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lunes, 27 de enero de 2014

Aurelio Íñigo

Aurelio Íñigo Osaba nació en la localidad navarra de Allo en el año 1899. Fue un destacado dirigente anarquista de la CNT en Navarra. En Allo fue promotor del Ateneo "Libre Acuerdo". La biblioteca de este Ateneo era importante. En el año 1933 fue visitada por la guardia civil, incautándose volumenes que, a buen seguro, se consideraban harto subversivos.
Se da la circunstancia que en Allo y en su zona hubo siempre una gran presencia del anarquismo.
Fue asesinado al comenzar la guerra civil.
Ver:
1. Artículo de la Wikipedia sobre nuestro protagonista:
http://es.wikipedia.org/wiki/Aurelio_%C3%8D%C3%B1igo
2. Artículo sobre el anarquismo en Allo, sacado del libro, Navarra 1936. De la esperanza al terror:
http://gipuzkoa.cnt.es/spip.php?article147
3. Artículo de Juan José Virto Ibáñez, "La CNT en Navarra":
http://dialnet.unirioja.es/servlet/articulo?codigo=15726
4. Página sobre los anarquistas vascos:
http://enrijau.blogspot.com/

lunes, 16 de diciembre de 2013

Cine y anarquismo

Existe una interesantísima página web con el siguiente título: "Cine y anarquismo-1936: colectivización de la industria cinematográfica". Se trata de recuperar la memoria histórica de la colectivización de la industria del cine español al estallar la guerra civil. Entre 1936 y 1937 gran parte de dicha industria pasó a manos de la CNT y la FAI.
En la página econtraremos las siguientes partes:
-La producción cinematográfica anarquista en la revolución española.
-El anarquismo en el cine, una experiencia única.
-La socialización de los espectáculos públicos en Barcelona durante la guerra civil.
-Armand Guerra, un director anarquista.
-"Carne de fieras" de Armand Guerra.
-Listado de películas producidas y fichas técnicas.
-Listado de las películas conservadas en Filmotecas y sus fichas técnicas.
Además de los textos la página aporta fotografías.
El enlace:

lunes, 25 de marzo de 2013

Ruta del anarquismo en Barcelona


La primera salida será el 13 de Abril y continuaran todos los sábados hasta Junio, mientras haya interés por hacerla.


La Ruta del Anarquismo es un Proyecto de Arte de CNT que surge de la necesidad de rescatar hechos olvidados y silenciados que ha dejado la historia del movimiento libertario en Barcelona, también conocida como "La Rosa de Fuego".


Organiza: CNT-Catalunya cnt.catalunya (at) hotmail.com
Más información en:

domingo, 3 de febrero de 2013

La cultura del exilio anarcosindicalista español en el sur de Francia


La cultura del exilio anarcosindicalista español en el sur de Francia
Alicia Alted Vigil y Lucienne Domergue
A quien no está muy al tanto de la ideología y de la realidad histórica del anarquismo, la conjunción de este término con el de cultura puede resultar, cuanto menos, paradójica. En efecto, desde sus orígenes el concepto de anarquía fue sinónimo de desorden y violencia y la “acción directa” vinculada al anarquismo o al anarcosindicalismo se identificó siempre con el terrorismo o el nihilismo.
Sin embargo, para los anarcosindicalistas su actuar implicó en todo momento la unión de una teoría (“la Idea” o “las ideas”) con una praxis (la acción), y la revolución social que preconizaban, llevaba implícita una formación, una transformación voluntarista de la persona por medio de su propia toma de conciencia y de su capacitación a través de la cultura.
En consonancia con esto, cualquier intento de comprensión de lo que ha sido y significado el anarcosindicalismo en la historia contemporánea española no puede prescindir de esa consideración, que constituye el punto de partida de este libro, con el que queremos mostrar, como el anarquismo es mucho más que la imagen que una gran parte de la sociedad en nuestro país continúa manteniendo hoy en día. Encierra unos principios que se proyectan en unas formas de vida y en unas prácticas culturales que conservan plena vigencia y que podrían ayudar a mejorar el mundo en el que vivimos.
Alicia Alted Vigil es catedrática de Historia Contemporánea en la UNED (Madrid).
Lucienne Domergue era en 2007, cuando falleció, catedrática emérita en la Université de Toulouse-Le Mirail (Toulouse).
En la elaboración de esta obra ha colaborado el historiador, documentalista e investigador Roger González Martell.
Más información: http://www.cazarabet.com
Consultado en:
http://fal.cnt.es/?q=node%2F35205

