viernes, 14 de septiembre de 2012

Claudio Sánchez


Claudio Sánchez perteneció al Sindicato Nacional Ferroviario de la UGT, ocupando cargos en el Consejo Obrero Ferroviario de la UGT. Además, perteneció a la Agrupación Socialista de Alcázar de San Juan (Ciudad Real), en la que desempeñó diversos cargos directivos. Trabajó en la Compañía Ferroviaria MZA. Al terminar la guerra civil, fue expulsado de su trabajo, detenido y condenado a prisión. Al salir de la cárcel se incorporó a la actividad clandestina de las organizaciones socialistas. Murió en Madrid en el año 1977.
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La instauració del franquisme al País Valencià


La instauració del franquisme al País Valencià
Andreu Ginés i Sànchez
La instauració del franquisme al País Valencià fou un procés de violència, repressió i imposició. Però no tota la població valenciana ho visqué de la mateixa manera: la classe benestant, que havia perdut poder durantla II República espanyola i, sobretot, durantla Guerra Civil, pogué recuperar tot allò que li havia pertangut. Persones com Francisco Javier Planas de Tovar, Joan Flors o Joaquim Manglano, el baró de Càrcer, són, potser, poc conegudes avui dia, però durant la primera postguerra foren de les més influents al País Valencià. A través de l’estudi de les principals institucions locals i provincials de València i de Castelló dela Plana, aquest treball recupera els noms del personal polític del primer franquisme. I a través d’ells, s’analitzen els conflictes entre institucions, entre les diferents faccions de la dreta i entre velles i noves generacions de l’oligarquia.
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jueves, 13 de septiembre de 2012

Dona i lluita democràtica al Segle XX


Dona i lluita democràtica al Segle XX
David Ginard (coord.).

María Dolores Ramos, Isabel Peñarrubia, Anna Aguado, Mónica Moreno, David Ginard, Vicenta Verdugo
Col·lecció: Menjavents
Tema: Història Contemporàniai
Pàgines: 256
PVP: 16.00
ISBN: 978-84-15432-04-3
Data d’Edició: 10/02/2012
Una revisió historiogràfica entorn de la contribució femenina a l’extensió dels drets polítics i socials al llarg del segle XX.
Sinopsi
La lluita per l’emancipació femenina va exercir un rol destacat dins la història de la construcció democràtica en l’Europa del segle XX. Molt aviat els moviments pels drets polítics de les dones es vincularen estretament a causes com l’abolicionisme, el moviment obrer i el pacifisme, i assoliren el punt àlgid coincidint amb les grans fites revolucionàries de l’època contem porània. Els estudis aplegats en aquest volum pretenen proporcionar una revisió historiogràfica entorn de la contribució femenina a l’extensió dels drets polítics i socials al llarg del segle passat. Així, s’hi analitzen temes clau com el moviment sufragista, la presència feme nina en el socialisme i el laïcisme, les aportacions de les dones a la resistència antifeixista europea i el feminisme en la transició democràtica espanyola.
Llegeix l’índex en PDF:
http://www.documentabalear.cat/gestor/pdfs/obras/obra502pdf43.pdf
http://www.documentabalear.cat/cataleg.php?id=502
Visto en:
http://www.foroporlamemoria.info/2012/02/dona-i-lluita-democratica-al-segle-xx/

Pedro Rodríguez Fernández


Pedro Rodríguez Fernández nació en 1914 o 1915 en Orcajo de los Montes, provincia de Ciudad Real. Fue obrero agrícola y ganadero, además de militar en la UGT y en el PSOE de Ciudad Real. En la guerra civil, unas heridas le dejaron inválido. Se exilió en Francia y estuvo en varios campos de concentración, hasta que ingresó en el sanatorio de Montauroux y en el hospital de Draguignan, en Var. Allí perteneció a los grupos departamentales del PSOE y de la UGT. Murió en el último hospital citado, en 1957.



