El Instituto de Cultura Hispánica comenzó denominándose Consejo de la Hispanidad. Fue una institución fundamental de la política cultural y de propaganda del franquismo Con el nuevo nombre se crea en 1940. Su inspirador fue Serrano Suñer cuando fue ministro de Asuntos Exteriores y en colaboración con los nazis y la Falange del exterior. En 1946 se reorganizó, habida cuenta de la derrota de Alemania y para adaptarse a la nueva situación internacional.
El Instituto de Cultura Hispánica se encargaba de propagar la cultura hispana, desde la perspectiva franquista, por América latina. Dicha cultura pasaba por una especie de nostalgia del imperio español pasado y por la reivindicación de la labor misionera española en el continente americano.
Las estrategias para difundir lo que se consideraba como español cambiaron en función de la situación internacional, como hemos visto con la reorganización de 1946, además de en función de las posibilidades económicas y políticas reales para esta difusión. Se impartían cursos y conferencias, se publicaron libros y se otorgaron becas para estudiantes iberoamericanos.
sábado, 11 de diciembre de 2010
viernes, 10 de diciembre de 2010
¿Fue el franquismo un fascismo?, por Pedro A. García Bilbao
Atentos siempre a los debates historiográficos sobre el franquismo nos acercamos al artículo de Pedro A. García Bilbao en el blog de "Sociología Crítica":
¿Fue el franquismo un fascismo?
En:
http://dedona.wordpress.com/2010/07/21/%C2%BFfue-el-franquismo-un-fascismo-pedro-a-garcia-bilbao/
¿Fue el franquismo un fascismo?
En:
http://dedona.wordpress.com/2010/07/21/%C2%BFfue-el-franquismo-un-fascismo-pedro-a-garcia-bilbao/
Mateo Múgica Urrestarazu
Mateo Múgica nació en Idiazábal (Guipúzcoa) en 1870. Desde 1917 a 1924 ocupó la diócesis de Osma para pasar a la de Pamplona. En 1928 se le destinó a Vitoria. Múgica era monárquico y muy contrario a la II República. Animó a sus feligreses a que no votaran a partidos republicanos y de izquierda. En mayo de 1931 abandonó España al ser considerado como un personaje potencialmente perturbador del orden público. Regresó en junio de 1932 pero no ocupó su sede hasta abril del año siguiente. Fue partidario de la sublevación militar de julio de 1936. Junto con Olaechea, obispo de Pamplona, suscribió el 6 de agosto de 1936 la pastoral Non Licet, en la que afirmaban que los católicos no podían defender a la República. Pero su afinidades con el nacionalismo vasco provocaron su expulsión de España por orden de la Junta de Defensa de Burgos el 26 de septiembre. En octubre marchó a Roma. Ante la Santa Sede se quejó del trato que el bando franquista estaba dando al clero vasco. Por esa razón se negó a firmar la Carta Colectiva del Episcopado Español de julio de 1937. Regresó del exilio en el año 1947 pero no volvió a ocupar ninguna diócesis. En 1945 publicó en Francia Imperativos de mi conciencia, donde explicó su actitud personal y experiencias. Murió en 1968.
jueves, 9 de diciembre de 2010
Fernando de los Ríos. Segunda Parte
Durante la Dictadura de Primo de Rivera rechazó toda colaboración con el nuevo régimen, siguiendo la misma postura que defendía Prieto, pero no abandonó la Ejecutiva como había hecho éste. De los Ríos pertenecía a la misma desde 1920. Participó, a título personal, como Prieto, en la firma del Pacto de San Sebastián de 1930. Formó parte del comité revolucionario y al fracasar el movimiento de diciembre fue detenido. El Partido le designó como uno de sus representantes en el gobierno provisional de la República. Fue nombrado ministro de Justicia. Después tendría la responsabilidad ministerial de Instrucción Pública, entre diciembre de 1931 y junio de 1933 y Estado (Asuntos Exteriores) entre junio y septiembre de 1933. Fernando de los Ríos defendió la postura de reanudar la alianza con los republicanos durante los años 1934 y 1935. Terminó por dimitir de la Ejecutiva ante la negativa del sector de Largo Caballero a convocar el Comité Nacional para debatir la política de alianzas.
