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miércoles, 17 de abril de 2013

Fernando de los Ríos en Rusia: la Tcheka. Segunda Parte


Continuamos con el escrito de Fernando de los Ríos sobre la Tcheka:
"¡La Tcheka! Ya no hay poder superior al de ella. Un día, Lenin intervino, a instancias de un querido camarada español, paraque se autorizase a salir de Rusia a una inteligentísima dama en quien es culto familiar el amor por las más radicales formas de la organización social; más tarde, el comisario de Cultura, Lunacharsky, uno de los espíritus más amplios y jugosos del grupo director ruso, intervino en pro de dicha dama, por la que siente un vivo respeto intelectual y gran cariño; encargándola de una misión oficial de enseñanza en Inglaterra; todo estaba presto; pero... la Tcheka nególe el permiso, y quedóse en Rusia. El Gobierno fomentó este organismo para dominar, y hoy es él, a su vez, dominiado por la Tcheka."
Interesante análisis de Fernando de los Ríos al final del caso que expone, el organismo policial termina haciéndose más poderoso que el propio gobierno.

jueves, 7 de junio de 2012

Lunacharski y la organización soviética de la educación y de las artes (1917-1922)


Lunacharski y la organización soviética de la educación y de las artes
(1917-1922)
es un libro de Sheila Fitzpatrick, en Siglo XXI.
Sinopsis:
Anatoli Vasílevich Lunacharski, el primer Comisario del Pueblo para la Educación, es una de las figuras más representativas de la contradicción existente en la Rusia revolucionaria entre las grandiosas aspiraciones de transformaclon social que mueven a los protagonistas de la revolución y los terribles condicionamientos bajo los que deben acometer su intento de crear una sociedad nueva. “Un bolchevique para los intelectuales, un intelectual para los bolcheviques”, Lunacharski debe enfrentarse a la incomprensión de los académicos, cuyo supuesto talante liberal se siente ofendido ante el intolerable espectáculo de una revolución popular, debe tratar de evitar que el radicalismo ingenuo e idealista de los partidarios de la proletkult conduzca a un imposible salto en el vacío en el terreno cultural. Y, sobre todo, Lunacharski debe tratar de superar las terribles condiciones materiales en que se lleva a cabo su tarea: la falta de personal cualificado, la falta de todo tipo de medios materiales... El hambre, el frío, la miseria y las destrucciones de la guerra marcan el terrible contrapunto de las ambiciosas metas que los bolcheviques se han propuesto en el terreno de la educación y de las artes: una nueva pedagogía, una enseñanza integral, un arte cuyo sujeto sea el pueblo, una cultura nueva, revolucionaria y de masas. Obteniendo su principal apoyo político de la colaboración de Krúpskaia, la esposa de Lenin, y llevado siempre al borde de la catástrofe por un incorregible idealismo, Lunacharski lucharía durante cuatro años por llevar a cabo una política cultural revolucionaria. Derrotada esta política casi en todos los frentes ya en 1921, sigue siendo un mérito singular del Comisariado del Pueblo para la Educación y de quienes como Lunacharski y Lenin protagonizaron sus esfuerzos el que esta política fuera formulada y parcialmente puesta en práctica en un período de terror, guerra civil y miseria. En este sentido, la historia de los primeros cuatro años del Comisariado de Educación permite comprender con excepcional profundidad los primeros años de la Revolución rusa. Sheila Fitzpatrick es doctor por la Universidad de Oxford. Este libro sintetiza las investigaciones por ella realizadas en Oxford y Moscú durante la preparación de su tesis.
En:

sábado, 18 de junio de 2011

Radek

Karl Radek, cuyo verdadero nombre era Karl Sobelsohn, nació en 1885. Desde el año 1901, fue un activo militante socialdemócrata en Alemania y Polonia. El año 1904 será clave en su vida porque conoce a Lenin y a otros dirigentes rusos, y decide unirse a los bolcheviques. A partir de 1907 trabajó como periodista para los socialdemócratas alemanes, pero en 1917 decide trasladarse a Rusia para formar parte del Comité Central del Soviet de Petrogrado. Se encargó de la organización del Partido Comunista alemán, lo que le obligó a viajar de forma frecuente a Alemania. Es indudable que el trabajo de Radek fue clave en la Revolución en Alemania de 1918. Cuando se declaró partidario de Trotsky, en el año 1924, es apartado de sus obligaciones. Tres años después es expulsado del partido, aunque fue readmitido en 1929. Por fin, en 1936 es detenido, juzgado y sentenciado a diez años de prisión. Murió antes de ver la libertad, en 1939.

