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jueves, 24 de abril de 2014

lunes, 14 de octubre de 2013

El Informe Brusiloff

En el Archivo del Nacionalismo Vasco se encontró una verdadera sorpresa. Se trataba de un informe mecanoescrito titulado, Los republicanos en el Norte de España, donde se relataba lo sucedido en el frente norte de la guerra civil española entre julio de 1936 y octubre de 1937. Su autor era Constant Alexis Brusiloff, uno de los intérpretes de los asesores soviéticos que actuaron en dicha zona.
Pues bien, Mikel Aizpuru ha editado el texto con un trabajo de investigación, y que lleva por título, El informe Brusiloff. La Guerra Civil de 1936 en el Frente Norte vista por un traductor ruso.Más información en:

viernes, 7 de junio de 2013

Olga Chejova

Olga Chejova fue una mujer de una vida apasionante. Sobrina del gran literato Anton Chejov, nació en la época zarista, y sobrevivió a la Revolución y a la Guerra Civil rusas. Se marchó a Berlín en 1920 para intentar emprender una nueva vida. Allí comenzó a trabajar en el cine mudo en la pujante y brillante cinematografía alemana. Obtuvo grandes éxitos y terminó por convertirse en una de las actrices favoritas de Hitler. Era la "Actriz del Estado", título concedido por el mismo führer. Pero detrás de la vida mimada en la corte del Tercer Reich se escondía una espía de los soviéticos. Para conocer esta intensa figura nada mejor que leer al gran historiador Antony Beevor que, en el año 2004 publicó su biografía, y que Editorial Crítica publicó en castellano en su colección "Memoria Crítica". La biografía lleva el título de El misterio de Olga Chejova.

lunes, 29 de agosto de 2011

El Estado Eslovaco en la época nazi. Cuarta y última parte

La oposición: Resistencia, insurrección de 1944 y el final del estado eslovaco
Una cuestión interesante tiene relación con la postura de la población eslovaca en relación con sus dirigentes y la situación en la que se encontraba Eslovaquia en este momento. Nunca hubo un ferviente entusiasmo hacia la dictadura corporativa y clerical aunque es innegable que Tiso gozó, especialmente, al principio, de un alto grado de popularidad. En cambio, la vinculación del ala radical del Partido, con el nazismo, no contó con simpatías entre el pueblo eslovaco. La agresión a Polonia, un país que gozaba de una tradicional vinculación con los eslovacos, fue acogida con rechazo.
La oposición al régimen político fue muy escasa en el momento de la fundación del estado eslovaco, ya que la izquierda era muy débil, especialmente por la falta de una clase obrera nutrida en un país muy poco industrializado. Pero en el seno de los contingentes de tropas enviadas a luchar en la invasión de la URSS, la tradicional rusofilía eslovaca fue fatal para los alemanes, ya que fue muy alto el número de soldados que desertaron y se pasaron al Ejército Rojo, o se unieron a los partisanos ucranianos.
Por su parte, los representantes de los sectores demócratas eslovacos establecieron contactos con el Comité Checoslovaco en el exilio, presidido por Benes. En el otoño de 1943 decidieron unificar política y militarmente a la Resistencia. En Moscú, Benes llegó a un acuerdo con el Consejo Nacional Eslovaco, de mayoría comunista. Las penurias de la vida en guerra terminaron por hacer mella en la población y creció el malestar y la disposición a apoyar la lucha antifascista. El 24 de agosto, los soviéticos estaban muy cerca de las fronteras, provocando que los alemanes entraran en Eslovaquia con el permiso de Tiso, que había proclamado el estado de guerra. Ese fue el momento en que en la zona de los montes Tatra estalló la insurrección, estableciéndose la ciudad de Banskà-Bystrika como capital de la zona liberada. Parte del ejército eslovaco enviado para sofocar la rebelión se pasó a las filas partisanas. Este hecho, provocó que los alemanes desarmaran al resto del ejército. La Wehrmacht asumió la tarea de combatir a la Resistencia. Muy cerca, el Ejército Rojo comenzó a ralentizar su marcha, lo que permitió que los alemanes liquidaranla situación con alto saldo de víctimas. Dos días después, los soviéticos entraban en Eslovaquia.
Tiso decidió ofrecer resistencia a los soviéticos, consciente de que había vinculado su suerte a la de los alemanes; destituyó a Tuka y al ministro de Defensa por no haber evitado las deserciones masivas. En el invierno de 1944-1945 los alemanes y los eslovacos fieles a aquellos fueron cediendo posiciones. El día 3 de abril de 1945, Benes estableció el gobierno checoslovaco en Kosice.
El papel de la Resistencia eslovaca y la insurrección de 1944 fueron claves para evitar que Eslovaquia fuera incluida en la lista de países derrotados en la guerra. Eslovaquia perdió la independencia política y se emprendió una purga, eso sí, bastante suave, de colaboracionistas aunque Tiso y Tuka fueron condenados a muerte.