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martes, 6 de agosto de 2013

Proletariado

Dentro de la parte que dedicamos en este blog al estudio de conceptos históricos e ideológicos nos acercamos al del proletariado.
El término proletariado nace con Marx, y designaría la clase social de los trabajadores, es decir, de los que no son propietarios de los medios de producción. Marx estableció dos acepciones del término. Por un lado, denominaría como proletariado a los obreros de las fábricas pero, por otro lado, también haría una definición mucho más amplia, al incluir en el concepto a todos los trabajadores productivos asalariados.
Para Marx con el desarrollo del capitalismo se produciría una proletarización de la sociedad. Afectaría a los artesanos, campesinos, empleados, comerciantes, etc. Se asimilarían al trabajor de la fábrica. El proletariado sería el sujeto histórico protagonista de la revolución, de la transformación de la sociedad, y de la destrucción del capitalismo.
El gran problema del concepto del proletariado es que engloba, en su acepción máxima, a distintos tipos de trabajadores que presentan grandes diferencias económicas, sociales, políticas y culturales. Pensemos en las diferencias de todos estos tipos entre un funcionario y un campesino o un obrero de una cadena de montaje. Algunos autores prefieren emplear el concepto de "clases trabajadoras".

sábado, 13 de julio de 2013

Jeanne-Françoise Deroin

Jeanne-Françoise Deroin fue una destacada política y defensora de los derechos de la mujer en el siglo XIX. Nació en el París napoleónico en el año 1805 y murió en Londres en el año 1894. Comenzó siendo una partidaria del saint-simonismo para pasar luego a defender las ideas de Fourier, dentro del socialismo utópico. En el año 1847 participó en la Unión Comunista de Marx y Engels, y se destacó en la Revolución de 1848.
Su gran vocación fue la lucha en favor de los derechos de las mujeres, comenzando por el derecho al sufragio. Fundó los periódicos, "La Politique des Femmes", "L'Opinion des Femmes", y junto con P. Roland, "El Club de Emancipación de las Mujeres". Por su lucha fue encarcelada junto con Roland al ser acusadas de atentar contra el orden público.
Tras el golpe del que luego sería Napoleón III decidió exiliarse a Londres, donde continuó su lucha.

lunes, 21 de enero de 2013

El Congreso de la Internacional de Basilea en 1869


La historiografía oficial ha mostrado a la Primera Internacional como resultado de la iniciativa y dirección de Marx y Engels y ha reducido la presencia de los anarquistas a una operación de infiltración ajena a los obreros internacionalistas de la primera hora, al mismo tiempo que ha minusvalorado, cuando no ha silenciado, la presencia de otras corrientes ideológicas entre los fundadores y defensores de la Internacional obrera. Sin embargo, como casi siempre, la realidad es más compleja que las interesadas simplificaciones de la historiografía marxista. Recogemos aquí el último capítulo del libro La Internacional de los Trabajadores (desde su fundación hasta el Congreso de Basilea) del anarquista James Guillaume, que conoció los hechos de primera mano por participar tan activa como decididamente en los conflictos sociales de su tiempo. Reproducimos la traducción que se publicó en una edición que salió en La Habana en octubre de 1946, homenaje a los anarquistas cubanos que continuaron la lucha de los trabajadores por su emancipación de toda tiranía.
El artículo completo en:

viernes, 7 de septiembre de 2012

La Primera Internacional


A mediados del siglo XIX, la industrialización se estaba extendiendo con fuerza por toda Europa occidental y los Estados Unidos. Una de las consecuencias de este fenómeno fue el crecimiento de la clase obrera y del número de asociaciones, cooperativas, sociedades de socorros mutuos y sindicatos. En el seno del movimiento obrero creció la conciencia de que los problemas de los obreros eran los mismos en todas las naciones y que la acción esporádica debía ser sustituida por una actividad organizada, como proponía Marx. En Inglaterra se había demostrado la importancia de las grandes organizaciones, los Trade Unions pero, también de que las huelgas y acciones sindicales podían ser rotas por obreros venidos de otras partes de Europa. Si el fenómeno industrial era ya internacional, también debía serlo el movimiento obrero.
Tras numerosos contactos entre británicos y franceses, el 28 de septiembre de 1864 se convocó en el St. Martin’s Hall de Londres, un grupo de delegados de organizaciones obreras: trade-unionistas británicos, proudh¡onianos franceses, miembros de la Asociación de Trabajadores Alemanes, exiliados alemanes, polacos, húngaros, italianos, etc.. Reunidos en Asamblea acordaron fundar la Asociación Internacional de Trabajadores (AIT), conocida como la I Internacional.
La asamblea de delegados eligió un comité provisional donde estaba presente Marx. Entre ellos, había cartistas, sindicalistas, socialistas de distinta tendencias, seguidores de Proudhon y los que, muy pronto, con disgusto del propio Marx, iban a ser conocidos como marxistas.
Marx se convirtió en personaje clave de la Internacional cuando fue encargado de redactar un “Llamamiento inaugural de la Internacional”. En el texto destacan varias ideas:
-La Internacional no debía abolir las asociaciones nacionales, sino potenciar a escala mundial su actividad.
-La emancipación de la clase obrera sería obra de los propios trabajadores.
-No habría emancipación sin lucha por el poder político.
Estas ideas quedaron recogidas en el Preámbulo de los Estatutos organizativos de la Internacional.
La Internacional desempeñó un papel capital en el fortalecimiento de una conciencia de la clase obrera. De acuerdo con sus Estatutos, se crearon en los países europeos distintas federaciones nacionales que agrupaban a las secciones locales que se iban constituyendo.
La Internacional se implantó rápidamente en Francia, Bélgica, Suiza, Italia, Alemania y España. La AIT englobaba muchas tendencias y opiniones distintas sobre cómo dirigir el movimiento obrero. Había fuertes diferencias nacionales entre sus miembros y dirigentes y por la diversidad de la base social: obreros industriales, mineros, trabajadores de oficios tradicionales, jornaleros y hasta campesinos.
La heterogeneidad se reflejó en el plano ideológico. Los seguidores de Proudhon abogaban por una evolución pacífica y gradual y rechazaban la revolución, además de no ser partidarios de la participación obrera en la política, ni tampoco que el Estado interviniera en las cuestiones laborales. Por otro lado, los seguidores de Marx defendían la huelga como instrumento de lucha, la participación obrera en la política, la defensa de la lucha por una legislación laboral, especialmente para conseguir la jornada de ocho horas y el fin del trabajo infantil.
En una línea parecida a la de los proudhonianos franceses, Bakunin, que ingresó en 1868 en la Internacional, protagonizó un duro enfrentamiento con Marx en el Congreso de Basilea de 1869. La polémica giró en torno a la participación obrera en la política, rechaza frontalmente por Bakunin. Pero Marx consiguió que la mayoría del Congreso se declarara a favor de la organización de un partido obrero. El fracaso de la Comuna influyó en el de la AIT. Marx opinaba que el primer gobierno obrero había fallado por su falta de un programa político coherente y de una adecuada organización. En el Congreso de La Haya (1872) los anarquistas son expulsados de la AIT, aunque éstos convocaron otro congreso en Saint-Imier para rechazar los postulados marxistas.
Todas estas disputas y enfrentamientos internos son claves para entender el fracaso de la AIT, mucho más que por la persecución externa de los gobiernos europeos.

martes, 28 de agosto de 2012

Breve repaso al anarquismo


Introducción

El anarquismo es un movimiento que, al contrario del marxismo, no presenta una coherencia doctrinal, ya que, agrupa distintas concepciones, aunque, como regla general se trata de una corriente individualista y libertaria. Entre sus pensadores se pueden señalar a William Godwin, Max Stirner, Proudhon, Tolstoi, Eliseo Reclus, Kropotkin y, especialmente, Bakunin.

Bakunin

Mijail Bakunin (1814-1876) procedía de una familia aristocrática rusa. Abandonó su carrera militar y se instaló en Berlín para estudiar. La Revolución de 1848 le sorprendió en Praga donde fue detenido por las autoridades austriacas, siendo enviado a Rusia y desterrado a Siberia. Consiguió escaparse y vivió en varias ciudades europeas, instalándose en Suiza. Bakunin se destacó por su enfrentamiento con Marx en la I Internacional.

Bakunin defiende y exalta la libertad del individuo pero concebida socialmente. El hombre no podría ser verdaderamente libre sino lo eran el resto de seres humanos. Otra de las ideas fundamentales de Bakunin es su rechazo total a la Iglesia como institución aunque admite la pluralidad de cultos, ya que la religión es una cuestión de las conciencias individuales. La educación se contempla como un instrumento de cambio social; de hecho, entre los anarquistas siempre hubo destacados pedagogos, que defendieron un nuevo modelo de educación basado en las ideas libertarias, abriendo escuelas y editando libros. En relación con esto estaría, también, la preocupación que los activistas anarquistas dieron al desarrollo de la propaganda oral hacia los obreros, muchos de ellos analfabetos.

Bakunin perseguía la eliminación del Estado por considerarlo un instrumento represivo, la desaparición del ejército, innecesario una vez que el Estado desaparece; y la creencia en la revolución campesina, hecha desde abajo, por las masas, de forma espontánea, sin participación de partidos políticos de ningún tipo. Estos postulados se basan en el rechazo radical de Bakunin y del anarquismo, en general, hacia la política y cualquier tipo de autoridad. El anarquismo no consideraba a los obreros industriales como protagonistas exclusivos de la revolución. Hemos visto la importancia de los campesinos en el pensamiento de Bakunin, mientras que otros anarquistas valoraron también la importancia de otros sectores oprimidos, como los estudiantes y los jóvenes.

Una vez que triunfe la revolución, surgiría una sociedad sin Estado, sin poderes institucionales y se organizaría en torno a comunas autónomas, especie de pequeñas células organizadas en régimen de autogestión. Mediante el sufragio universal masculino y femenino se elegirían a quienes dirigirían las comunas. Éstas podrían federarse o separarse libremente de otras comunas, hasta constituir regiones o naciones, pero manteniendo siempre la capacidad de abandonar la federación en la que se habrían integrado. En las comunas la propiedad sería colectiva.