lunes, 21 de enero de 2013

Cultura y política del anarquismo en España e Iberoamérica


Cultura y política del anarquismo en España e Iberoamérica
Clara E. Lida Pablo Yankelevich Compiladores
A partir del último tercio del siglo XIX, España primero y diversas naciones iberoamericanas después, fueron ámbitos en los que el pensamiento y la acción anarquista cobraron un especial impulso y dieron lugar a procesos hasta entonces inéditos. En general, la historiografía del movimiento anarquista se ha centrado sobre todo en el estudio de la organización obrera, los debates doctrinales y los conflictos políticos. En contraste, este libro propone estudiar un aspecto menos atendido: la gestación de ricas y variadas manifestaciones culturales, que otorgaron al anarquismo y a sus militantes un perfil propio. La cultura libertaria entretejió procesos ideológicos y prácticas políticas y organizativas con costumbres, ritos, lenguajes y símbolos y estos a su vez con discursos, imaginarios y sociabilidades estrechamente imbricados con la comunidad y la clase. Todo ello se difundió en medios tan diversos como las artes gráficas, los impresos, la educación, los congresos, la música, el teatro y las actividades de esparcimiento, entre otros.Los trabajos aquí reunidos examinan esa cultura desde su gestación en España en las últimas décadas del siglo XX y su desarrollo en Iberoamérica hasta los años de la primera Guerra Mundial. Con base en diversas fuentes documentales y hemerográficas, los autores han estudiado la complejidad, la riqueza y a menudo las contradicciones que surcan el desarrollo del anarquismo en el mundo ibérico. En este sentido, esta obra demuestra la posibilidad de consolidar una nueva agenda de investigación sobre aspectos menos conocidos del anarquismo en España e Iberoamérica.
Ver:

lunes, 17 de diciembre de 2012

Historia de un ideal vivido por una mujer


Historia de un ideal vivido por una mujer
Juana Rouco Buela
Prólogo Hélène Finet
La Malatesta Editorial, Madrid 2012
La trayectoria de Juana Rouco Buela coincide con la edad de oro del anarquismo rioplatense de principios del siglo XX. En este sentido, la reedición de su autobiografía, publicada por primera vez por las ediciones Reconstruir en Buenos Aires en 1967, confirma una voluntad de seguir difundiendo la esencia del ideal anarquista "vivido por una mujer", una mujer excepcional, que dejó un testimonio valioso sobre una época que cambió para siempre el imaginario social de las generaciones militantes del anarquismo argentino y mundial. La resonancia de su trayectoria a través de los años nos invita a volver a pensar la novedad de sus planteamientos no solamente en el contexto de la época, sino también en los tiempos más actuales, y a considerarlos como una herencia al servicio de las generaciones ácratas del futuro.
Visto en:

domingo, 28 de octubre de 2012

¿Fascismo o Democracia? Campesinado y política en la crisis del liberalismo europeo, 1870-1939


El profesor Francisco Cobo Romero, catedrático de Historia Contemporánea de la Universidad de Granada, es el autor del libro ¿Fascismo o Democracia? Campesinado y política en la crisis del liberalismo europeo, 1870-1939, editado por la Universidad de Granada. Esta obr está centrada “en el análisis comparado del comportamiento político del campesinado de cuatro países de la Europa Occidental (Alemania, España, Francia e Italia) durante el periodo 1870-1939″.
Resumen:
“Las profundas modificaciones experimentadas por la agricultura europea desde fines del siglo XIX, animadas por los deseos de superación de la llamada crisis agraria finisecular, fortalecieron al campesinado familiar. Desde los comienzos del siglo XX, y en medio de un irreversible proceso de afianzamiento de la “política de masas”, el campesinado europeo acentuó su interés por los asuntos públicos y las contiendas electorales.
Tras la finalización de la I Guerra Mundial, la radicalización de los enfrentamientos políticos y sociales propagados por la práctica totalidad del continente europeo se unió al agravamiento de una nueva y profunda crisis agraria. En este agitado panorama, la rápida difusión de propuestas corporativistas, autoritarias o fascistas encontró en muchos casos un eco favorable entre las masas campesinas, desdeñadas por los partidos del centro liberal-burgués, asediadas por la combatividad de los jornaleros o amenazadas por las propuestas revolucionarias del anarquismo, el socialismo y el comunismo. Así pues, durante el decisivo periodo que discurrió entre 1919 y 1939, el campesinado europeo se convirtió en un relevante protagonista, hasta influir poderosamente en la inclinación de la balanza o bien hacia el triunfo del Fascismo o bien hacia el mantenimiento de la Democracia.
Ver:
http://www.tiempodehistoria.com/2012/06/24/analisis-comparado-del-comportamiento-politico-del-campesinado-de-cuatro-paises-de-la-europa-occidental.html