Al iniciarse la guerra civil fue nombrado embajador de España en Francia en julio de 1936 y, en octubre, en Estados Unidos. Al terminar la guerra se quedó a vivir en New York. Formó parte del gobierno republicano en el exilio que presidió Giral en agosto de 1945, como ministro de Estado. Dimitió en marzo de 1946 poco antes que los comunistas entraran en el gobierno, aunque siguió representando a la República en el exilio ante las Naciones Unidas. Falleció en 1949.
Al iniciarse la guerra civil fue nombrado embajador de España en Francia en julio de 1936 y, en octubre, en Estados Unidos. Al terminar la guerra se quedó a vivir en New York. Formó parte del gobierno republicano en el exilio que presidió Giral en agosto de 1945, como ministro de Estado. Dimitió en marzo de 1946 poco antes que los comunistas entraran en el gobierno, aunque siguió representando a la República en el exilio ante las Naciones Unidas. Falleció en 1949.
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Fernando de los Ríos. Primera Parte
Uno de los grandes personajes de la Historia española contemporánea y del socialismo español ha sido, sin lugar a dudas, Fernando de los Ríos. Le hemos visto en este blog al tratar las etapas de la II República y, sobre todo, cuando nos acercamos al libro que escribió sobre su viaje a la Rusia revolucionaria. En este nuevo artículo glosaremos, brevemente, su biografía. El autor de este blog cree honesto dejar constancia de la profunda admiración que siempre ha sentido hacia este personaje: intelectual, servidor público y destacado humanista. Aún así se intentará, como en otras biografías, hacer un recorrido con distancia y serenidad.
Fernando de los Ríos nació en Ronda en 1879. Se formó en la Institución Libre de Enseñanza y en el krausismo. En 1911 obtuvo la cátedra de Teoría Política de la Universidad de Granada. Fernando de los Ríos comenzó preocupándose por la cosa pública a través del reformismo de Melquíades Álvarez para pasar al republicanismo y en este recorrido terminar en el socialismo. Participó en la Escuela Nueva, experimento pedagógico socialista que ha merecido un estudio monográfico en este blog. En el año 1918 ingresó en el PSOE donde muy pronto alcanzó un gran protagonismo dada su altura intelectual y no tanto por su experiencia política u organizativa. En 1919 fue elegido diputado en las Cortes y asistió como representante español a la primera Conferencia del Trabajo, celebrada en Washington. Fernando de los Ríos tuvo una destacadísima participación en el Congreso extraordinario del PSOE de junio de 1920 donde se debatió una cuestión crucial: la adhesión o no a la III Internacional. En principio defendió una afiliación condicional. Por ello fue elegido, junto con Anguiano, representante de los partidarios del ingreso sin condiciones, para que viajaran a Rusia y así conocer de forma directa la realidad de la nueva Internacional y de la revolución. De aquella experiencia salió un libro, Mi viaje a la Rusia sovietista (1921). Al regresar a España, y en vista de su experiencia, cambió de opinión y defendió que el PSOE no podía ingresar en la Internacional comunista y sí ingresar en la Unión de Viena. El Partido decidió convocar otro Congreso para debatir la cuestión para abril de 1921. Al final, ganaron las tesis de Fernando de los Ríos.
