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viernes, 1 de febrero de 2013

El nacimiento de la política en España (1808-1869)

El nacimiento de la política en España (1909-1869)



  • Presentación:

    Resumen

    Pretende mostrar la creciente importancia de una sociedad más tolerante, menos absolutista que la que quieren dejar atrás los liberales españoles, la del Antiguo Régimen, y como se valen de los instrumentos cotidianos que la vida social les proporciona para conquistar libertades y juicio propio, sin tutelas que reclamen el carácter sagrado de las instituciones periclitadas. La ausencia del rey, símbolo absoluto del poder, impulsará el asociacionismo político y cultural.
    El concepto de soberanía popular y la libertad de opinión estimularán tertulias, cafés, tabernas, academias, ateneos, sociedades patrióticas y prensa liberada de la censura; es el inicio de la política moderna no ligada a la sociedad estamental, no vinculada a la clase aristocrática y clerical. La irrupción de la nueva forma de participar en la política y de los nuevos protagonistas representará un cambio tan trascendente que ya nunca volverán a ser las cosas como antes, a pesar de la vuelta de Fernando el deseado, que intentó suprimir los avances conseguidos.
    Ni el rey ni sus secuaces consiguieron con la represión, la prohibición de los periódicos, el cierre de los cafés, el destierro y el exilio de los liberales, apagar la llama de libertad que pretendió en los españoles.
    Ver:


    lunes, 21 de enero de 2013

    El Congreso de la Internacional de Basilea en 1869


    La historiografía oficial ha mostrado a la Primera Internacional como resultado de la iniciativa y dirección de Marx y Engels y ha reducido la presencia de los anarquistas a una operación de infiltración ajena a los obreros internacionalistas de la primera hora, al mismo tiempo que ha minusvalorado, cuando no ha silenciado, la presencia de otras corrientes ideológicas entre los fundadores y defensores de la Internacional obrera. Sin embargo, como casi siempre, la realidad es más compleja que las interesadas simplificaciones de la historiografía marxista. Recogemos aquí el último capítulo del libro La Internacional de los Trabajadores (desde su fundación hasta el Congreso de Basilea) del anarquista James Guillaume, que conoció los hechos de primera mano por participar tan activa como decididamente en los conflictos sociales de su tiempo. Reproducimos la traducción que se publicó en una edición que salió en La Habana en octubre de 1946, homenaje a los anarquistas cubanos que continuaron la lucha de los trabajadores por su emancipación de toda tiranía.
    El artículo completo en:

    jueves, 11 de agosto de 2011

    Partido Radical

    En anteriores artículos nos hemos acercado a la historia del Partido Republicano Radical y a la de su máxima figura, Alejandro Lerroux, pero la seña de Radical no sólo la tuvo la formación política creada por el “emperador del Paralelo”. En el Sexenio Democrático existió el Partido Radical creado en torno a Ruiz Zorrilla. En este nuevo artículo estudiaremos este Partido.


    El Partido Radical procedía de la división del Partido Progresista acaecida después de la muerte de Prim. Su principal figura fue Ruiz Zorrilla que aglutinó al ala izquierda de los progresistas junto con los llamados radicales, además de un sector de los demócratas, con Rivero, Marcos y Becerra, que tendían hacia fórmulas republicanas. El Partido se presentó a unas elecciones por vez primera en las acontecidas en abril de 1872.

    El Partido Radical estaba dividido en varias facciones, algo muy propio de los partidos decimonónicos y, en especial, en el Sexenio. Estas divisiones no lo eran tanto por diferencias ideológicas o programáticas fundamentales sino eran debidas a lealtades personales. En esta formación coexistían los progresistas demócratas de Ruiz Zorrilla, los “cimbrios” en torno a Martos, los demócratas de Rivero y los economistas de Antonio Gabriel Rodríguez. El Partido defendió, en líneas generales, una interpretación avanzada de la Constitución de 1869.

    Los radicales se enfrentaron políticamente a los constitucionales de Sagasta, siendo uno de los factores que generaron la inestabilidad política que caracterizó el reinado de Amadeo I. En junio de 1872, los radicales formaron gobierno y, después de su victoria electoral en agosto, intentaron sacar adelante su programa político de reformas: separación Iglesia-Estado y ampliación de la instrucción pública, principalmente.

    Cuando Amadeo de Saboya abdicó, los radicales aceptaron la República y hasta Martos participó en el primer gobierno republicano pero a partir de abril de 1873 se apartaron del republicanismo cuando vieron frustrados sus intentos con hacerse con el poder. Después del golpe de estado de Pavía, volvieron al gobierno aunque el Partido, realmente, como tal ya había desaparecido en el propio régimen republicano.













    martes, 31 de mayo de 2011

    Emilio Aguinaldo

    Sin lugar a dudas, Emilio Aguinaldo es uno de los personajes más importantes de la historia de las Islas Filipinas, el fundador de la República y presente en su devenir durante más de la mitad del siglo XX, dada la longevidad del personaje. Efectivamente, Aguinaldo nació en 1869 y falleció en 1964.




    Nació, nuestro personaje, en Cavite y estudió en el Colegio de San Juan de Letrán. Desde muy joven fue contrario a la presencia española. Emprendió con éxito un ataque a la guarnición española durante el levantamiento independentista de los años 1896-1897. Se convirtió en uno de los principales dirigentes nacionalistas y presidente del gobierno revolucionario. Cuando España logró sofocar la insurrección marchó al exilio, aceptando la ayuda norteamericana para obtener la independencia de la metrópoli. En 1898 regresó y, una vez conseguida la independencia, fundó el 23 de enero de 1900 la República de Filipinas.