miércoles, 19 de septiembre de 2012

Historia del mundo contemporáneo. El movimiento obrero y las mujeres


      Socialismo utópico
El socialismo utópico comenzó a interesarse por las mujeres, al reconocer la necesidad de la independencia económica de las mismas. Pero, por otro lado, los socialistas utópicos no fueron especialmente críticos con la división sexual del trabajo. En todo caso, su preocupación por la sujeción de las mujeres tuvo un gran impacto en su momento. Fourier llegó a decir que la situación de las mujeres era el indicador clave a la hora de conocer el nivel de progreso y civilización de una sociedad.
Otro aspecto que trató el socialismo utópico fue su crítica al celibato y al matrimonio indisoluble como instituciones represoras y causa de injusticias e infelicidades.


Flora Tristán
Flora Tristán dedicó en su obra Unión Obrera (1843) un capítulo a estudiar la situación de las mujeres. La autora mantenía la idea de que todas las desgracias del mundo provenían del olvido y del desprecio que se había hecho a los derechos naturales e imprescriptibles de la mujer. Flora Tristán defendió la importancia de la educación de las mujeres para el progreso de las clases trabajadoras por su influencia como madres, hijas y esposas sobre los hombres.

      El socialismo marxista
El marxismo ofreció una nueva explicación sobre el origen de la opresión de las mujeres y una nueva estrategia para su emancipación. Friedrich Engels explicó en su obra El origen de la familia, la propiedad privada y el Estado (1884), que el origen de la sujeción de las mujeres no estaría en causas biológicas, sino sociales, es decir, en la aparición de la propiedad privada y la exclusión de las mujeres de la producción. La emancipación de las mujeres pasaría por su retorno a la producción y la independencia económica. Pero el apoyo a la incorporación de la mujer al trabajo generó en ciertos pensadores y sectores socialistas algunas críticas. Algunos se oponían al trabajo asalariado de las mujeres para protegerlas de la explotación y, también, por el posible aumento de abortos y de la mortalidad infantil, o del paro masculino, así como el descenso de los salarios al aumentar oferta de mano de obra.Auguste Bebel, en su obra La mujer y el socialismo, denunció que no todos los socialistas apoyaban la igualdad de los sexos.
El socialismo dedicó especial atención en las diferencias que separaban a las mujeres de las distintas clases sociales. Aunque las socialistas apoyaban las demandas de las sufragistas, también consideraban a éstas enemigas de clase y las acusaban de olvidar la situación de las obreras. Por otro lado, la fuerza del mensaje y la infraestructura del movimiento sufragista atraían a muchas obreras, por lo que uno de los objetivos de las socialistas era romper esa especie de alianza.
A pesar de los enfrentamientos con las sufragistas, muchas mujeres socialistas, aunque consideraban que la emancipación de las mujeres era imposible en capitalismo, eran conscientes que para muchos de sus camaradas de lucha y para las direcciones de los partidos y sindicatos, la cuestión femenina no era prioritaria. Eso provocó que comenzaran a organizarse dentro de los partidos y sindicatos, reuniéndose para discutir sus problemas, llegando a crear organizaciones femeninas. En este sentido, la figura de Clara Zetkin es fundamental. Creó una revista femenina, “Igualdad” y organizó una Conferencia Internacional de la Mujer en 1907.