martes, 14 de junio de 2011

Martov

Julius Martov nació en 1873 en Estambul. Su verdadero nombre fue el de Yuliy Osipovich Tsederbaum. Se afilió a la Socialdemocracia rusa siendo muy joven. En 1895 conoció a Lenin y, como él, pasó tres años en el exilio, hasta el año 1900. Posteriormente abandonó Rusia y se dedicó a publicar el primer periódico socialista ruso, el “Iskra” (La Chispa). En 1903 rompe con Lenin porque discrepaba sobre la cuestión de la vanguardia que debería estar al frente del partido. Martov fue el más destacado menchevique en la Historia. En la Revolución de Febrero de 1917 se volvió a enfrentar a Lenin al defender la necesidad de una coalición de todos los grupos socialistas. Tras la Revolución de Octubre fue el dirigente oficial del Partido Menchevique. Continuó defendiendo las ideas mencheviques desde Berlín desde el año 1920. Tres años después, falleció.

lunes, 23 de mayo de 2011

Blanquismo

Se puede definir al blanquismo como la teoría y práctica de organización conspirativa para fomentar un levantamiento masivo. Fue propugnada por el revolucionario francés Auguste Blanqui (1805-1881), que participó en la Revolución de 1830, además de en una insurreción de 1839 y en la Revolución de 1848. El blanquismo influyó en la teoría de Lenin sobre la organización del partido y de la revolución.

miércoles, 30 de marzo de 2011

El mito de Trotski

Antonio Elorza ha escrito un artículo en el suplemento "Babelia" del diario "El País" sobre la biografía que Robert Sevice ha dedicado a Trotski. Recordemos que Sevice ha escrito dos importantes biografías anteriores: una sobre Lenin y otra sobre Stalin.




Ver:



http://www.elpais.com/articulo/portada/Leon_Trotski/mito/Trotski/elpepuculbab/20100911elpbabpor_16/Tes

sábado, 13 de marzo de 2010

Rosa Luxemburgo

Rosa Luxemburgo nació en 1870 en la Polonia rusa, pero obtuvo la nacionalidad alemana. En 1898 se afilió al SPD. Desde 1907 a 1914 fue profesora en la escuela del Partido en Berlín. Estaba en contra del revisionismo de Bernstein, y era partidaria de la revolución a través de la huelga general. Pero Rosa Luxemburgo no defendía las ideas de Lenin, ya que siempre abogó por la democracia en el seno del comunismo. Con Liebknecht se opuso a la guerra, y con él creó el grupo o liga de los espartaquistas. Fue asesinada por los freikorps cuando dirigía la insurección en las calles de Berlín.

sábado, 6 de marzo de 2010

El pacifismo socialista a principios del siglo XX. Primera Parte

El socialismo europeo tenía muy claro al comenzar el siglo XX que el proletariado debía rechazar la guerra entre las naciones porque el conflicto bélico era ajeno a sus intereses. El ambiente de tensión en el mundo fue creciendo a medida que avanzaban los primeros años del siglo, y eso provocó que la guerra pasase a ser tema prioritario de discusión en los Congresos de la II Internacional. En el celebrado en Stuttgart en el año 1907 se aprobó una resolución en este sentido:

"Las guerras entre estados capitalistas son, en general, las consecuencias de su concurrencia en el mercado mundial (...). Pertenecen, pues, las guerras a la esencia del capitalismo y no cesarán más que por la supresión del sistema capitalista.

Si una guerra amenaza estallar, es un deber de la clase obrera de los países afectados (...) el hacer todos los esfuerzos para impedirla por todos los medios que les parezcan los más apropiados y que varían naturalmente según el estado de la lucha de las clases y la situación política general."