El ideal anarquista sería, en conclusión, el de una sociedad de hombres y mujeres absolutamente libres, que no obedecerían más que a su razón. Las comunas son la constatación del rechazo anarquista hacia las grandes concentraciones fabriles y de población, resultado de la Revolución Industrial, ya que, pensaban que en estas concentraciones era imposible el ejercicio constante de la soberanía, verdaderamente, popular.


Comparación entre el anarquismo y el marxismo

El anarquismo y el marxismo presentan grandes diferencias entre sí, como se puso de manifiesto en la I Internacional cuando se discutió la cuestión de la participación obrera en la política institucional. Frente a la lucha política mediante la organización de los trabajadores en partidos políticos del marxismo, los anarquistas abominan de todo tipo de organización política centralizada. Eran enemigos de emprender acciones políticas porque sus ataques no iban solamente contra el Estado burgués o capitalista, como defendía el marxismo, sino de cualquier forma de Estado y, por supuesto, contra la dictadura del proletariado. Los anarquistas no fundaron nunca partidos y sí sindicatos.

Si la revolución era el resultado de la lucha de clases y debía ser guiada por los partidos obreros, según el marxismo;los anarquistas hablan, como hemos visto, de una revolución o insurrección espontáneas. Otra de las grandes diferencias era el de los protagonistas de la revolución. Si el proletariado industrial era el sujeto revolucionario para el marxismo, los anarquistas se inclinaban hacia los campesinos y los sectores oprimidos, en general, de la sociedad.


Anarco-comunismo

El anarquismo de Bakunin puede ser definido como anarco-colectivismo, que suponía la colectivización de los instrumentos de trabajo, el capital y la tierra, pero no de los frutos. Pero, también, habría un anarco-comunismo, defendido por Kropotkin o Reclus, entre otros, que estipula la necesidad de colectivizar no sólo los instrumentos sino también los productos. El anarco-comunismo era más sensible a la economía industrial donde era imposible determinar la cantidad de trabajo de cada uno y, en consecuencia, la riqueza pertenecería a todos.

Sindicalismo y violencia

Los anarquistas, al renegar de los partidos políticos, actuaron preferentemente a través de la creación de sindicatos y la acción directa de los trabajadores contra los patronos a través de la huelga general. A finales del siglo XIX y principios del siglo XX, un sector del anarquismo eligió la vía del atentado terrorista contra los representantes del poder (reyes, políticos), pero hubo también hubo verdaderos apóstoles de la no violencia.

lunes, 27 de agosto de 2012

Breve repaso al socialismo. Segunda parte


El marxismo

a)Introducción

Friedrich Engels (1820-1895) era hijo de un rico fabricante de tejidos y un gran conocedor de la realidad industrial y económica del momento. Karl Marx (1818-1883), por su parte, tuvo una amplia formación académica y filosófica y se había formado con los jóvenes hegelianos, la corriente a la izquierda de los discípulos del filósofo Hegel. La colaboración entre ambos supuso la elaboración de una nueva teoría socialista que, con el tiempo, se denominaría marxismo, con una gran influencia en la política y en la historia.

Marx y Engels consideraron que sus doctrinas socialistas eran teorías científicas frente a las de los socialistas utópicos porque éstos sustituían la realidad social por creaciones fantásticas al margen de dicha realidad. Por eso, sus ideas son conocidas como socialismo científico, al partir del análisis de la realidad económica y la descripción del enfrentamiento entre las clases.

A mediados de los años cuarenta, Marx llegó a la conclusión de que el liberalismo no podía resolver las contradicciones que veía en el capitalismo. En 1845 escribe las Tesis sobre Feverbach donde hace una profunda crítica a los filósofos, ya que considera que hasta el momento solamente habían analizado e interpretado de diversas maneras el mundo, pero no de transformarlo, que era de lo que se trataba. En 1847 escribe Miseria de la Filosofía, donde rechaza el socialismo que no fuera científico.

Con Engels, escribe en 1848 el Manifiesto Comunista, una obra fundamental en la historia del socialismo y donde se formulan las ideas claves del marxismo. Esta obra fue un encargo de la Liga de los Comunistas. El lema de su portada decía “¡Proletarios del mundo, uníos!”, un llamamiento a la organización y la lucha política de los obreros para la defensa común de sus intereses y para conquistar el poder. El texto parte de la idea de que la historia de la sociedad era la historia de la lucha de clases. En el Manifiesto se denuncia la sociedad burguesa y se plantea que el futuro pasaría por la emancipación del proletariado, la desaparición de la burguesía y la construcción de la sociedad sin clases. Las ideas expresadas en el Manifiesto se desarrollarán de forma más profunda en otra obra clave, El Capital.

b)Materialismo histórico

La principal tesis del marxismo afirma que existe una relación dialéctica, o de tensión entre la base económica (infraestructura) y la ideología y la política (superestructura). La economía es el fundamento de la historia. Cada sociedad se montaría sobre las relaciones de producción. Un cambio en la economía provocaría la aparición de otra superestructura, es decir un cambio de ideas, de mentalidades, de estado, etc.. Además, la relación sería mutua, es decir, que, a su vez, la superestructura actuaría sobre la infraestructura o economía, pero el papel predominante y clave sería el de ésta.