Fernando de los Ríos nació en Ronda en 1879. Se formó en la Institución Libre de Enseñanza y en el krausismo. En 1911 obtuvo la cátedra de Teoría Política de la Universidad de Granada. Fernando de los Ríos comenzó preocupándose por la cosa pública a través del reformismo de Melquíades Álvarez para pasar al republicanismo y en este recorrido terminar en el socialismo. Participó en la Escuela Nueva, experimento pedagógico socialista que ha merecido un estudio monográfico en este blog. En el año 1918 ingresó en el PSOE donde muy pronto alcanzó un gran protagonismo dada su altura intelectual y no tanto por su experiencia política u organizativa. En 1919 fue elegido diputado en las Cortes y asistió como representante español a la primera Conferencia del Trabajo, celebrada en Washington. Fernando de los Ríos tuvo una destacadísima participación en el Congreso extraordinario del PSOE de junio de 1920 donde se debatió una cuestión crucial: la adhesión o no a la III Internacional. En principio defendió una afiliación condicional. Por ello fue elegido, junto con Anguiano, representante de los partidarios del ingreso sin condiciones, para que viajaran a Rusia y así conocer de forma directa la realidad de la nueva Internacional y de la revolución. De aquella experiencia salió un libro, Mi viaje a la Rusia sovietista (1921). Al regresar a España, y en vista de su experiencia, cambió de opinión y defendió que el PSOE no podía ingresar en la Internacional comunista y sí ingresar en la Unión de Viena. El Partido decidió convocar otro Congreso para debatir la cuestión para abril de 1921. Al final, ganaron las tesis de Fernando de los Ríos.
miércoles, 8 de diciembre de 2010
Historia del socialismo vasco
El presidente del PSE, Jesús Eguiguren, ha publicado, Historia del socialismo vasco (1886-2009). Se trata de un libro que une dos textos suyos anteriores, El PSOE en el País Vasco, y El socialismo y la izquierda vasca, completados con un tercero sobre la trayectoria de los socialistas vascos durante los gobierno de coalición con el PNV, la salida del gobierno vasco y la nueva aventura de Patxi López.
Podemos leer la reseña que ha dedicado al libro Luis R. Aizpeolea en el suplemento "Babelia" del diario "El País":
http://www.elpais.com/articulo/portada/nueva/aventura/socialistas/vascos/elpepuculbab/20100109elpbabpor_
Podemos leer la reseña que ha dedicado al libro Luis R. Aizpeolea en el suplemento "Babelia" del diario "El País":
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martes, 7 de diciembre de 2010
Juan José Morato Caldeiro
Juan José Morato nació en Madrid en 1864, de profesión tipógrafo. Desde muy joven se vinculó al sindicato del Arte de Imprimir y al PSOE (1882). En el Partido será administrador de “El Socialista” desde el año 1889. En 1894 accede al Comité Nacional, siendo elegido secretario del mismo en 1899, responsabilidad que mantiene hasta el año 1902. Es expulsado del PSOE en 1904, aunque reingresaría en el mismo un cuarto de siglo después. Murió en 1938.
Morato se destacó como traductor de obras de destacados socialistas como Lafargue, Deville y W. Morris. También tradujo a Nodier, Salgari, Buckle, George Sand y hasta Eça de Queirós. Como periodista colaboró en “El Heraldo de Madrid”, “Libertad” y “Hoy”, entre otros. Dirigió la revista “El Trabajo de la Sociedad Madrileña de Albañiles”. También, publicó obras técnicas sobre tipografía e investigó sobre costumbres y tradiciones, condiciones de vida y trabajo de los obreros. Fue historiador de algunos períodos de la historia española, del PSOE, del Arte de Imprimir y de la UGT. Morato fue, en fin, un hombre inquieto, polifacético, un publicista con multitud de publicaciones, ya fueran libros, artículos de prensa o folletos. Entre los libros más destacados que publicó están los siguientes: Notas para la historia de los modos de producción en España (1897), Guía práctica del compositor tipográfico (1900), El partido socialista obrero (1918), La cuna de un gigante. Historia de la Asociación General del Arte de Imprimir (1925), Historia de la Sección Española de la Internacional (1919), Jaime Vera y el socialismo (1918), y Pablo Iglesias Posse. Educador de muchedumbres (1931).