      El anarquismo
El anarquismo no precisó teóricamente la cuestión de la igualdad entre los sexos. Es más, Proudhon mantuvo una postura antigualitaria evidente al defender la idea de que no contemplaba el destino de la mujer fuera de la familia y el hogar.
Pero, también es cierto que el anarquismo contó siempre con numerosas mujeres que lucharon por la igualdad. Una de las ideas claves que guiaron a muchas anarquistas -fruto del acusado individualismo del anarquismo- fue que las mujeres se liberarían gracias a su propia fuerza y esfuerzo individual. De poco valdría el acceso al trabajo asalariado si las mujeres no eran capaces de vencer el peso de la ideología tradicional en su interior. Así pues, se puso el énfasis en vivir de acuerdo con las propias convicciones.
Las anarquistas propiciaron verdaderas revoluciones en la vida cotidiana propugnando que las mujeres fueran libres. La libertad debía regir la relación entre los sexos. Su rebelión contra el Estado, la Iglesia y la autoridad llevó a las anarquistas a no dar ninguna importancia a la lucha por el voto de las sufragistas pero, también a criticar con dureza la intervención del Estado en la procreación, la educación y cuidado de los hijos, defendida por el marxismo.

martes, 28 de agosto de 2012

Breve repaso al anarquismo


Introducción

El anarquismo es un movimiento que, al contrario del marxismo, no presenta una coherencia doctrinal, ya que, agrupa distintas concepciones, aunque, como regla general se trata de una corriente individualista y libertaria. Entre sus pensadores se pueden señalar a William Godwin, Max Stirner, Proudhon, Tolstoi, Eliseo Reclus, Kropotkin y, especialmente, Bakunin.

Bakunin

Mijail Bakunin (1814-1876) procedía de una familia aristocrática rusa. Abandonó su carrera militar y se instaló en Berlín para estudiar. La Revolución de 1848 le sorprendió en Praga donde fue detenido por las autoridades austriacas, siendo enviado a Rusia y desterrado a Siberia. Consiguió escaparse y vivió en varias ciudades europeas, instalándose en Suiza. Bakunin se destacó por su enfrentamiento con Marx en la I Internacional.

Bakunin defiende y exalta la libertad del individuo pero concebida socialmente. El hombre no podría ser verdaderamente libre sino lo eran el resto de seres humanos. Otra de las ideas fundamentales de Bakunin es su rechazo total a la Iglesia como institución aunque admite la pluralidad de cultos, ya que la religión es una cuestión de las conciencias individuales. La educación se contempla como un instrumento de cambio social; de hecho, entre los anarquistas siempre hubo destacados pedagogos, que defendieron un nuevo modelo de educación basado en las ideas libertarias, abriendo escuelas y editando libros. En relación con esto estaría, también, la preocupación que los activistas anarquistas dieron al desarrollo de la propaganda oral hacia los obreros, muchos de ellos analfabetos.

Bakunin perseguía la eliminación del Estado por considerarlo un instrumento represivo, la desaparición del ejército, innecesario una vez que el Estado desaparece; y la creencia en la revolución campesina, hecha desde abajo, por las masas, de forma espontánea, sin participación de partidos políticos de ningún tipo. Estos postulados se basan en el rechazo radical de Bakunin y del anarquismo, en general, hacia la política y cualquier tipo de autoridad. El anarquismo no consideraba a los obreros industriales como protagonistas exclusivos de la revolución. Hemos visto la importancia de los campesinos en el pensamiento de Bakunin, mientras que otros anarquistas valoraron también la importancia de otros sectores oprimidos, como los estudiantes y los jóvenes.

Una vez que triunfe la revolución, surgiría una sociedad sin Estado, sin poderes institucionales y se organizaría en torno a comunas autónomas, especie de pequeñas células organizadas en régimen de autogestión. Mediante el sufragio universal masculino y femenino se elegirían a quienes dirigirían las comunas. Éstas podrían federarse o separarse libremente de otras comunas, hasta constituir regiones o naciones, pero manteniendo siempre la capacidad de abandonar la federación en la que se habrían integrado. En las comunas la propiedad sería colectiva.

El ideal anarquista sería, en conclusión, el de una sociedad de hombres y mujeres absolutamente libres, que no obedecerían más que a su razón. Las comunas son la constatación del rechazo anarquista hacia las grandes concentraciones fabriles y de población, resultado de la Revolución Industrial, ya que, pensaban que en estas concentraciones era imposible el ejercicio constante de la soberanía, verdaderamente, popular.