c)Lucha de clases

Para el marxismo los hombres no actúan aislados sino en grupos sociales que condicionan a los individuos. Como la sociedad está organizada en relaciones de producción, la función del individuo viene definida por la división del trabajo. Así pues, los que se encuentran en las mismas condiciones forman una clase. Las clases son grupos sociales que ocupan un lugar determinado en el proceso de producción. Unos son propietarios y otros no. Las clases surgen cuando lo hace la propiedad privada y la historia es, por tanto, la lucha entre propietarios y no propietarios, entre opresores y oprimidos. La conciencia de clase se convierte en uno de los puntos más importantes en la lucha para destruir el capitalismo. Los obreros deben ser conscientes de la clase a la que pertenecen.

En relación con la explotación que sufren los obreros estaría el concepto de valor que formula Marx. El valor de un producto no sería el del mercado sino el del trabajo. El capitalista paga un salario al trabajador pero el obrero produce, trabajando, un valor superior al de la retribución que recibe. Ese valor superior que produce y no cobra, se acumula y genera beneficios al capitalista, se denomina plusvalía. La plusvalía es, por lo tanto, un trabajo sin pagar, con el que se forman los capitales.


d)La dictadura del proletariado

Esta tesis no fue exhaustivamente planteada por Marx y sí, posteriormente, por Lenin. Es, además, una de las más discutidas y revisadas. Marx hablaba de una dictadura transitoria. Una vez que el proletariado conquistara el poder emplearía los mecanismos del Estado para destruir el capitalismo. Progresivamente, el Estado debía ir reduciéndose hasta desaparecer.


e)Sociedad sin clases

La última fase en la transformación de la sociedad se definiría por la supresión de las clases. Los medios de producción estarían colectivizados y, por tanto, la relación con los medios sería la misma para todos los individuos. Así pues, ya no habría clases ni tensiones, ni explotación, ni Estado.


La difusión del marxismo

Marx y Engels participaron activamente en la actividad del movimiento obrero. El marxismo se difundió entre los obreros que buscaban la creación de un partido político propio, independiente de los partidos burgueses. De ese modo se irán creando partidos políticos socialistas en el último tercio del siglo XIX. Unos se inclinarán por la lucha pacífica y progresiva para conquistar el poder dentro del juego democrático (elecciones y participación en los parlamentos y en los gobiernos) mientras intentan conseguir reformas a favor de la clase obrera. Pero, también habrá otros partidos que optarán por la toma revolucionaria del poder que, con el tiempo, serán conocidos como partidos comunistas.

domingo, 26 de agosto de 2012

Breve repaso al socialismo. Primera Parte


Introducción

El movimiento obrero organizado se reforzó con la elaboración y difusión de las teorías o doctrinas socialistas


El socialismo premarxista

a)Precursores del socialismo

Como precursores de del socialismo podemos encontrar a finales del siglo XVIII un movimiento en las zonas industriales británicas dirigido por intelectuales y miembros de profesiones liberales, que pedían una reforma del Parlamento y el sufragio universal masculino y femenino, y que fueron conocidos como radicales. Destacó Thomas Spence, que publicó el libro Los verdaderos derechos del hombre. Los radicales pueden ser considerados los precursores de los cartistas por la búsqueda de soluciones políticas a la cuestión social generada por la Revolución Industrial.

b)Robert Owen

La gran figura precursora del socialismo en Gran Bretaña fue, sin lugar a dudas, Robert Owen (1771-1858). Este galés era fabricante de hilo de algodón y tenía una fábrica en New Lanark (Escocia). Estaba influido por las ideas de Rousseau y otros filósofos ilustrados, así como por economistas como David Ricardo. Owen introdujo en su fábrica una serie de importantes reformas: educación para los hijos de los obreros, aumento de salarios, reducción de la jornada laboral y la aplicación de un sistema de incentivos. Con estas mejoras consiguió un espectacular aumento de producción. Owen utilizó esta experiencia como respaldo para sus propuestas de reforma social, pero fracasó a la hora de intentar convencer a los empresarios de la bondad y ventajas de sus reformas. Owen puso en marcha una nueva ciudad en Estados Unidos, New Harmony, organizada en cooperativas obreras, pero fracasó.

c)Socialismo utópico

Desde de los inicios del siglo XIX, algunos intelectuales empezaron a criticar los costes sociales de la industrialización y plantearon modelos sociales y políticos alternativos. El término socialismo comenzó a emplearse en la Revolución de 1830 en Francia. Al principio, su significado era un tanto impreciso y se relacionaba con la eliminación de la desigualdad social. El primer socialismo recibió mucha influencia de las ideas ilustradas pero, también, de algunas del romanticismo y del cristianismo. En los planteamientos de los socialistas utópicos predominaron consideraciones morales sobre las injusticias y los efectos negativos del capitalismo. Como alternativa se planteaban modelos sociales ideales, utópicos, en los que desaparecerían la explotación y la injusticia social, por lo que es conocido como socialismo utópico. Donde se desarrolló con más intensidad fue en Francia, con menos obreros pero donde abundaban los intelectuales herederos de la Revolución Francesa interesados en las ideas políticas frente a una Inglaterra con más proletariado, pero con mayores preocupaciones por los problemas concretos de los obreros, como hemos visto en el caso de Owen. Los más importantes socialistas utópicos fueron Fourier, Saint-Simon y Cabet.

