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jueves, 25 de julio de 2013

Ciencia, Religión y Posguerra

En el diario "La Provincia" de Las Palmas se inserta una interesante entrevista realizada a Amparo Gómez, Doctora en Filosofía de la Ciencia sobre las relaciones entre religión y ciencia en la posguerra.
Este es el enlace donde se puede consultar dicha entrevista:
http://www.laprovincia.es/secciones/noticia.jsp?pRef=2009050500_31_227882__Entrevista-religion-puso-limites-Ciencia-posguerra-CIENCIA-POSGUERR

sábado, 20 de julio de 2013

Ley sobre la represión de la masonería y del comunismo

“(...) DISPONGO:
Artículo primero. Constituye figura de delito, castigado conforme o las disposiciones de la presente Ley, el pertenecer a la masonería, al comunismo y demás sociedades clandestinas a que se refieren los artículos siguientes. El Gobierno podrá añadir o dichas organizaciones las ramas o núcleos auxiliares que juzgue necesario y aplicarles entonces las mismas disposiciones de esta Ley debidamente adaptadas.
Artículo segundo. Disueltas las indicadas organizaciones, que quedan prohibidas y fuera de la Ley, sus bienes se declaran confiscados y se entienden pues tos a disposición de la jurisdicción de responsabilidades políticas.
Artículo tercero. Toda propaganda que exalte los principios o los pretendidos beneficios de la masonería o del comunismo o siembre ideas disolventes contra la Religión, la Patria y sus instituciones fundamentales y contra la armonía social, será castigada con la supresión de los periódicos o entidades que la patrocinasen e incautación de sus bienes, y con pena de reclusión mayor para el principal o principales culpables, y de reclusión menor para los cooperadores (...)”
BOE, 2 de marzo de 1940"
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Consultada en el siguiente enlace:

miércoles, 26 de diciembre de 2012

Religión y política en la España de los años treinta. El nuncio Federico Tedeschini y la Segunda República


Religión y política en la España de los años treinta. El nuncio FedericoTedeschini y la Segunda República


Ramiro Trullén Floría


Uno de los aspectos fundamentales de la historia de la Segunda República española fue la denominada “cuestión religiosa”. Si para republicanos y socialistas el poder de la Iglesia era uno de los resabios del Antiguo Régimen que era necesario contener para la implementación de una democracia parlamentaria, las agrupaciones católicas apelarían al discurso de la “persecución religiosa” para construir un marco interpretativo de la República firmemente enraizado en su cultura política. Este libro, basado casi íntegramente en la correspondencia privada del nuncio Federico Tedeschini durante aquellos años, se propone reflejar la perspectiva de una de las figuras clave de este período de la historia de España.
visto en:
http://www.foroporlamemoria.info/2012/11/religion-y-politica-en-la-espana-de-los-anos-treinta-el-nuncio-federico-tedeschini-y-la-segunda-republica/

jueves, 18 de octubre de 2012

Un ‘catecismo’ para los rojos de San Marcos


Cástor González Álvarez salió del campo de concentración de San Marcos en 1941 con un documento excepcional cuyo fin era adoctrinar a los presos: «Para ti, Prisionero de San Marcos, para este recuerdo de la Entronización del Sagrado Corazón de Jesús en el Campo... ¿Estuviste con los rojos? Aprovecha el tiempo que estés aquí concentrado para recibir oreos de Religión y oreos de Patria...».
Dice del campo que «no sólo es un redil más o menos cómodo (...) Aspiramos que unos salgais espiritual y patrióticamente cambiados». Tras recordar que fue hospital de peregrinos apunta: «San Marcos hoy os recibe a los que escapasteis de la zona Roja para venir peregrinando a la España Nacional y quedaros definitivamente en ella». Instruye sobre el matrimonio y el divorcio y sentencia: «Entre los ricos y los pobres se levanta la Cruz como un signo de paz».
En:

jueves, 12 de enero de 2012

El anticlericalismo en América Latina

En este blog dedicamos una serie de artículos al estudio de la historia del anticlericalismo en España. Pues bien, ahora completamos el acercamiento a este fenómeno histórico con un artículo sobre cómo se planteó el anticlericalismo en la América Latina.

El poder e influencia de la Iglesia Católica en la historia americana desde el comienzo de la conquista y colonización hispana y portuguesa es un hecho histórico evidente. Las dos Coronas ibéricas estaban estrechamente ligadas a la Iglesia. A partir de los procesos de independencia, en las primeras décadas del siglo XIX, la Iglesia vivió una cierta división entre partidarios y contrarios a este proceso. Las nuevas repúblicas buscaron el apoyo eclesiástico para difundir el nuevo estado de cosas y, también, para intentar evitar la revolución social, pero una parte de la Iglesia se mantuvo al margen o militó contra las nuevas ideas por la estrecha conexión de las mismas con el liberalismo, en la misma línea estaba haciendo la mayor parte de la Iglesia Católica en los procesos de revoluciones liberal-burguesas europeas. Esta situación generó en los sectores más radicales o avanzados del liberalismo latinoamericano una reacción anticlerical. La Iglesia era vista como un nuevo enemigo. Durante el siglo XIX se planteó cuál habría de ser la relación entre el Estado y la Iglesia, generando un amplio movimiento de oposición a la intervención de ésta en los asuntos públicos, defendiéndose la separación y hasta el control por parte de aquél de la institución eclesiástica.