Morato se destacó como traductor de obras de destacados socialistas como Lafargue, Deville y W. Morris. También tradujo a Nodier, Salgari, Buckle, George Sand y hasta Eça de Queirós. Como periodista colaboró en “El Heraldo de Madrid”, “Libertad” y “Hoy”, entre otros. Dirigió la revista “El Trabajo de la Sociedad Madrileña de Albañiles”. También, publicó obras técnicas sobre tipografía e investigó sobre costumbres y tradiciones, condiciones de vida y trabajo de los obreros. Fue historiador de algunos períodos de la historia española, del PSOE, del Arte de Imprimir y de la UGT. Morato fue, en fin, un hombre inquieto, polifacético, un publicista con multitud de publicaciones, ya fueran libros, artículos de prensa o folletos. Entre los libros más destacados que publicó están los siguientes: Notas para la historia de los modos de producción en España (1897), Guía práctica del compositor tipográfico (1900), El partido socialista obrero (1918), La cuna de un gigante. Historia de la Asociación General del Arte de Imprimir (1925), Historia de la Sección Española de la Internacional (1919), Jaime Vera y el socialismo (1918), y Pablo Iglesias Posse. Educador de muchedumbres (1931).
lunes, 6 de diciembre de 2010
Ricardo Mella
Ricardo Mella nació en Vigo en el año 1861. Se trasladó a Madrid para hacerse topógrafo. Comenzó militando en el republicanismo federal. Además, se dio a conocer con artículos en la “Revista Social” y como teórico en los Certámenes Socialistas. En el que se celebró en Reus en 1885 se le premió por sus trabajos El problema de la emigración de Galicia y Diferencias entre el comunismo y el colectivismo. En el Certamen de Barcelona de 1889 se le premiaron La anarquía: su pasado, su presente y su porvenir y por El crimen de Chicago. Mella se afilió a la Federación de Trabajadores de la Región Española y participó en el II Congreso, celebrado en Sevilla en 1882.
A Mella se le puede considerar uno de los más destacados teóricos anarquistas españoles y sus obras tuvieron repercusión no sólo en España, sino también en el exterior, ya que fue traducido al italiano y al holandés. Fue un fervoroso defensor del sistema colectivista, así como contrario al uso de la violencia, precisamente, en un momento histórico de auge del terrorismo. Declaró ser partidario de la CNT pero presentó algunos reparos.
Ricardo Mella se enfrentó a Ferrer i Guardia y a su escuela, rechazando la pedagogía integral. Colaboró en los más destacados periódicos anarquistas del cambio de siglo: “Acracia”, “El productor”, “Ciencia Social”, “Anarquía” y “La idea libre”. Entre 1910 y 1911 fundó “Acción libertaria” en Asturias, después “El libertario” en Gijón. Posteriormente, fundó “Acción libertaria” pero en Madrid.
Al estallar la guerra mundial, y ante la crisis del anarquismo internacional decidió retirarse. Murió en Vigo en 1921.
Además de su labor periodística Mella fue un destacado escritor: Lombroso y los anarquistas (1896), Evolución y Revolución (1892), Los Sucesos de Jerez (1893), Sinopsis Social: la Anarquía, la Federación y el Colectivismo (1891), La barbarie gubernamental en España (1897), El ideal anarquista (1915).
A Mella se le puede considerar uno de los más destacados teóricos anarquistas españoles y sus obras tuvieron repercusión no sólo en España, sino también en el exterior, ya que fue traducido al italiano y al holandés. Fue un fervoroso defensor del sistema colectivista, así como contrario al uso de la violencia, precisamente, en un momento histórico de auge del terrorismo. Declaró ser partidario de la CNT pero presentó algunos reparos.
Ricardo Mella se enfrentó a Ferrer i Guardia y a su escuela, rechazando la pedagogía integral. Colaboró en los más destacados periódicos anarquistas del cambio de siglo: “Acracia”, “El productor”, “Ciencia Social”, “Anarquía” y “La idea libre”. Entre 1910 y 1911 fundó “Acción libertaria” en Asturias, después “El libertario” en Gijón. Posteriormente, fundó “Acción libertaria” pero en Madrid.
