204
- Conclusión 207
X. Con vistas al futuro: reconciliación y reformas 210
- ¿Qué rostro tiene la reconciliación? 219
- ¿Qué factores alientan la reconciliación? 220
- Recomendar reformas y otras medidas complementarias 223
XI. Reparaciones por crímenes de Estado 228
- Chile: cuantiosas reparaciones para un número limitado de víctimas 230
- Argentina: un programa más incluyente 233
- En otras partes: programas más restringidos 238
- Dificultades para elaborar y poner en práctica un programa de reparaciones 241
XII. Dejar el pasado en paz 244
- Mozambique: medios alternativos de enfrentar el pasado 248
- Camboya: 20 años después 258
- ¿Qué papel desempeña la comunidad internacional? 264
XIII. Las comisiones de la verdad y la Corte Penal Internacional: ¿conflicto o complemento? 271
- ¿Debe desempeñar la Corte Penal el papel de una comisión de la verdad? 278
XIV. Dentro de la comisión: problemas y aspectos prácticos 280
- Patrocinio: ¿quién crea y faculta a una comisión? 280
- Aspectos de gestión y personal 282
- Sentido de la oportunidad: ¿cuándo y durante cuánto tiempo? 289
- Cuestiones monetarias: presupuesto y financiamiento 291
- ¿Cómo hacerlo?: cuestiones metodológicas básicas 293
XV. Retos y ayuda del exterior 304
- El ingrediente esencial: la sociedad civil 304
- Acceso a la información oficial 309
- Amenazas de violencia e intimidación 315
Epílogo. Mirando hacia delante 321
Nuevas comisiones de la verdad desde 2001 328
Conclusión 375
Apéndices
- Apéndice I. Cuadros 379
- Apéndice II. Entrevistas realizadas 412
Fuentes citadas con más frecuencia 421
Informes de comisiones de la verdad 421
Otras fuentes 422
Índice analítico 423
La reseña del libro en:
http://www.foroporlamemoria.info/2009/09/%e2%80%9cverdades-innombrables-el-reto-de-las-comisiones-de-la-verdad%e2%80%9d/
http://www.cazarabet.com/lalibreria/
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sábado, 1 de febrero de 2014
domingo, 19 de mayo de 2013
Yo acuso
Incluyo parte del famoso artículo de Zola:
"Yo Acuso al teniente coronel Paty de Clam como laborante -quiero suponer inconsciente- del error judicial, y por haber defendido su obra nefasta tres años después con maquinaciones descabelladas y culpables.
Yo Acuso al general Mercier por haberse hecho cómplice, al menos por debilidad, de una de las mayores iniquidades del siglo.
Yo Acuso al general Billot de haber tenido en sus manos las pruebas de la inocencia de Dreyfus, y no haberlas utilizado, haciéndose por lo tanto culpable del crimen de lesa humanidad y de lesa justicia con un fin político y para salvar al Estado Mayor comprometido.
Yo Acuso al general Boisdeffre y al general Gonse por haberse hecho cómplices del mismo crimen, el uno por fanatismo clerical, el otro por espíritu de cuerpo, que hace de las oficinas de Guerra un arca santa, inatacable.
Yo Acuso al general Pellieux y al comandante Ravary por haber hecho una información infame, una información parcialmente monstruosa, en la cual el segundo ha labrado el imperecedero monumento de su torpe audacia.
Yo Acuso a los tres peritos calígrafos, los señores Belhomme, Varinard y Couard por sus informes engañadores y fraudulentos, a menos que un examen facultativo los declare víctimas de ceguera de los ojos y del juicio.
Yo Acuso a las oficinas de Guerra por haber hecho en la prensa, particularmente en L'Éclair y en L'Echo de París. una campaña abominable para cubrir su falta, extraviando a la opinión pública.