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miércoles, 12 de septiembre de 2012

La vuelta a Europa en avión.Un pequeño burgués en la Rusia roja


La vuelta a Europa en avión.Un pequeño burgués en la Rusia roja, es un libro de Manuel Chaves Nogales que Libros del Asteroide sacará a principios de mayo de 2012.
En 1928, Manuel Chaves se embarca en un viaje en avión por Europa con la finalidad de hacer un reportaje sobre cuanto ve y vive para el periódico del que es redactor jefe,
El Heraldo de Madrid. De Madrid a Bakú, pasando por Berlín y Leningrado; del Mediterráneo al Caspio. Viaje ambicioso en el que analizará la vida diaria de cada país, así como las nuevas corrientes ideológicas del momento: fascismo y comunismo.
Más información en:

Julia Vigre


Julia pertenecía a una familia socialista y había heredado, como tantas otras compañeras socialistas, la ideología paterna. Militante de las Juventudes desde los 15 años, entró en el Partido Socialista en 1934 y en la FETE-UGT por su condición de maestra donde militó toda la vida. Muy activa e inquieta perteneció también a la Federación Universitaria Española, a la Unión de Muchachas y era la representante socialista de Mujeres Antifascistas de Madrid.
El resto de su biografía en:

La Bolsa de Trabajo de los Panaderos de Zaragoza, año 1934


En noviembre de 1934 se creaba la bolsa de trabajo de los panaderos de Zaragoza. Podemos consultar en la red el documento de su creación. Se trata de un documento que puede ayudarnos a comprender la historia del movimiento obrero en Aragón en los años treinta:

Nicolás Gonzalo Alonso Manzanera


Nicolás Gonzalo Alonso Manzanera nació en el año 1885. Fue alcalde de Villavieja de Yeltes de donde era natural. Perteneció al Partido Republicano Radical Socialista y, después, a Izquierda Republica. En Salamanca fue propietario del Teatro del Liceo. El 18 de noviembre de 1936 fue detenido, aunque es puesto en libertad el 22 de marzo de 1937 pero el día 27 de ese mismo mes fue detenido de nuevo, acusado de adhesión a la rebelión. Por eso fue juzgado en Consejo de Guerra, celebrado el 18 de septiembre de 1937. Su condena fue la de reclusión mayor perpetua. El 31 de julio de 1938 es trasladado al Penal del Puerto de Santa María donde encontrará la muerte el 2 de abril de 1939, en la enfermería. El sistema judicial franquista le rebajó la condena a seis años de prisión menor el 19 de abril de 1943, cuando llevaba ya muerto cuatro años. Se piensa que está enterrado en el Cementerio del Puerto de Santa María.
Los datos han sido consultados en:

martes, 11 de septiembre de 2012

Ramón Ramírez Ruiz


Ramón Ramírez Ruiz perteneció a la Agrupación Socialista de Ciudad Real y a la UGT. Se exilió en Francia donde pudo trabajar de peón de comercio. Perteneció a la Sección del PSOE de Pau.
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Ángel Quiñones


Ángel Quiñones fue miembro del Sindicato de Empleados de Comercio de la UGT y de la Agrupación Socialista de Ciudad Real. Tuvo que exiliarse en el norte de África. Allí perteneció a las Secciones de la UGT y del PSOE de la localidad marroquí de Uxda. Murió en dicha ciudad en enero de 1966.
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Antonio Ortiz González


Antonio Ortiz González nació en Puertollano (Ciudad Real) en 1897 o 1898. Perteneció a la UGT y a la Agrupación Socialista de su localidad natal. Tuvo que exiliarse en Francia donde perteneció a las Secciones del PSOE y de la UGT de Decazeville. Allí murió en 1964.
Ver:

lunes, 10 de septiembre de 2012

La Segunda Internacional


A finales de la década de los años ochenta siglo XIX comenzó a resurgir la idea de la necesidad de recuperar la Internacional porque, a pesar de las distintas vías nacionales que había emprendido el socialismo europeo, los problemas de los proletarios eran idénticos en todas partes. Además, cundió la tesis de que debían coordinarse y relacionarse los partidos obreros.
En 1889, en plenas celebraciones por el centenario de la Revolución Francesa y de la Exposición Universal, se funda la II Internacional en París. La nueva Internacional se constituyó como una organización flexible, para evitar la rigidez de la I Internacional. La organización internacional respetaría la autonomía de los distintos partidos. La cohesión se mantendría a través de los Congresos que, periódicamente, se organizarían. En 1896 se acordó que solamente podrían formar parte de la Internacional las organizaciones que aprobaran la participación en la legislación y actividad parlamentaria. Así pues, la nueva Internacional sería una confederación de partidos socialistas que aceptaban el sistema democrático. Los anarquistas quedaban excluidos.
El congreso fundacional de la II Internacional acordó que el primero de mayo de 1890 se convocara a los trabajadores para reivindicar la jornada laboral de ocho horas. El 1 de mayo se convirtió en una muestra de la fuerza y la solidaridad internacional de los obreros. Su celebración se ha convertido un símbolo adoptado en casi todos los países.
En los congresos de la Segunda Internacional se dieron intensos debates teóricos en torno al marxismo, generalmente, entre dos visiones, una ortodoxa y otra revisionista. Pero, además, se discutió mucho sobre cuestiones de estrategia política. Se planteó la cuestión de la participación de los partidos socialistas en posibles gobiernos de coalición con partidos republicanos de izquierda. Otro de los temas más debatidos tuvo que ver con la postura que debían adoptar los socialistas ante la huelga general. En 1904 se llegó a una postura de compromiso que, en el fondo, supuso la renuncia a este instrumento para terminar con el capitalismo. Pero, al año siguiente, se reabrió el debate cuando estalló la Revolución rusa de 1905, iniciada con una huelga general. Por fin, en 1906, fueron derrotadas las tesis revolucionarias en el seno de la Internacional y se desechó definitivamente el empleo de la huelga general.
En la Internacional se plantearon dos cuestiones internacionales que generaron intensas polémicas. En primer lugar, estaría la cuestión colonial, en pleno auge de los imperios coloniales europeos. Los sectores más a la izquierda eran radicalmente contrarios a cualquier posibilidad de que los socialistas apoyasen la expansión imperialista en sus respectivos estados, pero los más moderados plantearon matices al rechazo del colonialismo, ya que consideraban que podía ser beneficioso para otros pueblos y tenía evidentes beneficios económicos generales para las potencias colonizadoras.
Pero el gran debate fue el de la guerra porque afectó a la propia esencia del internacionalismo. En el Congreso de Stuttgart de 1907 se acordó que había que oponerse rotundamente a la guerra porque solamente beneficiaba los intereses del capitalismo. Se aprobó, además, que había que tomar medidas para organizar o articular esta oposición pero no se detallaron y eso provocó que se reabriera el tema de la conveniencia o no de la huelga general como uno de esos medios. La guerra siguió generando debates en los siguientes congresos. En el de Basilea de 1912 hubo unanimidad al defender la paz. Pero cuando la guerra estalló en el verano de 1914, los socialdemócratas alemanes votaron los créditos de guerra en su parlamento y el resto de partidos socialistas terminaron por alinearse con sus gobiernos respectivos en detrimento del internacionalismo. La Primera Guerra Mundial supuso una grave crisis para la Segunda Internacional. En 1921 nacería la III Internacional pero con un sentido muy distinto a las anteriores. A diferencia de la defensa de la autonomía de los partidos socialistas nacionales, la nueva Internacional postulaba una disciplina rígida y la subordinación al partido bolchevique.
En la II Internacional tuvieron un destacado papel las mujeres y la lucha por la emancipación femenina, a través del Secretariado Internacional de Mujeres Socialistas que, desde 1907, estuvo dirigido por la alemana Clara Zetkin. Desde 1911 el Secretariado promovió la celebración del Día Internacional de la Mujer Trabajadora el día 8 de marzo.

domingo, 9 de septiembre de 2012

El nacimiento de los partidos socialistas


Desde el final de la Primera Internacional hasta la Primera Guerra Mundial se asiste a un período en el que se multiplican y consolidan los partidos socialistas de orientación marxista, en toda Europa.