Al estallar la guerra mundial, y ante la crisis del anarquismo internacional decidió retirarse. Murió en Vigo en 1921.
Además de su labor periodística Mella fue un destacado escritor: Lombroso y los anarquistas (1896), Evolución y Revolución (1892), Los Sucesos de Jerez (1893), Sinopsis Social: la Anarquía, la Federación y el Colectivismo (1891), La barbarie gubernamental en España (1897), El ideal anarquista (1915).
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domingo, 5 de diciembre de 2010
Óscar Pérez Solís
Óscar Pérez Solís nació en Valladolid en el año 1882. Ingresó en el ejército e hizo su carrera en el Arma de Artillería. Terminó la misma en el año 1913 con el grado de capitán. Pérez Solís había desarrollado una conciencia social; sin lugar, a dudas la misma creció por el contacto que mantuvo con un joven anarquista andaluz que conoció en 1907. Pero, pasado un tiempo, pasó al socialismo, dirigiendo el semanario “Adelante” en Valladolid. Ingresó en el PSOE, y se encuadró en su ala más moderada. En 1919 fue desterrado de su ciudad natal por una campaña que realizó contra el caciquismo en Castilla. Debido a lo que consideró una falta de apoyo del PSOE, al año siguiente se convirtió en un firme partidario de la bolchevización del mismo. Fue el principal autor de un manifiesto, que leyó en público, de escisión de los denominados “terceristas”. Participó en la creación del Partido Comunista Obrero Español en el año 1921. Unido ya al PCE se convirtió en su secretario general desde 1924 hasta 1926, momento en el que es encarcelado y cae enfermo. En ese momento sufre otro cambio ideológico porque el padre Gafo le convierte al catolicismo, abandonando el comunismo. En 1927 obtiene un puesto de ingeniero en la CAMPSA, la Compañía creada al poco tiempo en la época de la Dictadura de Primo de Rivera. Pérez Solís fue haciéndose cada vez más conservador y llegó al fascismo, aunque, al parecer, ayudó a algunos antiguos compañeros comunistas durante la guerra civil. Falleció en 1951.
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sábado, 4 de diciembre de 2010
Josep Prat
Josep Prat nació en Barcelona y se inició en el republicanismo federal pero fue evolucionando hacia el anarquismo, en el seno del cual tendrá un evidente protagonismo gracias a su labor propagandística ya a finales del siglo XIX. Como consecuencia de la represión desarrollada en 1896 en Barcelona contra el movimiento obrero tuvo que marchar fuera de España. En 1897 publicó en New York, junto con Ricardo Mella, personaje que ya hemos tratado en este blog, un alegato contra los procesos de Montjuich titulado La barbarie gubernamental en España. Con Mella le uniría una gran amistad e identidad ideológica. En 1898 marchó a Argentina para colaborar con Pellicer Paraire en el desarrollo del movimiento anarquista en el país. Al regresar a Cataluña fundó con Mella la revista “Natura”, colaboró en “El Productor” y en “Tierra y Libertad”. Trabajó para la editorial Sempere traduciendo a Kropotkin, Malatesta y Fabbri, entre otros. Se dedicó a difundir la tesis del sindicalismo revolucionario. Participó en el primer núcleo de la revista “Solidaridad Obrera”. La Semana Trágica marcó su vida porque a partir de 1909 fue abandonando la militancia. Falleció en 1932. Entre sus obras destacaremos las siguientes: ¿Competencia o solidaridad? (1903), En pro del trabajo (1906), La política juzgada por los políticos (1909), La burguesía y el proletariado (1909), Sindicalismo y socialismo (1910), y participó en la edición de las obras completas de Ricardo Mella en 1926.