Esta resolución permite comprobar que los socialistas no se quedaban en el análisis teórico del conflicto bélico sino que proponían medidas y propuestas de actuación. La parte más a la izquierda, representada por Lenin y por Rosa Luxemburgo, presentará una enmienda que es aprobada, y que establece la alternativa revolucionaria. La guerra habría que pararla por cualquier medio, y aprovechar el conflicto para agitar al pueblo y precipitar la caída del capitalismo.

En el Congreso de Copenhague del año 1910 se propone la huelga general obrera en caso de estallido de la guerra. Esta huelga debía ser determinante en los sectores industriales vinculados con el esfuerzo bélico. No se terminó de aprobar.

lunes, 21 de diciembre de 2009

Bakunin. Segunda Parte

Bakunin exalta la libertad del individuo pero en relación con los demás, es decir, que un hombre solamente es libre cuando lo son los demás, todos los hombres. También defiende un profundo ateísmo, rechazano la institución eclesiástica, aunque considera que puede haber cultos pero sin preeminencia de ninguno, es decir, tendría que haber libertad religiosa, porque Bakunin consideraba que la religión era una cuestión de conciencia personal donde nadie debía inmiscuirse. Otra de las dimensiones del anarquismo de Bakunin es la pedagógica. Para que hubiera un cambio social real había que fomentar la educación popular. Esta idea tuvo mucha repercusión en el movimiento anarquista, ya que siempre se caracterizó por las experiencias educativas.
Bakunin defiende la eliminación del Estado porque es un instrumento de represión, la supresión de los ejércitos, que se convertirían en innecesarios una vez que desapareciese el Estado, y la tercera gran idea es la revolución campesina, que surgiría desde abajo, de manera espontánea, muy al contrario de lo que luego defenderá Lenin en relación con el papel del partido y la vanguardia como encauzadores de las revoluciones. Como vemos, Bakunin está rechazando todo tipo de autoridad, de poder.

sábado, 21 de noviembre de 2009

El estalinismo

El estalinismo es la versión totalitaria y nacionalista que terminó por adoptar el comunismo ruso o bolchevique. El marxismo en sí no es una ideología totalitaria, ya que pretende, al final del proceso revolucionario, la sociedad libre sin clases ni estructuras políticas, aunque el concepto previo a ese paraíso en la tierra, es decir, la dictadura del proletariado, levemente pergeñado por Marx, sí se puede considerar como tal. Será Lenin quien desarrollará este concepto de una forma mucho más detallada. Tampoco, en principio, el marxismo es nacionalista, ya que apela a la solidaridad obrera por encima de las fronteras (a pesar del fracaso de la II Internacional en vísperas de la Gran Guerra), pero Stalin sí desarrolló un fuerte nacionalismo ruso, tanto en relación con otras nacionalidades del antiguo Imperio Zarista, como hacia el exterior. La propia II Guerra Mundial tuvo un marcado carácter nacionalista fomentado desde el Kremlin.
Stalin es el gran creador de esta versión totalitaria y nacionalista. Al subir al poder comenzó una política con fuerte carga ideológica, como fue la que estableció, tanto la colectivización agraria como la planificación de la industria. Lo que ocurre es que estas medidas ambiciosas terminaron por burocratizarse. Stalin no estaba muy preocupado por las ideas, al contrario que Lenin, al que es innegable considerarle un verdadero genio ideológico al haber conseguido adaptar el marxismo a una nueva realidad para la que Marx no había escrito. No olvidemos que el marxismo es una ideología pensada para sociedades altamente industrializadas con clases, y Rusia no era eso, ni mucho menos. Stalin estaba más preocupado por su poder (desarrollándose un fortísimo culto a la personalidad) y por el de la URSS, de ahí el totalitarismo y el nacionalismo, del que estamos tanto insistiendo. Por eso, se enfrentó a sus posibles rivales de forma cruda y contundente, y por eso atacó a Trotsky y su doctrina de revolución permanente e internacional. La revolución se debía dar en un país: en la URSS.
El estalinismo desarrolló un fuerte centralismo jerárquico en el partido y en el gobierno de la URSS, y sobre todo, por una fortísima política de represión de cualquier disensión de todo tipo: purgas, juicios, deportaciones, gulag.