    Aguinaldo no era partidario de la presencia y tutela norteamericanas pero el poder de Estados Unidos era incontestable. Fue derrotado y obligado a jurar lealtad a los Estados Unidos. Ese fue un momento clave en la derrota del nacionalismo filipino. Aguinaldo decidió retirarse de la vida política pero en 1935 regresó a la primera línea política al presentarse a las elecciones presidenciales pero perdió.



    En 1945 fue acusado de haber colaborado con los japoneses. Se le detuvo pero no se le juzgó. Se le puso en libertad y se le nombró miembro del Consejo de Estado filipino. Al final de su vida se dedicó a mejorar las relaciones de su país con los Estados Unidos.

    viernes, 11 de febrero de 2011

    Giuseppe Fanelli

    Giuseppe Fanelli nació en Martinafranca, Salerno en 1826. Luchó contra los austriacos, se hizo garibaldino y terminó abrazando las ideas de Bakunin. Asistirá a los Congresos de la Liga de la Paz y la Libertad de Ginebra, en 1867 y Berna, 1868. Será uno de los fundadores de la Alianza de la Democracia Socialista en Ginebra. En octubre de 1868 llega a España, enviado por Bakunin, en viaje de propaganda de las ideas anarquistas dentro de los círculos obreros. Creará un núcleo de la AIT en Madrid con Anselmo Lorenzo, los hermanos Mora y González Morago. También creará otro grupo en Barcelona con Rafael Farga Pellicer, Sentiñón, García Viñas, Soriano, Pellicer y otros. Fanelli es un personaje clave en la difusión del anarquismo en España. En febrero de 1869 abandona España. Murió en 1877.

    viernes, 30 de julio de 2010

    Partido Conservador. Primera parte

    Para profundizar en nuestro conocimiento de la historia contemporánea española hemos estudiado ya muchas formaciones políticas, aunque aún nos queda acercarnos a muchas más. En este caso, y en varios artículos, dada su importancia, haremos un resumen de la historia de uno de los pilares del sistema de la Restauración, el Partido Conservador. No podemos entender dicho sistema y su quiebra en el reinado de Alfonso XIII sin estudiar al Partido Conservador, como, en su momento, haremos con el Partido Liberal.
    El Partido Conservador se formó en el Sexenio Democrático. Aglutinaba a gran parte del Partido Moderado del reinado de Isabel II, así como a puritanos y miembros conservadores de la Unión Liberal. En el proceso de creación y consolidación del Partido Conservador tendrá un protagonismo indiscutible la figura de Cánovas del Castillo.
    En las Cortes Constituyentes de 1869 el Partido Conservador, aún muy reducido, se mantuvo expectante ante la nueva situación política, aunque ya se presentó como defensor de la causa alfonsina. Este claro retraimiento terminó por decantarse hacia una oposición cerrada al nuevo sistema político desde 1871. En tiempos de la I República Cánovas obtuvo la jefatura del grupo político y conseguía, no sin grandes esfuerzos, la abdicación de la reina Isabel II, exiliada en Francia.
    Tras la caída de la República y la disolución de las Cortes el 4 de enero de 1874 Cánovas rechazó el ofrecimiento del general Pavía para participar en un nuevo gobierno. En este momento se produjo un debate interno en el grupo entre los defensores de la participación parlamentaria con Cánovas a la cabeza y los militares partidarios de un pronunciamiento militar. Cánovas se dedicó durante el tiempo previo a la Restauración a una intensísima campaña de propaganda y de contactos políticos con la jerarquía eclesiástica y otros sectores sociales afines a planteamientos moderados o conservadores. También, se produjo la integración en la formación de elementos católicos no carlistas, que hasta entonces se habían mantenido al margen.
    Al final, el restablecimiento de la monarquía, a fines de 1875, en la figura de Alfonso XII fue obra del pronunciamiento militar de Martínez Campos en Sagunto, para disgusto de Cánovas, partidario, como hemos visto, de una vía no militar hacia la Restauración. En todo caso, Cánovas se hizo con el poder y se dedicó a construir el nuevo sistema político. De los diez años de reinado de Alfonso XII, ocho fueron bajo gobiernos conservadores. El nuevo sistema se basaba, en cuestión de partidos, en el turno pacífico y pactado de dos grandes formaciones políticas, el Partido Conservador con Cánovas a la cabeza, y el Partido Liberal de Sagasta. A la muerte del monarca, en los primeros años de la Regencia de María Cristina el poder pasó a los liberales. Los conservadores lo recuperaron en 1891. En estos momentos la formación comenzó a tener problemas internos, siendo Francisco Silvela uno de los protagonistas de los mismos. En noviembre dimitió y se mantuvo al margen hasta 1897 cuando decidió liderar al grupo de conservadores disidentes.


    El asesinato de Cánovas en marzo de 1897 provocó un intenso proceso de reorganización del partido, cerrado a principios de 1899, cuando Francisco Silvela fue promovido a la jefatura del mismo. Silvela planteó un programa político basado en intentar acabar con el caciquismo y fomento económico, dentro del primer regeneracionismo. Silvela defendió, también, el respeto a las relaciones con la Santa Sede y la asunción de una serie de reformas administrativas en el ámbito territorial (municipales y provinciales).