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viernes, 3 de diciembre de 2010
Indalecio Prieto. Tercera y última parte
Durante la guerra fue ministro de Marina y del Aire, cargo que le ofreció Largo Caballero en su gobierno pero Prieto colaboró en la caída de Largo en mayo de 1937. Entonces asumió la cartera de Defensa que le ofreció Negrín, figura del socialismo español que hasta entonces se había distinguido por ser partidario de Prieto. Pero las relaciones entre ambos terminaron por deteriorarse. La raíz del desencuentro tenemos que encontrarla en el creciente pesimismo de Prieto ante la marcha de la guerra frente a la voluntad férrea de Negrín de continuar. Además, Prieto se enfrentaba por esto mismo a los comunistas. En marzo de 1938 Prieto es destituido de su cargo. No aceptó ningún otro ministerio y decidió automarginarse. Aceptó ser representante de España en Chile en la toma de posesión del presidente Aguirre Cerda.
Desde el continente americano Prieto apoyó, pero a posteriori, la sublevación de Casado y en los primeros meses de exilio se empeñó en la destitución de Negrín como presidente del gobierno. En noviembre de 1939 fijó su residencia en México donde promovió una reorganización del socialismo pero excluyendo a los seguidores de Negrín. En 1940 se fundó el Centro Pablo Iglesias. En relación con la lucha contra el franquismo Prieto diseñó una estrategia personal que pasaba por la caída de la dictadura mediante la presión internacional y la convocatoria de un plebiscito que devolviera las libertades políticas y decidiera el régimen del nuevo estado democrático. Esta estrategia no pasaba, pues, por la reivindicación o restauración de la II República. Consiguió imponer su criterio en el PSOE en junio de 1947. Impulsó los contactos con la Confederación Española de Fuerzas Monárquicas y que terminó por el acuerdo conocido como Pacto de San Juan de Luz de agosto de 1948. Pero este pacto no llegó a nada, dado el acuerdo entre Juan de Borbón y Franco, así como la evidente caída de la presión internacional contra Franco en plena guerra fría. Prieto sufrió una derrota política y en noviembre de 1950 dimitió de la presidencia del Partido en el exilio. Murió en 1962 en México.
Desde el continente americano Prieto apoyó, pero a posteriori, la sublevación de Casado y en los primeros meses de exilio se empeñó en la destitución de Negrín como presidente del gobierno. En noviembre de 1939 fijó su residencia en México donde promovió una reorganización del socialismo pero excluyendo a los seguidores de Negrín. En 1940 se fundó el Centro Pablo Iglesias. En relación con la lucha contra el franquismo Prieto diseñó una estrategia personal que pasaba por la caída de la dictadura mediante la presión internacional y la convocatoria de un plebiscito que devolviera las libertades políticas y decidiera el régimen del nuevo estado democrático. Esta estrategia no pasaba, pues, por la reivindicación o restauración de la II República. Consiguió imponer su criterio en el PSOE en junio de 1947. Impulsó los contactos con la Confederación Española de Fuerzas Monárquicas y que terminó por el acuerdo conocido como Pacto de San Juan de Luz de agosto de 1948. Pero este pacto no llegó a nada, dado el acuerdo entre Juan de Borbón y Franco, así como la evidente caída de la presión internacional contra Franco en plena guerra fría. Prieto sufrió una derrota política y en noviembre de 1950 dimitió de la presidencia del Partido en el exilio. Murió en 1962 en México.