Comparación entre el anarquismo y el marxismo

El anarquismo y el marxismo presentan grandes diferencias entre sí, como se puso de manifiesto en la I Internacional cuando se discutió la cuestión de la participación obrera en la política institucional. Frente a la lucha política mediante la organización de los trabajadores en partidos políticos del marxismo, los anarquistas abominan de todo tipo de organización política centralizada. Eran enemigos de emprender acciones políticas porque sus ataques no iban solamente contra el Estado burgués o capitalista, como defendía el marxismo, sino de cualquier forma de Estado y, por supuesto, contra la dictadura del proletariado. Los anarquistas no fundaron nunca partidos y sí sindicatos.

Si la revolución era el resultado de la lucha de clases y debía ser guiada por los partidos obreros, según el marxismo;los anarquistas hablan, como hemos visto, de una revolución o insurrección espontáneas. Otra de las grandes diferencias era el de los protagonistas de la revolución. Si el proletariado industrial era el sujeto revolucionario para el marxismo, los anarquistas se inclinaban hacia los campesinos y los sectores oprimidos, en general, de la sociedad.


Anarco-comunismo

El anarquismo de Bakunin puede ser definido como anarco-colectivismo, que suponía la colectivización de los instrumentos de trabajo, el capital y la tierra, pero no de los frutos. Pero, también, habría un anarco-comunismo, defendido por Kropotkin o Reclus, entre otros, que estipula la necesidad de colectivizar no sólo los instrumentos sino también los productos. El anarco-comunismo era más sensible a la economía industrial donde era imposible determinar la cantidad de trabajo de cada uno y, en consecuencia, la riqueza pertenecería a todos.

Sindicalismo y violencia

Los anarquistas, al renegar de los partidos políticos, actuaron preferentemente a través de la creación de sindicatos y la acción directa de los trabajadores contra los patronos a través de la huelga general. A finales del siglo XIX y principios del siglo XX, un sector del anarquismo eligió la vía del atentado terrorista contra los representantes del poder (reyes, políticos), pero hubo también hubo verdaderos apóstoles de la no violencia.

miércoles, 27 de junio de 2012

“Breve historia del anarquismo vasco”


Breve historia del anarquismo vasco es un libro de Jtxo Estebaranz.
Sobre el libro:
Tan interesante como desconocido, porque la historia la escriben los ganadores, el anarquismo vasco es la asignatura pendiente de la memoria histórica. Una memoria donde el nacionalismo no solo ha ocupado la centralidad política, sino que ha arrasado culturalmente imponiendo la cultura patriótica, la de aquí, la de casa, lo nuestro, etc.
La cultura de la fraternidad, de la igualdad, de la solidaridad, del apoyo mutuo, de la autogestión, es decir la cultura libertaria, ha estado totalmente tapada. La contribución del anarquismo a la lucha por la libertad y la emancipación de la clase trabajadora, desde el Siglo XIX, ha sido totalmente ignorada y tergiversada.
Los anarquistas fueron los grandes perdedores de la guerra civil Española. En el País Vasco parece que ni existieron, pero pararon el golpe militar en Donosti, ante las dudas del PNV de apoyar a los golpistas, tomando el cuartel de Loioa; montaron 7 batallones (20 el PNV), y sobre todo chocaron contra los gobernantes vascos, cuyo partido mayoritario finalizó la contienda pactando la rendición en el llamado pacto de Santoña.

Tomado de:
http://www.cgt-lkn.org/bizkaia/?p=1603

jueves, 7 de junio de 2012

Libro sobre el anarquismo vasco


La gesta traicionada
Los anarquistas vascos y la guerra civil en Euskal Herriak (Julio 1936 - Junio 1937)
Alfredo Velasco Núñez
Gatazka Gunea
Bilbao, octubre 2011
368 páginas
ISBN: 978-84-615-4020-4
Este libro constituye una de las pocas referencias en cuanto al papel jugado por el anarquismo vasco durante los doce meses de asedio en tierras vascas, los transcurridos desde el inicio del golpe de estado fascista hasta la caida final de Bilbao y Bizkaia. Un análisis histórico que ratifica el importante papel desempeñado por lxs anarquistas vascos en la resistencia frente al asedio y el cerco al que las tierras vascas son sometidas durante la guerra civil. Sin embargo, también constata que debido a las urgencias del momento histórico, no fué posible acometer una revolución social del estilo de las que se produjeron en diferentes lugares del estado. Continuación cronológica de su anteriror "El Hilo Negro Vasco" que abarcaba la historia del anarquismo vasco hasta 1936.
Ver:

martes, 1 de mayo de 2012

Ángel Lacort Gracia


Ángel Lacort Gracia nació en Zaragoza en el año 1888.Al quedarse huérfano de padre se puso a trabajar de niño como alpargatero en una fábrica. Allí pudo aprender a leer y a escribir gracias a la hija del empresario. Comenzó sus preocupaciones sociales en el seno del anarquismo y se mostró muy activo, ya que fundó el Centro de Estudios Sociales, el semanario “Cultura y Acción” y presidió el Centro de Sociedades Obreras de Zaragoza. Sus actividades y participaciones en huelgas le valieron varias entradas en prisión. Fue delegado de las organizaciones anarquistas de Zaragoza en los congresos constituyentes de la CNT en Barcelona en los años 1910 y 1911. En el año 1916 propició la primera reunión entre la CNT y la UGT, que tenía como objetivo la firma de un pacto de acción sindical conjunta. En esa reunión estuvieron personajes fundamentales, tanto del socialismo como del anarquismo, ya que firmaron el pacto Largo Caballero, Besteiro y Vicente Barrio por la UGT, y Ángel Pestaña, Salvador Seguí y nuestro protagonista. Vicente Barrio y Ángel Lacort se encargaron de realizar una campaña de propaganda por Aragón y La Rioja. Aquel viaje fue decisivo en la trayectoria de Lacort porque regresó del mismo convencido por las ideas socialistas. En 1917 ingresó en la Agrupación Socialista de la capital aragonesa. Durante los preparativos para la huelga general de ese mismo año fue detenido y, al parecer, fue torturado en la cárcel de la Aljafería. Al salir de la cárcel representó a los socialistas zaragozanos en el XI Congreso del PSOE, celebrado en 1918. Al año siguiente, fue elegido presidente de la Agrupación Socialista de Zaragoza. En 1920 participó en varios mítines conjuntos de UGT y CNT por el norte de España. Poco después obtuvo por concurso la plaza de secretario del Sindicato Metalúrgico de Vizcaya, trasladándose a Bilbao a vivir. En la capital vizcaína fue director de “La Lucha de Clases”, en tiempos de la Dictadura de Primo de Rivera. Por un suelto que no llegó a publicarse sufrió cuatro meses de cárcel. Asistió al XV Congreso de la UGT en 1922, al Congreso Extraordinario en 1927 y al XVI Congreso en 1928 como delegado del Sindicato Metalúrgico de Vizcaya, y en este último también lo hizo como delegado de los obreros y empleados del tráfico y conservación del Puerto de Bilbao. Representó a la AS de Sestao en el Congreso Extraordinario del PSOE en 1927 y a la Federación Regional Socialista Vasco-Navarra en el XII Congreso en 1928 y fue miembro del Comité Nacional del PSOE desde 1928 a 1932 como vocal por Vascongadas y Navarra. Fue elegido concejal del Ayuntamiento de Bilbao en las elecciones municipales de 1931, siendo nombrado teniente de alcalde. Ese mismo año era miembro del Comité Nacional de la UGT como vocal por Vascongadas y en junio aprobó las oposiciones convocadas por el Ministerio de Trabajo para cubrir las plazas de Delegados de Trabajo, cargo que ejerció en el País Vasco. En junio de ese año era nombrado delegado regional de trabajo de Bizkaia suscitando, al parecer, las protestas de ELA-STV. Durante la guerra civil pasó a ser Delegado de Trabajo para la zona levantina en Murcia, hasta que Paulino Gómez Sáiz, ministro de la Gobernación, le nombró Director General de Administración Local, cargo que desempeñó hasta el final de la contienda. Se exilió en Francia, residiendo en Toulouse, ciudad donde falleció el 21 de mayo de 1946.