Estos pensadores no tienen muchos elementos en común aunque podemos señalar algunos. No suelen ser partidarios de la revolución y sí de emplear métodos pacíficos para cambiar la sociedad, basándose en el convencimiento progresivo y la aceptación por parte de la burguesía de la necesidad y bondad de los cambios. Frente a los conflictos entre las clases sociales abogan por la concordia y el entendimiento. En estos planteamientos parece evidente la influencia ilustrada y de Rousseau, al basarse en la idea de la bondad natural del hombre.

Los socialistas utópicos plantearon, como hemos señalado, modelos para una nueva sociedad. Charles Fourier (1772-1837) imaginó una sociedad ideal de comunidades de hombres y mujeres, a la que denominó como falansterios. Serían poblaciones con 1.600 habitantes, entre los que se distribuirían las funciones y trabajos alternativamente, para evitar la excesiva especialización. En los falansterios se respetaría la propiedad privada y el derecho de herencia, pero los instrumentos de producción serían comunes. Los falansterios eran grandes edificios, que recuerdan los palacios barrocos, en cuya parte central se encontrarían los talleres y almacenes, mientras que en las alas laterales se situarían las viviendas. Se llegaron a organizar algunos falansterios en Francia y en otros países pero terminaron por fracasar.

Por su parte, Saint Simon (1760-1825) era un noble de ideas liberales que propuso un desarrollo racional de la industria para superar los enfrentamientos sociales. Era partidario de aplicar el progreso técnico a la producción y de la existencia de una élite científica que dirigiera una organización social para proporcionar el bienestar general. Sus discípulos fundaron el monasterio de Ménilmontant, donde cada miembro trabajaba según su capacidad.

Cabet publicó en el año 1842 su obra Viaje a Icaria donde describirá su propio proyecto utópico, con clara influencia de Platón y de Tomás Moro. Cabet defendía un modelo de sociedad con sufragio universal.

d)Otros pensadores

Auguste Blanqui (1805-1881) participó activamente en las Revoluciones de 1830 y 1848. Defendió la creación de una organización conspirativa para fomentar el levantamiento de masas. Blanqui fue un verdadero profesional de la Revolución y sus ideas influyeron en las de Lenin en relación a la cuestión de la organización de un partido para hacer la revolución. Por su parte, Louis Blanc propuso la constitución de talleres nacionales en la Revolución de 1848 para dar trabajo a los parados.

Una de las figuras más importantes, a caballo entre el socialismo y el anarquismo, fue Pierre-Joseph Proudhon (1809-1865).Proudhon participó en la vida política francesa y europea. Era tipógrafo autodidacta, que denunció la propiedad privada, a la que consideró el origen de la desigualdad. En su principal obra ¿Qué es la propiedad? afirmó que la propiedad era un robo. Sus ideas y ataques contra las instituciones, el poder y el autoritarismo le convierten en un precursor del anarquismo.

e)Extensión del socialismo

Las primeras teorías socialistas se fueron extendiendo entre los trabajadores europeos en las décadas de 1830 y 1848. En el año 1836 un grupo de exiliados alemanes fundó en París la Liga de los Justos, una organización cuya doctrina era igualitaria. Posteriormente, la organización cambió de nombre por la de Liga de los Comunistas. En vísperas de la Revolución de 1848 la Liga se proponía la abolición de la propiedad privada. En esta Liga comenzaron a destacar dos jóvenes inquietos, Friedrich Engels y Karl Marx.

sábado, 11 de agosto de 2012

Museo de Marx en Pekín


China ha inaugurado el principal museo dedicado en el mundo a Karl Marx. Está situado en pleno centro de la capital china y existe por iniciativa directa del gobierno. Al parecer, esta iniciativa forma parte de la campaña iniciada en este año por parte de las autoridades chinas para fomentar el conocimiento del marxismo, al considerar que el futuro de la economía mundial debería pasar por abrazar la que es considerada "verdad irrefutable".
El museo se alberga en las dependencias de la Oficina de Traducción y Compilación Central de China, dependiente del Comité Central del Partido Comunista. Esta oficina se dedica a traducir los textos del autor de "El Capital" y a fomentar la investigación del pensamiento marxista.
El museo exhibe manuscritos de intelectuales chinos, periódicos, ediciones de las obras marxistas. Una parte está dedicada a la gloria y memoria de Mao.