Indalecio Prieto. Segunda Parte
Prieto regresó a España tras la proclamación de la República, integrándose en el gobierno provisional en representación del PSOE. Inicialmente fue ministro de Hacienda y se encargó de estabilizar la peseta y de poner en marcha la Ley de Ordenación Bancaria. Pero Prieto era un hombre de fuerte carácter que hicieron que Azaña decidiera que era mejor encargarle la cartera de Obras Públicas, a pesar de las protestas del interesado. Se hizo cargo de la nueva responsabilidad en diciembre de 1931. En el Congreso Extraordinario del PSOE de 1932 defendió la participación de los socialistas en el gobierno. Resultó elegido miembro de la Comisión Ejecutiva pero su influencia en el Partido estaba disminuyendo claramente. Prueba de esta debilidad se pudo comprobar cuando en 1933 el PSOE no le apoyó cuando Alcalá Zamora le propuso presidir el gobierno. Tras el triunfo del centro-derecha en las elecciones de ese año participó en el proceso de radicalización del Partido. Contribuyó a la derrota de Besteiro pero rechazó la propuesta de promover un proceso revolucionario al margen de los republicanos. Prieto seguía fiel a la convergencia con los republicanos frente al sector del PSOE que seguía las tesis de Largo Caballero. Tras el fracaso de la Revolución de Octubre de 1934 se exilió en Francia donde siguió, infatigable, por defender su postura a favor de la coalición con los republicanos. Al final, se establece el Frente Popular. Tras el triunfo del mismo regresa a España y promueve la sustitución de Alcalá Zamora por la de Azaña al frente de la presidencia de la República. Tampoco consiguió ahora su empeño en presidir el gobierno ante la negativa de Largo Caballero y el grupo parlamentario socialista. Prieto quiso frenar esta corriente poderosa del Partido a través de un Congreso pero el estallido de la guerra lo impidió.
jueves, 2 de diciembre de 2010
Indalecio Prieto. Primera Parte
Indalecio Prieto nació en 1883 en Oviedo pero desde muy niño vivió en Bilbao. Trabajó como periodista en “El liberal” donde entabló estrecha relación con Echevarrieta, circunstancia que le hizo vincularse al republicanismo, aunque terminaría por ingresar en el PSOE, en el seno del cual votaría en 1903 la alianza con los republicanos. En 1918 fue elegido diputado en las Cortes por Bilbao. Este hecho le catapultó en el seno del socialismo a escala nacional. Indalecio Prieto se distinguió en el Congreso por sus alegatos contra Annual, discursos que hemos comentado en este blog. Prieto fue contrario a la integración del Partido en la Internacional Comunista en el Congreso Extraordinario de abril de 1921. Tras la retirada de los “terceristas” fue elegido vocal de la Ejecutiva. Se alineó en el sector reformista de la formación política. Se opuso a la Dictadura de Primo de Rivera y a la política de contemporización con el nuevo régimen propuesta por Largo Caballero y Besteiro. El propio Prieto sería el redactor del Manifiesto de la Ejecutiva del PSOE donde se condenaba el golpe de estado. Cuando Largo Caballero aceptó un cargo en el Consejo de Estado decidió dimitir de la Ejecutiva y defendió una acción política conjunta con los republicanos frente a la Dictadura.
Indalecio Prieto firmó, pero a título personal, el pacto de San Sebastián en agosto de 1930, y participó activamente como miembro del comité revolucionario que conspiraba contra la Monarquía. Ante el fracaso de la huelga general de diciembre de ese año se marchó a Francia.
Indalecio Prieto firmó, pero a título personal, el pacto de San Sebastián en agosto de 1930, y participó activamente como miembro del comité revolucionario que conspiraba contra la Monarquía. Ante el fracaso de la huelga general de diciembre de ese año se marchó a Francia.
miércoles, 1 de diciembre de 2010
Eleuterio Quintanilla
Eleuterio Quintanilla nació en Gijón en el año 1886. Quintanilla perteneció a la tendencia sindicalista moderada de la CNT. Fue el fundador del periódico “El Libertario” de su ciudad natal. Desde sus páginas defendió la causa aliada en la I Guerra Mundial cuando la mayoría de los cenetistas propugnaban el antibelicismo. Colaboró en el comité revolucionario de 1917. Quintanilla defendió en el Congreso del año 1919 la unidad sindical con la UGT, propuesta que fue derrotada por una abultada mayoría. Además, atacó la revolución bolchevique porque consideraba que sus principios nada tenían que ver con el sindicalismo revolucionario español.
Cuando estalló el conflicto interno en la CNT durante la República, se adhirió a los postulados defendidos por los Sindicatos de Oposición de Barcelona. Se ha debatido sobre su participación en la Revolución de Octubre de 1934 pero sí parece claro que impulsó el pacto con la UGT firmado unos meses antes.