viernes, 20 de noviembre de 2009

El comunismo de los consejos

El comunismo de los consejos es una corriente del comunismo que surge como reacción a la deriva autoritaria del comunismo de los bolcheviques. Sus principales teóricos fueron el astrónomo neelandés Anton Pannekock, Otto Rühle y Patrick Mattik. Surge, pues, en el ámbito de la izquierda intelectual alemana y holandesa.
Estos pensadores se oponen al comunismo de partido como había sido diseñado por Lenin y por la práctica soviética. Habría que reivindicar el espíritu y la organización de los primeros soviets, de los primeros consejos en la Revolución alemana o del biennio rosso italiano. Estos consejos eran la expresión más democrática para la organización de los obreros. Los comunistas debían ponerse al servicio de esos consejos, facilitando ideas, y fomentando el debate. Estos consejos surgirían en las fábricas, en los lugares de trabajo, en las universidades o en los barrios y pueblos. En esos consejos residiría la capacidad para debatir pero, sobre todo, para tomar decisiones y actuar.
Esta corriente defiende, pues, la democracia directa y una defensa del concepto de asamblea a la hora de gestionar los asuntos y los medios de producción. En este sentido parecen estar cerca de los anarquistas y movimientos libertarios pero parte del análisis marxista, eso sí, rompiendo, tanto con el comunismo bolchevique, como con la socialdemocracia, organizados, ambos en partidos y sindicatos.
Para los comunistas de los consejos estas organizaciones -partidos y sindicatos- sólo sirven para encuadrar a la clase obrera no para su emancipación.
El comunismo de los consejos tendrá cierta influencia en los movimientos sociales de la década de los años sesenta.
Incluyo dos enlaces para los interesados en ampliar este artículo:
www.ieetalc.com.ve/Pozzoli.doc
http://es.internationalism.org/libros/1936/cap4

Plejanov

Georgij Valentinovic Plejanov (1856-1918) fue un teórico del marxismo de capital importancia. Comenzó su andadura política en el grupo populista "Tierra y Libertad". Luego colaboró en la fudnación del grupo marxista ruso "Emancipación del Trabajo" en el año 1883. Ese año es importante en su vida, además, porque publicó su obra El socialismo y la lucha política. Se dedicó a fundar el Partido Obrero Socialdemócrata Ruso, o PSODR.
Conoció a Lenin en Ginebra en el año 1895, y ambos consideraron la necesidad de colaborar. Juntos fundaron en 1900 las revistas Ikra y Zaria.
Dentro de su actividad intelectual marxista es muy importante, destacar la aplicación de la teoría histórico-materialista al análisis de las obras de arte. En este sentido, publicó en el año 1913, El arte y la vida social.