En 1875 se fusionaron dos organizaciones obreras alemanas en el Congreso de Gotha y nació el Partido Socialdemócrata Alemán (SPD). Sus principales líderes fueron F. Lasalle y K. Liebknecht. A los dos años, este partido contaba ya con medio millón de votos, alcanzando doce escaños en el Reichstag, el parlamento alemán. En 1890 obtuvo 35 escaños. Pero los socialistas alemanes se negaron durante todo este período a participar en los gobiernos, aunque en vísperas del estallido de la guerra su peso era tal en el parlamento (110 diputados) que consiguieron la aprobación de una legislación social muy avanzada, pudiéndose considerar el precedente del futuro estado del bienestar. Además, el SPD creó una extensa red de asociaciones, cooperativas, casas del pueblo, centros culturales, etc., una especie de sociedad alternativa en la que se gestó y desarrolló una verdadera cultura obrera.

En 1879, un grupo de marxistas españoles, liderados por el tipógrafo Pablo Iglesias, fundaron en Madrid el Partido Socialista Obrero Español(PSOE). En esos años se crearon otros partidos: el Partido de los Trabajadores Socialistas en Francia, el Partido Socialdemócrata Danés, el Partido Socialdemócrata Holandés, el Partido Obrero Belga, el Partido Socialista Sueco, el Partido Obrero Socialdemócrata Austriaco, etc..

En 1893 se fundó en Gran Bretaña el Independent Labour Party, y, en 1900, el Partido Laborista, que unía diversos grupos y tendencias socialistas y sindicalistas. Este partido tuvo un vertiginoso crecimiento, ya que ocho años después de su fundación, contaba con millón y medio de militantes.

sábado, 8 de septiembre de 2012

La Comuna de París


La Comuna de París constituye la primera experiencia de gobierno obrero en el siglo XIX. La Comuna surge a partir de la derrota de Francia en la guerra franco-prusiana. La derrota de Sedán produce la huida del gobierno francés a Versalles. En septiembre de 1870 la ciudad de París queda en manos de unos comités de distrito con un comité central. Este comité tiene a su cargo unos 60.000 hombres de la guardia nacional. El comité declara una comuna directamente elegida por el pueblo y rechaza la autoridad del gobierno de Versalles. En enero de 1871, los prusianos llegan a las afueras de París.

En París sale elegida una Asamblea comunal, organizada en diez comisiones, que se dedican a distintas funciones: subsistencias, finanzas, trabajo, justicia, etc. En la Asamblea se sientan representantes de distintas sensibilidades: antiguos jacobinos, blanquistas, proudhonianos, bakuninistas, etc..

Se está intentando organizar un modelo político nuevo, en el que todos los poderes debían proceder de la soberanía popular. El día 19 de abril se publica la Declaración al pueblo francés, que pide autonomía para todas las comunas que se constituyan en ciudades y departamentos, con derechos ilimitados de reunión y prensa, enseñanza obligatoria gratuita, etc.. Los talleres e industrias abandonados por sus dueños pasarían a ser regidos por comités obreros en régimen de autogestión. Los pisos vacíos son requisados y hasta se decreta la liberalización del arte.

Pero fuera de París está constituido el primer gobierno de la III República con Thiers a la cabeza. El gobierno envía un potente ejército, comandado por Mac-Mahon, para ocupar París. Los combates fueron intensos y se desató la violencia con utilización de rehenes y fusilamiento de prisioneros por ambas partes. Por fin, el ejército vence la resistencia y entra en la ciudad, desatándose una durísima represión, ya que se calculan por miles los fusilados.