Ver:







lunes, 30 de abril de 2012

Lola Iturbe


Los interesados en conocer la vida y obra de Lola Iturbe, luchadora de la CNT tienen el siguiente libro:
Lola Iturbe, vida e ideal de una luchadora anarquista, de Antonia Fontanilla Borrás; Sonya Torres Planells
Sinopsis:
La vida de Lola Iturbe (1902 - 1990) atraviesa casi todo un siglo de luchas sociales, donde la CNT y el anarquismo dieron lo mejor de sí mismos, al tomar partido por un pueblo que supo tomar en sus manos su propio destino y ser protagonista de una revolución sin precedentes en la historia. Nacida en Barcelona, aunque pasó la primera infancia en Valencia, con sólo siete años pudo seguir algunos de los acontecimientos de la Semana Trágica desde el balcón de la casa en la que vivía, en el barrio de la Ribera. Esta mujer autodidacta se afilió, con catorce años, al Sindicato del Vestido de la CNT y ya no olvidará nunca su doble condición de obrera y de mujer, plasmando a través de sus escritos periodísticos y de sus memorias las luchas de las que fue protagonista o testigo.
Vivió los acontecimientos de la Revolución Española y los llevó hasta las páginas de la revista Tierra y Libertad, que durante años administró junto a su compañero. Entendía su pluma como un arma de propaganda en defensa de las ideas anarquistas, movimiento al que dedicó su vida. Junto a las mujeres de su época, militó en el grupo Mujeres Libres para reparar el olvido histórico al que estaban sometidas en su papel social y también colaboró con sus escritos en la revista que el colectivo editaba.
Su particular visión del feminismo la llevó a reivindicar la lucha por la emancipación y la capacitación, en pro de la igualdad y de la justicia social, pero evitando emular los comportamientos masculinos. Su ideal de mujer trabajadora era el de aquella preparada para asumir las propias responsabilidades y superar los retos del futuro, y que como miembro activo junto al hombre habría de contribuir, a través de la solidaridad y el apoyo mutuo, a la construcción de una sociedad más libre y más justa.
En:
http://fal.cnt.es/tienda/?q=node/11

domingo, 1 de enero de 2012

Algunas notas sobre el anarquismo en América Latina

El anarquismo comenzó a ser conocido en la América Latina muy temprano, a partir de la I Internacional, en los años setenta del siglo XIX. Coincide con los primeros impulsos industrializadores y con el comienzo de la llegada de inmigrantes europeos, especialmente al Cono Sur y México. El anarquismo latinoamericano tuvo una clara vinculación con el anarquismo de los países mediterráneos -Italia y España- donde, como es sabido, fue una corriente con mucha aceptación y de donde eran la mayoría de los inmigrantes que llegaron, especialmente a los países del Cono Sur. Entre los activistas europeos más vinculados con América estarían Enrico Malatesta, Fargas Pellicer y Abad de Santillán, que estuvieron presentes en la formación de los primeros sindicatos anarquistas.


A partir de la década de 1880 el anarquismo se divide en dos corrientes: la de los denominados como “antiorganizadores”, discípulos de Stirn, y los anarcosindicalistas. Sin lugar a dudas, destacaron los segundos, creando federaciones sindicales poderosas, como la Federación Obrera Regional Argentina o FORA y la uruguaya FORU, entre otras. Destacadas figuras del anarquismo fueron: Florencio Sánchez, Alberto Ghiraldo y los hermanos Flores Magón. El FORA se fundó en el año 1901 y se nutrió de los inmigrantes europeos en la Argentina. Empleó la violencia como arma política, pero decreció en los años veinte, dejando de existir con la llegada de Perón.


El anarconsindicalismo latinoamericano entró en cierta crisis en la década de los años treinta del siglo XX frente al auge del comunismo.

viernes, 23 de diciembre de 2011

“Historia del anarquismo en España (1870-1980)”

Historia del anarquismo en España (1870-1980) de Josep Termes.
Sinopsis:
Este monumental, riguroso y apasionante estudio acerca a los lectores la historia del anarquismo en España desde su gestación en la segunda mitad del siglo XIX hasta su progresiva disolución en el posfranquismo. Más de un siglo de historia marcada por la divulgación de las ideas revolucionarias, las escisiones, la confrontación con otros idearios políticos, el uso de la violencia, la supervivencia en momentos difíciles como la clandestinidad durante el franquismo… Minuciosamente documentado, este es un libro de vocación imparcial, no sectaria ni doctrinaria, que aborda el anarquismo con todos sus claroscuros y busca primordialmente informar y documentar un movimiento social y político clave para entender la evolución de la España moderna y contemporánea. Como dice el autor en el prólogo: “con la perspectiva que proporciona el paso del tiempo, podemos sintetizar que el anarquismo y el anarcosindicalismo fueron utopías que cayeron a menudo en el desorden y en la violencia, inevitable reacción contra la injusticia y la enorme desigualdad social imperantes tanto en Cataluña como en España, pero que ayudó decididamente, y en mayor grado que cualquier otro movimiento político y social, a crear una conciencia de los derechos de las clases trabajadoras y a darles un sentido de autoestima, de orgullo y de dignidad social. Y que, por otra parte, asoció definitivamente la idea que la igualación social no debía ser solamente económica o laboral sino también, y fundamentalmente, el derecho al conocimiento y a la cultura, para crear un ser humano más integrado y completo”.
Ver:
www.cazarabet.com/lalibreria
http://www.foroporlamemoria.info/2011/07/historia-del-anarquismo-en-espana-1870-1980/