El anticlericalismo latinoamericano y la postura firme de la Iglesia y de los sectores católicos generaron una creciente tensión en muchos estados, provocando enfrentamientos violentos y hasta guerras civiles. El establecimiento de concordatos con la Santa Sede fue contemplado, en algunos estados, como una solución para alcanzar la estabilidad, reconociendo a la Iglesia como entidad separada del Estado. En otros casos, en cambio, la Iglesia consiguió un gran poder e influencia, al reconocerse el catolicismo como religión fundamental o única, además de privilegios de todo tipo.

El anticlericalismo llegó al siglo XX renovado, especialmente, cuando la Iglesia tendió a plantear posturas muy conservadoras y contrarias a las reformas sociales. Esto provocó nuevos enfrentamientos violentos, especialmente, importantes en Colombia y México con la guerra de los cristeros, y que hemos estudiado en este blog. Pero, también es cierto que, en la segunda mitad del siglo XX, la toma de conciencia ante la miseria y de las injusticias terminó por alinear una parte importante de la Iglesia latinoamericana con los desfavorecidos, desarrollando una intensa actividad en su favor, en la que la teología de la liberación jugó un importante papel. El anticlericalismo se fue diluyendo.

miércoles, 26 de octubre de 2011

Carmen Hombre Ponzoa

Carmen Hombre Ponzoa fue una maestra, afiliada a la UGT, y de religión protestante. Tuvo una intensa actividad política. Ese hecho y, sobre todo sus creencias religiosas le costaron su vida. Su marido, Juan Máximo, también maestro, corrió la misma suerte.




Sobre Carmen Hombre véase:



http://maestrasrepublicafeteugt.blogspot.com/2011/04/hace-unos-dias-nos-escribio-la-nieta-de.html

martes, 20 de abril de 2010

Integrismo en España

En este blog hemos estudiado el integrismo en el mundo actual en varios artículos pero no de la corriente ideológica y partido político posterior en la historia contemporánea de nuestro país. En línea con los recientes artículos sobre el carlismo y el tradicionalismo nos faltaba el integrismo.
El ideario del integrismo tendría dos elementos básicos: la condena papal del liberalismo y la utilización de la religión como baza política. En las encíclicas "Mirari Vos" (1832) de Gregorio XVI y Pío IX en "Sylabus" (1864) se condenaba sin paliativos el liberalismo y se prohibía a los católicos aceptar la separación Iglesia-Estado, la libertad de culto, el origen humano de la autoridad (la soberanía nacional), la competencia de las autoridades civiles en materias como la enseñanza o el matrimonio y, por fin, la democracia.
El integrismo fue una corriente ideológica y un partido político en España a partir del "Manifiesto de Burgos" del año 1888. El integrismo de Cándido y Ramón Nocedal se separó de la Comunión Tradicionalista (ver el artículo correspondiente al tradicionalismo) y arrastró a parte del carlismo de este momento. Tenemos que tener en cuenta la situación histórica del momento. El carlismo acababa de ser derrotado en 1876 por tercera vez y parecía ya imposible que pudiera imponerse por las armas. Sus opciones políticas eran, por otro lado, muy escasas. Además, Alejandro Pidal había fundado en 1881 la Unión Católica que había atraido a un sector carlista hacia el apoyo a Cánovas. Así pues, Nocedal comprendió que la única forma de reclutar clientela política para el carlismo era presentarlo como la alternativa católica exclusiva.
El integrismo terminó agotándose por la división en el seno de la Iglesia Española. E movimiento se debilitó mucho cuando Nocedal murió en 1907.

martes, 22 de diciembre de 2009

La Religión para Bakunin

Del mismo libro citado en el artículo anterior inserto un párrafo sobre lo que piensa Bakunin sobre la religión:

"(La religión) ha trasladado a un cielo ficticio la humanidad, la justicia y la fraternidad, para dejar en la tierra el reino de la iniquidad y de la brutalidad. Ha bendecido a los bandidos felices. Y para hacerlos más felices áun, ha predicado la resignación y la obediencia entre sus innumerables víctimas: los pueblos. Y cuanto más sublime parecía el ideal que adoraba en el cielo, más horrible se volvía la realidad en la tierra"

No cabe duda que este párrafo condensa los principios básicos del anticlericalismo que se expande desde el siglo XIX:

1. La justicia es del otro mundo, donde imperan los grandes ideales.

2. En este mundo queda la injusticia.

3. No cabe más que la resignación en espera del otro mundo, un ideal sublime, que se adora frente a la terrible realidad.