lunes, 2 de enero de 2012

FORU

El FORU o Federación Obrera Regional Uruguaya fue una organización sindical del país sudamericano, creada en 1905, en la misma línea de la FORA argentina, que hemos estudiado en el artículo anterior. Era anarquista y se inspiraba en el conjunto de ideas de Proudhon, Bakunin y en las del propio Marx. Tuvo una clara vinculación con los inmigrantes europeos y alcanzó su máximo apogeo en tiempos de la presidencia de José Batlle. Con el estallido de la Revolución Rusa vivió una época de radicalización pero en 1923 se produjeron escisiones, que terminaron por crear la USU o Unidad Sindical Uruguaya, con lo que el FORU perdió su hegemonía sindical.

sábado, 24 de diciembre de 2011

El gentleman comunista

La editorial Anagrama ha publicado la obra de Tristam Hunt, El gentleman comunista, estudio sobre Friedrich Engels. Recordemos que, a diferencia de su compañero Marx, Engels disfrutó de un alto nivel de vida. Era hijo de un industrial alemán con negocios en Inglaterra. Engels vivió rodeado de lujos y pudo mantener esa dualidad: la de un agudo pensador, creador con Marx de una de las ideologías y pensamientos más importantes e influyentes de la época contemporánea, con la de un hombre que supo disfrutar de la vida. Una personalidad, sin lugar a dudas, apasionante.

lunes, 27 de diciembre de 2010

Paul Lafargue

Paul Lafargue (1842-1911) era yerno de Marx. Este político y escritor francés era de origen cubano. Se casó con una hija de Marx. Fue enviado a España donde fundó una sección marxista en el año 1871, dependiente de la Primera Internacional. Se pretendía atraer a los obreros españoles y de apartarlos de la influencia anarquista. Esta Sección tiene relación con la futura fundación del PSOE, y vemos colaborando en ella a Pablo Iglesias y a José Mesa.

Lafargue volvió a Francia y con Guesde fundó el Partido Obrero Francés, en el año 1880. Fue uno de los escritores galos más importantes del marxismo.

martes, 21 de diciembre de 2010

Pablo Iglesias. Primera Parte

Pablo Iglesias nació en Ferrol en 1850. Su padre era peón del ayuntamiento y muere joven, dejando una familia compuesta por una viuda y dos niños, Pablo y Manuel. La extrema necesidad en la que se quedan obliga a la madre a emprender, con los niños, un penoso y fatigoso viaje hacia Madrid en busca de la protección y auxilio de un tio materno. Al llegar a la capital descubren que este pariente había fallecido. Juana Posse decide emplearse como criada y mandar a sus hijos al hospicio. Allí Pablo aprenderá el oficio de tipógrafo. El joven Pablo Iglesias tendrá desde muy pronto fuertes inquietudes políticas y sindicales. Se afilia a la AIT, fundada en Madrid el 24 de enero de 1869, siendo elegido por su Consejo Federal, en septiembre de 1871, secretario-corresponsal de la comarca del Norte, y delegado del mismo para el Congreso de Zaragoza de abril del año siguiente.
Cuando se produce la escisión entre los marxistas y los bakuninistas a raíz del Congreso Internacional de La Haya, de septiembre de 1872, Pablo Iglesias y un pequeño grupo de compañeros se mantiene fiel a Marx, integrándose en la Nueva Federación Madrileña pero que termina por extinguirse tras el fracaso del Congreso de Toledo de marzo de 1873. Pero Pablo Iglesias no renuncia a desarrollar su defensa del asociacionismo porque ya en 1873 había ingresado en la Asociación General del Arte de Imprimir; presidirá dicha Asociación al año siguiente. Además, Pablo Iglesias se dedica a colaborar en la prensa. Inicia una serie de artículos en los semanarios obreros de “La Solidaridad” y “La Emancipación”. Su participación en una huelga de impresores de 1882 le impide acceder a la redacción de los periódicos por boicot de sus propietarios. Pablo Iglesias no podrá volver a publicar hasta que en 1886 se funda “El Socialista”, el órgano oficial del PSOE, del que será su director. Posteriormente, colaborará en otras publicaciones: “La Ilustración Popular”, “La España Moderna”, “La Nueva Era”, “Revista Socialista”, o “La Correspondencia de España”.

domingo, 20 de diciembre de 2009

Bakunin. Primera Parte

Sin lugar a dudas, es Mijail Bakunin la figura más importante del anarquismo y en este artículo nos detendremos en su vida.

Nuestro protagonista era de origen noble. Abandonó la carrera militar y su país natal, Rusia, para marchar a Berlín, donde estudiará con Fichte y Hegel. Vive la explosión de la Revolución de 1848 en Praga. Es detenido por los austriacos (recordemos que Bohemia pertenecía al Imperio austriaco), y es devuelto a Rusia. Allí es desterrado a Siberia, pero huye y vive en Londres, Italia, Lyon y Ginebra. De todos son conocidas sus disputas vehementes con Marx en la I Internacional, estableciéndose el divorcio entre el anarquismo y el marxismo.