miércoles, 21 de diciembre de 2011

Balance histórico de la trayectoria del anarquismo español, en el centenario de la CNT

Tierra y libertad. Cien años de anarquismo en España. Éste es el título del libro coordinado por Julián Casanova y editado por Crítica dentro de su colección 'Contrastes'. Sobre esta obra dice la editorial: "El centenario de la fundación de la CNT es un momento adecuado para hacer un balance histórico de la compleja trayectoria del anarquismo español: de sus diversas manifestaciones, sus formas de organización, sus luchas y sus ideas. Tal es el propósito de este volumen, coordinado por Julián Casanova y realizado por una serie de prestigiosos especialistas, en que José Álvarez Junco estudia la filosofía política del anarquismo español; Clara E. Lida, la historia de la Primera Internacional en España; Rafael Núñez Florencio, los años del terrorismo; Carlos Gil Andrés, los orígenes y consolidación de la CNT; Julián Casanova, el anarquismo durante la Segunda República y la guerra civil; Mary Nash nos habla de las libertarias y el anarcofeminismo; Alicia Alted Vigil, del exilio de los anarquistas; Javier Navarro Navarro, de la cultura anarquista en España y José Luis Ledesma, finalmente, nos ofrece los perfiles biográficos de veinte de los representantes más destacados del movimiento libertario".
Visto en:
http://www.tiempodehistoria.com/modules.php?name=News&file=article&sid=1892

sábado, 17 de diciembre de 2011

Joaquín Ascaso Budría

JOAQUÍN ASCASO BUDRÍA,nació el5 de Junio de 1906 en el barrio de Torrero, Zaragoza. De origen humilde, comenzó a trabajar desde muy niño y a tomar contacto con los grupos del movimiento libertario, perteneciendo al sindicato de la construcción de la CNT. Su intensa actividad sindical le llevó a ser encarcelado en 1923, pocoantes de la Dictadura de Primo de Rivera En 1924 se exilia a Franca habiendo sido ilegalizado su sindicato anarquista, regresando a Zaragoza en 1931 y convirtiéndose en uno de los líderes más destacados del sindicato de la construcción en la capital aragonesa. De nuevo será detenido en 1932, y en 1933 será elegido el primer secretario nacional de la CNT, que había fijado su sede en Zaragoza. Poco tiempo más tarde volvería de nuevo a la cárcel de Torrero, en su mismo barrio.
Se alista como miliciano durante la guerra civil en la columna de Durruti con el objetivo de liberar Zaragoza de manos de los sublevados y luego se pasaría a la columna Ebro-Ortiz que tomaría Caspe.

Más información sobre este personaje del anarquismo aragonés y del monolito que se levantó, hace unos años, en Torrero con el siguiente lema:
"Los vecinos de Torrero, al anarcosindicalista Joaquín Ascaso, presidente del Consejo de Aragón. Octubre 1936- Agosto 1937",

se puede consultar en:
http://zaragozaciudad.net/dimas/2008/102701-joaquin-ascaso-memoria-de-un-anarcosindicalista-homenaje-y-monumento.php

jueves, 8 de diciembre de 2011

El Obrero

“El Obrero” fue un semanario barcelonés, que tuvo una década de vida, entre 1880 y 1891. Su director fue Josep Pàmies. Se trata del órgano de la federación de las Tres Clases de Vapor, vinculado al sindicalismo socialista marxista, enfrentado al anarquismo. En 1882 publicó el Manifiesto Comunista. Pàmies y sus colaboradores en la revista crearon en 1890 el Partido Socialista Oportunista.