domingo, 1 de noviembre de 2009

Los nacionalismos sin Estado

El mayor protagonismo o dinamismo en la actualidad, en relación con el nacionalismo, se da entre los nacionalismos sin estado, ya sea en el terreno de la iniciativa política, ya sea en el campo social. Los nacionalismos sin estado parten del nacionalismo tradicional y la defensa irrenunciable del principio de autodeterminación, y se aprovechan del moderno proceso de globalización económica y cultural, así como de la crisis del estado nacional como se ha conocido.
Su fuerza se vincula con el ofrecimiento que hacen de un mayor y más cercana defensa de los intereses de los indiviudos frente al Estado central. Además, otorga a los inidividuos de un sentimiento de pertenencia a la comunidad más palpable y cercano.
Es evidente que cada nacionalismo sin estado presenta peculiaridades y, aunque formulemos características comunes, es muy importante tener cuidado con las comparaciones. Pensemos, por ejemplo, en los intentos de comparar la situación nacionalista de Irlanda del Norte con la del País Vasco, partiendo de que la violencia es protagonista del conflicto, cuando ambas situaciones son muy distintas, precisamente, por la Historia de ambos lugares.
Pero sí es cierto que hay características comunes, y que podemos repasar:
1. La utilización de un idioma distinto al común del Estado se convierte en un instrumento fundamental y eficaz para el nacionalismo sin estado, ya que posibilita un elemento claramente diferenciador del conjunto. En el caso de los nacionalismos sin estado de España es paradigmático, fundamentalmente en el caso catalán. En el caso quebequés sería el único elemento diferenciador del conjunto canadiense, mientras que es más complejdo en los casos irlandés, bretón, galés o corso, donde el idioma del Estado nacional es mayoritario -inglés, francés- , y el uso de la lengua propia es casi testimonial.
2. La religión: ya sea como elemento diferenciador, ya como defensa de la verdad revelada es una de las bases de algunos de estos nacionalismos. Fue fundamental en las guerras de liberación del norte de África, y en la creación del Estado de Israel. En Irlanda del Norte es un elemento muy importante, ya que la diferencia entre las dos comunidades de católicos y protestantes es la que define las dos concepciones del Estado, y dos identidades nacionales. En la India tenemos el caso del nacionalismo sikh de corte musulmán.
3. La delimitación del territorio se ha convertido en uno de los elementos más importantes del nacionalismo en su historia. La novedad en esto caso es la utilización de la peculiaridad de ese territorio como instrumento de unidad nacionalista. Es el caso de Palestina donde el nacionalismo no se caracteriza tanto por lo religioso que por su reivindicación territorial. Tenemos, también el caso del nacionalismo kurdo, cuyo territorio se encuentra entre varios estados.
4. Una parte de los nacionalismos sin Estado en Occidente se sitúan en zonas de fuerte desarrollo económico, y en ocasiones a la cabeza del conjunto del Estado nacional, y suelen situarse en los primeros puestos a la hora de contribuir a la Hacienda pública general. Estos motivos suelen ser utilizados por los nacionalismos en su política de separación o en la búsqueda de mayores cuotas de autonomía en el terreno fiscal o de la autofinanciación. Tenemos el caso del nacionalismo de la Padania, y de los nacionalismos vasco y catalán, aunque éstos tienen otros componentes que no tiene el primero.
5. La monopolización de la idea de nación. Se trataría del último rasgo de los nacionalismos sin Estado. Se monopolizaría el concepto de nación para su causa, negando este carácter al Estado nacional que quedaría reducido a una entidad administrativa superior pero sin ninguna identificación afectiva.

martes, 15 de septiembre de 2009

Las iniciativas individuales y su regulación. La libertad

En el anterior artículo señalábamos que las iniciativas individuales en las Declaraciones de Derechos se referían a tres derechos fundamentales. Uno de ellos era la libertad. Pues bien, la libertad consiste en un conjunto amplio de acciones individuales:
a) Libertad de movimientos:
Esta libertad comprende la disposición de la propia persona, la facultad para elegir el trabajo y el domicilio, así como la capacidad para emprender actividades económicas y contratar trabajo.
b) Libertad de expresión:
Referida a cualquier manifestación del pensamiento en los medios existentes en cada período (al principio, se refería a la libertad de imprenta, ya que los medios eran los libros y los periódicos), aunque hoy, es evidente que incluye los medios informáticos. La libertad de cátedra estaría dentro en este capítulo.
c) Libertad de conciencia:
Referida a las cuestiones de culto y religión.
d) Libertad de acción colectiva:
Se refiere a los derechos de reunión, asociación, y huelga.
A lo largo de la Historia contemporánea han ido apareciendo estos derechos. Los de acción colectiva han tardado más en aparecer, especialmente los de asociación y de huelga. La libertad de cultos ha variado mucho en cada país y en el conjunto.