sábado, 21 de noviembre de 2009

El estalinismo

El estalinismo es la versión totalitaria y nacionalista que terminó por adoptar el comunismo ruso o bolchevique. El marxismo en sí no es una ideología totalitaria, ya que pretende, al final del proceso revolucionario, la sociedad libre sin clases ni estructuras políticas, aunque el concepto previo a ese paraíso en la tierra, es decir, la dictadura del proletariado, levemente pergeñado por Marx, sí se puede considerar como tal. Será Lenin quien desarrollará este concepto de una forma mucho más detallada. Tampoco, en principio, el marxismo es nacionalista, ya que apela a la solidaridad obrera por encima de las fronteras (a pesar del fracaso de la II Internacional en vísperas de la Gran Guerra), pero Stalin sí desarrolló un fuerte nacionalismo ruso, tanto en relación con otras nacionalidades del antiguo Imperio Zarista, como hacia el exterior. La propia II Guerra Mundial tuvo un marcado carácter nacionalista fomentado desde el Kremlin.
Stalin es el gran creador de esta versión totalitaria y nacionalista. Al subir al poder comenzó una política con fuerte carga ideológica, como fue la que estableció, tanto la colectivización agraria como la planificación de la industria. Lo que ocurre es que estas medidas ambiciosas terminaron por burocratizarse. Stalin no estaba muy preocupado por las ideas, al contrario que Lenin, al que es innegable considerarle un verdadero genio ideológico al haber conseguido adaptar el marxismo a una nueva realidad para la que Marx no había escrito. No olvidemos que el marxismo es una ideología pensada para sociedades altamente industrializadas con clases, y Rusia no era eso, ni mucho menos. Stalin estaba más preocupado por su poder (desarrollándose un fortísimo culto a la personalidad) y por el de la URSS, de ahí el totalitarismo y el nacionalismo, del que estamos tanto insistiendo. Por eso, se enfrentó a sus posibles rivales de forma cruda y contundente, y por eso atacó a Trotsky y su doctrina de revolución permanente e internacional. La revolución se debía dar en un país: en la URSS.
El estalinismo desarrolló un fuerte centralismo jerárquico en el partido y en el gobierno de la URSS, y sobre todo, por una fortísima política de represión de cualquier disensión de todo tipo: purgas, juicios, deportaciones, gulag.

jueves, 19 de noviembre de 2009

El leninismo

Las dos obras clave de Lenin son, El imperialismo, estadio supremo del capitalismo (1916), y El Estado y la Revolución (1917). Lenin considera que las ideas de Marx se habían elaborado en unas circunstancias históricas concretas, en la Europa occidental de la primera revolución industrial, donde los aspectos financieros no eran tan determinantes frente a los técnicos. En la primera obra citada considera que el capitalismo había pasado de la forma industrial a una etapa financiera, por lo que a la lucha de clases se habría añadido la lucha política entre los estados por las materias primas, las colonias, y el mercado. Si Marx había planteado las contradicciones del capitalismo en su época, Lenin lo hace en la suya, en la del triunfo de la II Revolución Industrial, la de la escala mundial. Por eso debe modificar algunas de las teorías o ideas del primero.
La primera modificación tiene que ver con los protagonistas de la revolución. Ya no serían los proletarios de la Europa occidental o del mundo rico los que portarían la bandera de la revolución porque habrían alcanzado un nivel de vida que les impedía llevar esa bandera. Si había un capitalismo podrido habría un socialismo podrido, de ahí las críticas a los socialistas alemanes y europeos por aceptar las reglas del juego del capitalismo y participar en las instituciones. El testigo pasaría al proletariado de los países atrasados. La revolución ya no podría estallar en un país rico e industrializado como presuponía Marx, sino en un país pobre, en un país proletario en la división de países del mundo. Pero no sería un país paupérrimo sino que tendría que tener algún grado de desarrollo industrial y, por lo tanto, con obreros. Ese país sería, sin lugar a dudas, Rusia, atrasada, pero con núcleos de fuerte desarrollo industrial.
En su otra obra, El Estado y la Revolución, Lenin se dedica a explicar lo que es una revolución, la estrategia revolucionaria, su segunda gran aportación después de haber modificado dónde debía darse la revolución en el mundo.
En primer lugar, considera que la revolución no llega sola, no es un porceso fatal como se ha interpretado a Marx; en realidad, considerará que se había exagerado este fatalismo. La revolución hay que prepararla, nada de determinismo, todo es un ejercicio de voluntad, no llegará sola la revolución si no se prepara. ¿Cómo?
1. Es fundamental el papel del partido, la vanguardia del proletariado, y un partido cohesionado, disciplinado. Marx y Engels habían hablado del movimiento proletario en general, ahora es el partido el gran instrumento y el gran protagonista.
2. Otro papel fundamental en la preparación y triunfo de la revolución es el asignado a los intelectuales. Son los únicos con formación dialéctica para captar los momentos e interrupciones de la acción social.
4. El papel de los campesinos. Frente al pésimo concepto que tenía Marx de los campesinos (reaccionarios, embrutecidos), Lenin considera necesario su apoyo en la revolución junto con los obreros. No olvidemos que aunque en vísperas de la revolución rusa había masas de obreros en Rusia, la mayor parte de la población seguía siendo campesina.