Y por último: Yo Acuso al primer Consejo de Guerra, por haber condenado a un acusado fundándose en un documento secreto, y al segundo Consejo de Guerra, por haber cubierto esta ilegalidad, cometiendo el crimen jurídico de absolver conscientemente a un culpable. No ignoro que, al formular estas acusaciones, arrojo sobre mí los artículos 30 y 31 de la Ley de Prensa del 29 de julio de 1881, que se refieren a los delitos de difamación. Y voluntariamente me pongo a disposición de los Tribunales. En cuanto a las personas a quienes acuso, debo decir que ni las conozco ni las he visto nunca, ni siento particularmente por ellas rencor ni odio. Las considero como entidades, como espíritus de maleficencia social. Y el acto que realizo aquí, no es más que un medio revolucionario de activar la explosión de la verdad y de la justicia. Sólo un sentimiento me mueve, sólo deseo que la luz se haga, y lo imploro en nombre de la humanidad, que ha sufrido tanto y que tiene derecho a ser feliz. Mi ardiente protesta no es más que un grito de mi alma. Que se atrevan a llevarme a los Tribunales y que me juzguen públicamente.
Así lo espero."
Para los intersados, la editorial Tusquets publicó en castellano en 1969 la obra de Émile Zola, Yo acuso. La verdad en marcha, donde el escritor recoge todos los escritos sobre el caso Dreyfus. La propia editorial ha reeditado el librito, incluyendo un facsímil del diario "L'Aurore", en la colección Fábula. Mi edición es del año 1998.
sábado, 2 de abril de 2011
La FET y de las JONS y el papel de Franco, según Franco
En la carta que Franco envió a Juan de Borbón el 27 de mayo de 1943 podemos leer la visión que el dictador tenía sobre la Falange y de su propio papel. En este blog, periódicamente, nos acercamos a los textos históricos para enriquecer nuestro conocimiento de la época contemporánea:
"La Falange Española Tradicionalista y de las JONS es precisamente lo contrario de lo que suponéis. No es un partido, es un Movimiento con una ideología en que se funden los ideales de nuestra Revolución llenando de contenido la vida política de nuestra nación (...).
Nuestro Movimiento no es un partido que se aprovecha de la revolución. Soy yo, su conductor, el que después de haber sacado a España de la ruina, donde aparecía hundida, interpretando el sentir general de cuantos participan en el Alzamiento y ante las necesidades imperiosas de la nación, le señalé en aquel momento histórico, cuando aún teníamos la guerra por delante, el rumbo político que había de seguir, y que viene siguiéndose desde entonces, al tiempo que se depura nuestra doctrina, que es hoy la de toda la nación (...).
Lo que interesa es estar en posesión de la verdad y cuando de ello nos sentimos seguros, la hemos de defender con tenacidad"
Carta de Franco a Juan de Borbón, 27 de mayo de 1943.
"La Falange Española Tradicionalista y de las JONS es precisamente lo contrario de lo que suponéis. No es un partido, es un Movimiento con una ideología en que se funden los ideales de nuestra Revolución llenando de contenido la vida política de nuestra nación (...).
Nuestro Movimiento no es un partido que se aprovecha de la revolución. Soy yo, su conductor, el que después de haber sacado a España de la ruina, donde aparecía hundida, interpretando el sentir general de cuantos participan en el Alzamiento y ante las necesidades imperiosas de la nación, le señalé en aquel momento histórico, cuando aún teníamos la guerra por delante, el rumbo político que había de seguir, y que viene siguiéndose desde entonces, al tiempo que se depura nuestra doctrina, que es hoy la de toda la nación (...).
Lo que interesa es estar en posesión de la verdad y cuando de ello nos sentimos seguros, la hemos de defender con tenacidad"
Carta de Franco a Juan de Borbón, 27 de mayo de 1943.
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martes, 13 de julio de 2010
La posesión de la verdad
"Por eso, por saber que estamos en posesión de la verdad y llevar seis años laborando en este propósito, miramos con serenidad los acontecimientos. Ni la suprema razón de Dios, nunca mejor servida que bajo nuestro Régimen,ni el interés de la Patria, jamás tan exaltada ni defendida como en nuestros días (...) pueden ser impugnados por nuestros enemigos"
(De un discurso de Franco de diciembre del 42)
En primer lugar, Franco y los franquistas están en posesión de la verdad. No hay cabida a dudas, vacilaciones, relativismos, empatías hacia el contrario, ni nada que se le parezca. No se puede discutir, es así y punto. Este es un ejemplo de autoritarismo evidente. Pero, además, esa verdad viene sustentada por la razón divina y por el interés de la patria. Los enemigos no pueden impugnar esto.