En la guerra civil pudo marcharse de Gijón cuando entraron las tropas franquistas y marchar a Barcelona. Murió en el exilio, en Burdeos en 1966.
Cuando estalló el conflicto interno en la CNT durante la República, se adhirió a los postulados defendidos por los Sindicatos de Oposición de Barcelona. Se ha debatido sobre su participación en la Revolución de Octubre de 1934 pero sí parece claro que impulsó el pacto con la UGT firmado unos meses antes.
En la guerra civil pudo marcharse de Gijón cuando entraron las tropas franquistas y marchar a Barcelona. Murió en el exilio, en Burdeos en 1966.
Ramiro Ledesma Ramos
Ramiro Ledesma Ramos nació en 1905 en Alfaraz (Zamora). A los dieciséis años consiguió ser funcionario de correos y tuvo varios destinos mientras estudiaba. Se estableció en Madrid y comenzó a publicar artículos y cuentos en publicaciones periódicas. En 1924 vio la luz su novela El sello de la muerte. Se licenció en filosofía y estudió matemáticas y química. Para la “Revista de Occidente” realizó traducciones y otras colaboraciones. También escribió para “El Sol” y “La Gaceta Literaria”. En marzo de 1931 publicó un manifiesto político que terminaría dando nombre a un semanario; se trata de La conquista del Estado. En este texto defendía una España “joven, imperial y revolucionaria”, un “Estado hispánico eficaz y poderoso”, rompiendo con la realidad en la que vivía. Poco a poco, fue perfilando una serie de ideas en torno al nacional-sindicalismo y formando una organización política que le provocaron no pocos disgustos, ya que sufrió procesos y pena de cárcel. Las ideas de Ledesma Ramos se basarían en el nacional-sindicalismo, como un intento de nacionalizar al proletariado mediante la intervención de un Estado autoritario y la creación de una estructura sindical, aunque no detalló cómo sería esta estructura. Pretendía crea un orden social por encima del capitalismo. Ledesma Ramos bebió en las fuentes del fascismo pero no parece que fuera un “fascista perfecto”, ya que sintió una fascinación hacia el sindicalismo revolucionario, especialmente por sus métodos, como la acción directa.
Se unió con Onésimo Redondo y formaron las Juntas de Ofensiva Nacional Sindicalista (JONS). En 1934 se fusionarían con la Falange de José Antonio Primo de Rivera. Ledesma quedó como uno de los tres dirigentes y encargado de la propaganda y de la Central Obrera Nacional-Sindicalista o CONS. Pero Ledesma Ramos chocó muy pronto con José Antonio por la orientación que le estaba dando al partido. Ledesma abandonó el grupo a principios de 1935, sin lograr crear una formación política propia. Publicó el periódico “La Patria Libre” y dos libros, ¿Fascismo en España?, en el que expone su versión del nacimiento y desarrollo del partido, y Discurso a las Juventudes de España, donde se apela a los jóvenes y a las masas como protagonistas de la revolución nacional. En su periódico se dedicó al estudio de la penetración económica extranjera en España. Ledesma fue fusilado al poco de comenzar la guerra, en 1936.
Se unió con Onésimo Redondo y formaron las Juntas de Ofensiva Nacional Sindicalista (JONS). En 1934 se fusionarían con la Falange de José Antonio Primo de Rivera. Ledesma quedó como uno de los tres dirigentes y encargado de la propaganda y de la Central Obrera Nacional-Sindicalista o CONS. Pero Ledesma Ramos chocó muy pronto con José Antonio por la orientación que le estaba dando al partido. Ledesma abandonó el grupo a principios de 1935, sin lograr crear una formación política propia. Publicó el periódico “La Patria Libre” y dos libros, ¿Fascismo en España?, en el que expone su versión del nacimiento y desarrollo del partido, y Discurso a las Juventudes de España, donde se apela a los jóvenes y a las masas como protagonistas de la revolución nacional. En su periódico se dedicó al estudio de la penetración económica extranjera en España. Ledesma fue fusilado al poco de comenzar la guerra, en 1936.
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