martes, 17 de noviembre de 2009

Marxismo. Quinta Parte. La dictadura del proletariado

El concepto de dictadura del proletariado no fue muy desarrollado por Marx, siendo Lenin el gran teórico de la misma, como tuvimos oportunidad de comprobar en un artículo que dedicamos en este blog (ver tags). Además, constituye una de las tesis más discutidas, revisadas y polémicas del marxismo.
Para Marx la conquista del poder en el proceso revolucionario traería una etapa transitoria, conocida como dictadura del proletariado. Se trataría de utilizar la maquinaria institucional y represiva del Estado para desmontar el capitalismo. Cuando este objetivo se hubiera cumplido, el Estado reduciría, de forma progresiva, su papel.

lunes, 16 de noviembre de 2009

Marxismo. Tercera Parte. La lucha de clases

Para Marx en la Historia el hombre no actúa aislado sino en grupos sociales, en clases que condicionan a los individuos. Al estar organizada la sociedad en relaciones de producción, la función del individuo esta condicionada por la división del trabajo. Los que tienen o se encuentran en las mismas condiciones forman una clase. Cada clase ocupa un lugar en el proceso de la producción, sus miembros están unidos por una misma relación con los medios de producción. Así pues, unos son propietarios de los medios de producción, y otros no, o solamente del trabajo. La historia sería, como hemos visto en el texto citado del Manifiesto Comunista, la lucha de las clases, una lucha entre opresores y oprimidos, y esa lucha es la palanca de la revolución que transforma la sociedad.
En el capitalismo, la explotación de la burguesía, la clase propietaria, es inherente al sistema. Se basa en la plusvalía. Los obreros venden su fuerza de trabajo a cambio de un salario pero el beneficio que se saca del proceso de producción es superior al salario, y es la plusvalía, que queda en manos del capitalista o propietario. Una parte de la plusvalía se reinvierte en mejorar los medios de producción, y el resto queda en manos del capitalista.
Pero la voluntad de incrementar el beneficio supone una constante innovación tecnológica para aumentar la producción y abaratar costes. El aumento de la producción genera un tipo de crisis nueva en relación con el tipo de crisis de la época preindustrial. Mientras que antes del capitalismo industrial las crisis eran de subproducción, generando alzas de precios, hambre y crisis de subsistencias, en el capitalismo las crisis serían de sobreproducción.
Engels hablaría de tres tipos de lucha de clases. La primera sería de tipo económico, y estaría asociada a la lucha sindical por mejorar los salarios, las condicones laborales y de vida de los trabajadores. La segunda sería la política, es decir, la lucha en las calles o en los parlamentos participando en la vida política. Y, por fin, estaría la lucha ideológica, asociada a la toma de conciencia de clase de los trabajadores o proletarios.

Marxismo. Segunda Parte. El materialismo histórico

Marx afirma la relación dialéctica, es decir, de tensiones e influencias mutuas, entre la base económica o infraestructura y la ideología jurídica o superestructura. La economía es el fundamento de la sociedad y de la hitoria. Cada sociedad está montada sobre las relaciones de producción. Si hay un cambio en la economía se provoca una tensión o contradicción y hay una cambio en la superestructura. Algunos han incidido demasiado en que la relación siempre va desde la infraestructura a la superestructura pero, realmente, Marx explicó que, también la superestructura actúa sobre la economía, sobre la infraestructura, es decir, que hay relaciones mutuas en los dos sentidos, aunque el papel predominante lo tendrá siempre la economía, la infraestructura.

domingo, 15 de noviembre de 2009

Marxismo. Primera Parte

Marx es uno de los pensadores más importantes de la Historia Contemporánea. Fue un personaje que vivió exiliado en varios lugares de Alemania, en París, en Bruselas y en Londres. Se desengañó del liberalismo al comprobar que no solucionaba las contradicciones que generaba el capitalismo. En 1845 escribe las Tesis sobre Feverbach. En el libro establece el concepto de la praxis al señalar que los filósofos, hasta ese momento, solamente se habían dedicado a interpretar, de distintas maneras, el mundo pero de lo que, realmente, era necesario, es decir, de transformarlo. Dos años después, publica Miseria de la Filosofía donde rechazará al socialismo no científico. En 1848 escribe uno de los textos más importantes, el Manifiesto Comunista, junto con Engels. Allí se formularán muchas ideas que se desarrollarán, plenamente, en su obra cumbre, El Capital.
Marx aplicará al capitalismo el método dialéctico. Mientras que el método de la lógica se basa en el principio de identidad, el dialéctico se basa en el de la contradicción. Así pues, cada cosa lleva en su seno su propia contradicción y, por lo tanto, su destrucción en un momento determinado. La dialéctica sería, pues, el estudio de esas contradicciones, de su encadenamiento a lo largo de las etapas históricas. La historia sería eso. El marxismo estudiaría las contradicciones del capitalismo que terminarían por destruirlo. En este punto se presenta ya la primera polémica en torno al marxismo. Marx escribe en un determinado contexto histórico, y algunos pensadores han considerado que es complicado la aplicación de sus tesis a otros contextos. El propio Lenin, como hemos visto en otros trabajos de este blog, tuvo que adaptar las tesis de Marx a la situación rusa que no era la misma que vivió Marx en Europa Occidental.