(De un discurso de Franco de diciembre del 42)
En primer lugar, Franco y los franquistas están en posesión de la verdad. No hay cabida a dudas, vacilaciones, relativismos, empatías hacia el contrario, ni nada que se le parezca. No se puede discutir, es así y punto. Este es un ejemplo de autoritarismo evidente. Pero, además, esa verdad viene sustentada por la razón divina y por el interés de la patria. Los enemigos no pueden impugnar esto.
miércoles, 2 de diciembre de 2009
La violencia según Mussolini
En un discurso de Mussolini del 3 de mayo de 1921 se puede leer lo siguiente:
"Se habla mucho de la actividad violenta de los fascistas. Nos arrogamos para nosotros el derecho de controlarla y, si el caso llega, de elmininarla. Que cese primeramente la campaña de descrédito y odio que se ha desencadenado contra nosotros y, luego, depondremos nuestras armas. Entretanto y mientras lo consideremos necesario, seguiremos golpeando con mayor o menor intensidad los cráneos de nuestros enemigos, es decir, hasta que la verdad haya penetrado en ellos."
De este texto se desprenden las siguientes cuestiones, a nuestro entender:
1. La violencia está justificada porque se tienen muchos enemigos. Se pretende demostrar que la violencia es en legítima defensa.
2. Solamente desapacería la violencia propia cuando cesase la campaña de descrédito que sufriría el fascismo.
3. El control o cese de la violencia es potestad del fascismo: "y mientras lo consideremos necesario"
4. La verdad no se alcanza con el debate razonado y democrático sino golpeando los cráneos para que penetre en ellos. Es el fracaso de la diálogo. Además se explicita que la verdad reside en el movimiento fascista.
"Se habla mucho de la actividad violenta de los fascistas. Nos arrogamos para nosotros el derecho de controlarla y, si el caso llega, de elmininarla. Que cese primeramente la campaña de descrédito y odio que se ha desencadenado contra nosotros y, luego, depondremos nuestras armas. Entretanto y mientras lo consideremos necesario, seguiremos golpeando con mayor o menor intensidad los cráneos de nuestros enemigos, es decir, hasta que la verdad haya penetrado en ellos."
De este texto se desprenden las siguientes cuestiones, a nuestro entender:
1. La violencia está justificada porque se tienen muchos enemigos. Se pretende demostrar que la violencia es en legítima defensa.
2. Solamente desapacería la violencia propia cuando cesase la campaña de descrédito que sufriría el fascismo.
3. El control o cese de la violencia es potestad del fascismo: "y mientras lo consideremos necesario"
4. La verdad no se alcanza con el debate razonado y democrático sino golpeando los cráneos para que penetre en ellos. Es el fracaso de la diálogo. Además se explicita que la verdad reside en el movimiento fascista.
lunes, 23 de noviembre de 2009
El Estado en el fascismo
Para el fascismo los individuos están subordinados al Estado, una de los pilares del totalitarismo. El Estado totalitario no está basado en la división de los poderes ni en sus contrapesos según el modelo liberal-democrático. Además, está prohibida la disidencia y la oposición política se articule de la forma que sea, especialmente a través de los partidos políticos según el mismo modelo democrático. La oposición es considerada como una grave perturbación para el buen gobierno y para el orden. El Estado, en fin, monopoliza la verdad. Para ello, cuenta con la propaganda y la exclusividad de los medios de comunicación. La crítica es, pues, imposible.
"Todo en el Estado, nada fuera del Estado" es la frase que resume lo explicado. Fue formulada por Mussolini.
"Todo en el Estado, nada fuera del Estado" es la frase que resume lo explicado. Fue formulada por Mussolini.
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