jueves, 19 de noviembre de 2009

El leninismo

Las dos obras clave de Lenin son, El imperialismo, estadio supremo del capitalismo (1916), y El Estado y la Revolución (1917). Lenin considera que las ideas de Marx se habían elaborado en unas circunstancias históricas concretas, en la Europa occidental de la primera revolución industrial, donde los aspectos financieros no eran tan determinantes frente a los técnicos. En la primera obra citada considera que el capitalismo había pasado de la forma industrial a una etapa financiera, por lo que a la lucha de clases se habría añadido la lucha política entre los estados por las materias primas, las colonias, y el mercado. Si Marx había planteado las contradicciones del capitalismo en su época, Lenin lo hace en la suya, en la del triunfo de la II Revolución Industrial, la de la escala mundial. Por eso debe modificar algunas de las teorías o ideas del primero.
La primera modificación tiene que ver con los protagonistas de la revolución. Ya no serían los proletarios de la Europa occidental o del mundo rico los que portarían la bandera de la revolución porque habrían alcanzado un nivel de vida que les impedía llevar esa bandera. Si había un capitalismo podrido habría un socialismo podrido, de ahí las críticas a los socialistas alemanes y europeos por aceptar las reglas del juego del capitalismo y participar en las instituciones. El testigo pasaría al proletariado de los países atrasados. La revolución ya no podría estallar en un país rico e industrializado como presuponía Marx, sino en un país pobre, en un país proletario en la división de países del mundo. Pero no sería un país paupérrimo sino que tendría que tener algún grado de desarrollo industrial y, por lo tanto, con obreros. Ese país sería, sin lugar a dudas, Rusia, atrasada, pero con núcleos de fuerte desarrollo industrial.
En su otra obra, El Estado y la Revolución, Lenin se dedica a explicar lo que es una revolución, la estrategia revolucionaria, su segunda gran aportación después de haber modificado dónde debía darse la revolución en el mundo.
En primer lugar, considera que la revolución no llega sola, no es un porceso fatal como se ha interpretado a Marx; en realidad, considerará que se había exagerado este fatalismo. La revolución hay que prepararla, nada de determinismo, todo es un ejercicio de voluntad, no llegará sola la revolución si no se prepara. ¿Cómo?
1. Es fundamental el papel del partido, la vanguardia del proletariado, y un partido cohesionado, disciplinado. Marx y Engels habían hablado del movimiento proletario en general, ahora es el partido el gran instrumento y el gran protagonista.
2. Otro papel fundamental en la preparación y triunfo de la revolución es el asignado a los intelectuales. Son los únicos con formación dialéctica para captar los momentos e interrupciones de la acción social.
4. El papel de los campesinos. Frente al pésimo concepto que tenía Marx de los campesinos (reaccionarios, embrutecidos), Lenin considera necesario su apoyo en la revolución junto con los obreros. No olvidemos que aunque en vísperas de la revolución rusa había masas de obreros en Rusia, la mayor parte de la población seguía siendo campesina.

martes, 17 de noviembre de 2009

Marxismo. Quinta Parte. La dictadura del proletariado

El concepto de dictadura del proletariado no fue muy desarrollado por Marx, siendo Lenin el gran teórico de la misma, como tuvimos oportunidad de comprobar en un artículo que dedicamos en este blog (ver tags). Además, constituye una de las tesis más discutidas, revisadas y polémicas del marxismo.
Para Marx la conquista del poder en el proceso revolucionario traería una etapa transitoria, conocida como dictadura del proletariado. Se trataría de utilizar la maquinaria institucional y represiva del Estado para desmontar el capitalismo. Cuando este objetivo se hubiera cumplido, el Estado reduciría, de forma progresiva, su papel.

domingo, 15 de noviembre de 2009

Marxismo. Primera Parte

Marx es uno de los pensadores más importantes de la Historia Contemporánea. Fue un personaje que vivió exiliado en varios lugares de Alemania, en París, en Bruselas y en Londres. Se desengañó del liberalismo al comprobar que no solucionaba las contradicciones que generaba el capitalismo. En 1845 escribe las Tesis sobre Feverbach. En el libro establece el concepto de la praxis al señalar que los filósofos, hasta ese momento, solamente se habían dedicado a interpretar, de distintas maneras, el mundo pero de lo que, realmente, era necesario, es decir, de transformarlo. Dos años después, publica Miseria de la Filosofía donde rechazará al socialismo no científico. En 1848 escribe uno de los textos más importantes, el Manifiesto Comunista, junto con Engels. Allí se formularán muchas ideas que se desarrollarán, plenamente, en su obra cumbre, El Capital.
Marx aplicará al capitalismo el método dialéctico. Mientras que el método de la lógica se basa en el principio de identidad, el dialéctico se basa en el de la contradicción. Así pues, cada cosa lleva en su seno su propia contradicción y, por lo tanto, su destrucción en un momento determinado. La dialéctica sería, pues, el estudio de esas contradicciones, de su encadenamiento a lo largo de las etapas históricas. La historia sería eso. El marxismo estudiaría las contradicciones del capitalismo que terminarían por destruirlo. En este punto se presenta ya la primera polémica en torno al marxismo. Marx escribe en un determinado contexto histórico, y algunos pensadores han considerado que es complicado la aplicación de sus tesis a otros contextos. El propio Lenin, como hemos visto en otros trabajos de este blog, tuvo que adaptar las tesis de Marx a la situación rusa que no era la misma que vivió Marx en Europa Occidental.