El fracaso de la Comuna no sólo repercutió en la marcha de la AIT, como hemos visto en el artículo anterior, sino, también en el movimiento obrero de muchos países, ya que los gobiernos consideraron a las asociaciones obreras como enemigas del orden y de la paz pública.

viernes, 7 de septiembre de 2012

La Primera Internacional


A mediados del siglo XIX, la industrialización se estaba extendiendo con fuerza por toda Europa occidental y los Estados Unidos. Una de las consecuencias de este fenómeno fue el crecimiento de la clase obrera y del número de asociaciones, cooperativas, sociedades de socorros mutuos y sindicatos. En el seno del movimiento obrero creció la conciencia de que los problemas de los obreros eran los mismos en todas las naciones y que la acción esporádica debía ser sustituida por una actividad organizada, como proponía Marx. En Inglaterra se había demostrado la importancia de las grandes organizaciones, los Trade Unions pero, también de que las huelgas y acciones sindicales podían ser rotas por obreros venidos de otras partes de Europa. Si el fenómeno industrial era ya internacional, también debía serlo el movimiento obrero.
Tras numerosos contactos entre británicos y franceses, el 28 de septiembre de 1864 se convocó en el St. Martin’s Hall de Londres, un grupo de delegados de organizaciones obreras: trade-unionistas británicos, proudh¡onianos franceses, miembros de la Asociación de Trabajadores Alemanes, exiliados alemanes, polacos, húngaros, italianos, etc.. Reunidos en Asamblea acordaron fundar la Asociación Internacional de Trabajadores (AIT), conocida como la I Internacional.
La asamblea de delegados eligió un comité provisional donde estaba presente Marx. Entre ellos, había cartistas, sindicalistas, socialistas de distinta tendencias, seguidores de Proudhon y los que, muy pronto, con disgusto del propio Marx, iban a ser conocidos como marxistas.
Marx se convirtió en personaje clave de la Internacional cuando fue encargado de redactar un “Llamamiento inaugural de la Internacional”. En el texto destacan varias ideas:
-La Internacional no debía abolir las asociaciones nacionales, sino potenciar a escala mundial su actividad.
-La emancipación de la clase obrera sería obra de los propios trabajadores.
-No habría emancipación sin lucha por el poder político.
Estas ideas quedaron recogidas en el Preámbulo de los Estatutos organizativos de la Internacional.
La Internacional desempeñó un papel capital en el fortalecimiento de una conciencia de la clase obrera. De acuerdo con sus Estatutos, se crearon en los países europeos distintas federaciones nacionales que agrupaban a las secciones locales que se iban constituyendo.
La Internacional se implantó rápidamente en Francia, Bélgica, Suiza, Italia, Alemania y España. La AIT englobaba muchas tendencias y opiniones distintas sobre cómo dirigir el movimiento obrero. Había fuertes diferencias nacionales entre sus miembros y dirigentes y por la diversidad de la base social: obreros industriales, mineros, trabajadores de oficios tradicionales, jornaleros y hasta campesinos.
La heterogeneidad se reflejó en el plano ideológico. Los seguidores de Proudhon abogaban por una evolución pacífica y gradual y rechazaban la revolución, además de no ser partidarios de la participación obrera en la política, ni tampoco que el Estado interviniera en las cuestiones laborales. Por otro lado, los seguidores de Marx defendían la huelga como instrumento de lucha, la participación obrera en la política, la defensa de la lucha por una legislación laboral, especialmente para conseguir la jornada de ocho horas y el fin del trabajo infantil.
En una línea parecida a la de los proudhonianos franceses, Bakunin, que ingresó en 1868 en la Internacional, protagonizó un duro enfrentamiento con Marx en el Congreso de Basilea de 1869. La polémica giró en torno a la participación obrera en la política, rechaza frontalmente por Bakunin. Pero Marx consiguió que la mayoría del Congreso se declarara a favor de la organización de un partido obrero. El fracaso de la Comuna influyó en el de la AIT. Marx opinaba que el primer gobierno obrero había fallado por su falta de un programa político coherente y de una adecuada organización. En el Congreso de La Haya (1872) los anarquistas son expulsados de la AIT, aunque éstos convocaron otro congreso en Saint-Imier para rechazar los postulados marxistas.
Todas estas disputas y enfrentamientos internos son claves para entender el fracaso de la AIT, mucho más que por la persecución externa de los gobiernos europeos.