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viernes, 21 de marzo de 2014

Memoria visual recuperada

Más de treinta reportajes filmados por cineastas rusos sobre la guerra civil española han sido rescatados y restaurados por la Administración Española. Se encontraban en el Archivo Fotocimeatográfico Estatal de Rusia. También se han encontrado fotografías del conflicto.
La noticia en:

viernes, 31 de mayo de 2013

Kerensky en Zaragoza

Buceando en la red se hacen descubrimientos muy interesantes. Al parecer, en mayo de 1933 estuvo en Zaragoza Kerensky y dio una conferencia en el Teatro Principal, con el título "La economía dirigida y el plan quinquenal en Rusia".
Para los interesados:

martes, 21 de mayo de 2013

La situación de los siervos en la Rusia Zarista


Como complemento del artículo anterior:

Mientras Occidente caminaba hacia el fin de las servidumbre, la Rusia del inicio de la Edad Moderna ve la implantación de la misma. Se intentaba frenar, con esta medida, la emigración de los campesinos hacia el sur. Por ello, en el año 1597 con Boris Godunov se establece la servidumbre de los campesinos, hasta ese momento libres. Quedan encomendados a los señores. A lo largo de los siglos XVII y XVIII la situación de subordinación de los campesinos se incrementa. El despotismo ilustrado de Pedro I o de Catalina la Grande, en vez de mejorar la situación legal de los siervos, recrudece la condición de los mismos.
Al llegar al siglo XIX la mayor parte de los campesinos rusos son siervos, aunque su situación no es igual, ya que existe toda una tipología. Hay siervos domésticos, siervos que pagan una renta u obrok al señor y, por fin, siervos sujetos a la corvea, o trabajo no remunerado, siendo ésta la peor situación de todas.
La servidumbre en el siglo de las Revoluciones liberales aparece con toda su crudeza, y no sólamente en el plano económico, sino en el de la dignidad humana. Son analfabetos la mayoría, están sujetos a castigos físicos, pueden ser desterrados a Siberia, ser prestados y hasta vendidos por sus señores, sin el amparo de la justicia. Además, están sujetos a un larguísimo servicio militar si son reclutados.
Este clima de indignidad fue contestado por los siervos en multitud de ocasiones, ya sea con revueltas, ya con huidas masivas. Dado el aumento de la conflictividad, la represión se hizo más feroz.

lunes, 20 de mayo de 2013

La emancipación de los siervos en Rusia


La emancipación de los siervos en Rusia se había planteado en diversos momentos pero existía un problema económico. Si se decretaba la libertad y no se acompañaba dicha medida con una mínima entrega de tierra para que pudieran sustentarse los antiguos siervos se podía ocasionar un terrible problema social, ya que los campesinos consideraban la tierra como propia aunque pagaran el obrok al señor.
La Guerra de Crimea supuso la primera gran crisis de la última etapa de la autocracia rusa. Demostró las carencias del zarismo y espoleó el descontento social. El gobierno ruso fue consciente de que si no se abolía la servidumbre podía estallar una revolución.
Por fin, el 19 de febrero de 1861 se promulgó el ukase o decreto que establecía la libertad personal de los colonos, que podrían trasladarse libremente, disfrutar de su casa y de un lote de tierra semejante al que ya explotaban. En contrapartida, debían pagar durante dos años las corveas y censos, además de compensar al propietario de la tierra. Para hacer frente a este gasto el gobierno ruso establecería unos créditos, reembolsables en casi cincuenta años, con un interés del 5%.
Así pues, este ukase es clave en la historia de Rusia porque supuso el fin de la servidumbre de millones de personas, pero no solucionó los problemas del todo, ni consiguió que mejorarse, sustancialmente, la vida de los campesinos. Hubo abusos por ciertas indeterminaciones del decreto, se entregaron lotes que no eran equivalentes a los que, antes de la liberación, habían explotado, el precio de la tierra que se estableció era muy alto para casi todos los campesinos, y se hacia responsable al mir, es decir, a la aldea, del reintegro de los préstamos concedidos por los que los antiguos siervos pasaron de depender de sus señores a hacerlo de su aldea.
Esta situación provocó algunas revueltas, y emigraciones al sur y a Siberia. Al menos, la libertad de movimientos fue una conquista indudable.

martes, 23 de abril de 2013

La naturaleza de la guerra contra Rusia según Hitler


En el siguiente párrafo se condensa el tipo de guerra que quería Hilter contra Rusia y que se puso en práctica:
"La guerra contra Rusia será de tal naturaleza que no podrá ser librada de un modo caballeroso. Se trata de un choque de ideologías y de diferencias raciales, y deberá ser conducida con una dureza sin precedentes, implacable e inmisericorde (...). Los soldados alemanes culpables de infringir las leyes internacionales (...) serán excusados. Rusia no participó en la Convención de La Haya y, por lo tanto, no tiene derechos a este respecto"
Así pues, se justifica una guerra cruel y dura por el choque de las ideologías, por cuestiones raciales y porque Rusia no estuvo en la Conferencia donde se aprobaron las leyes por las que se debía regir la guerra. Este texto forma parte de un discurso de Hitler de 30 de marzo de 1941, meses antes de comenzar la invasión. La guerra en Rusia fue la más dura de todos los frentes. Los alemanes consideraban a los eslavos como pueblo inferio,r y todo valía en el enfrentamiento, sin respeto a ninguna disposición, ley o mínimos conceptos de humanidad. Los prisioneros serían exterminados o usados como esclavos en los campos de concentración. Los nazis emprendieron una campaña de insensibilización para evitar que los soldados alemanes empatizaran con el vencido, el discurso de Hitler va en este sentido. No sólo las SS emprendieron barbaridades; hoy sabemos que amplios sectores del ejército alemán también participaron en esta orgía de sangre y horror.


Joanna Bourke, La Segunda Guerra Mundial. Una historia de las víctimas, Barcelona, Paidós, 2002, pág. 109.

lunes, 15 de abril de 2013

Fernando de los Ríos en Rusia: sobre la libertad de expresión


En el libro de Fernando de los Ríos, Mi viaje a la Rusia Sovietista en el capítulo segundo sobre la organización política, y en el apartado titulado "El eclipse de los derechos humanos" se puede leer lo siguiente sobre la inexistente libertad de expresión:
"El pensamiento carece actualmente en Rusia de medios normales y públicos de expresión. Como visitara el Centro de las publicaciones oficiales, vi entre los varios gráficos que nos presentaron, uno en que se determinaba el número de periódicos diarios que se publicaban en toda Rusia; ascendían a 21: cuatro en Petrogrado, seis en Moscú y once en el resto del país; son los únicos permitidos, y dicho se está que todos son órganos oficiales u oficiosos del Gobierno. Los que con excepción de ellos puedan aparecer caen dentro del delito de clandestinidad y bajo el terrible dictado de acto contrarrevolucionario.
Más es difícil, aunque no imposible, burlar la prohibición, porque el Gobierno tiene requisadas todas las imprentas, fábricas de papel y existencias de este producto; por tanto, quien desee publicar, por ejemplo, un libro se ha dirigir al comisario de Cultura solicitando que se le imprima, pero no en virtud de un derecho; éste se reduce a la facultad de solicitar. El autor deberá acompañar el manuscrito, para que, en vista de su contenido, el Gobierno, si lo considera conveniente, dé las órdenes a sus imprentas y almacenes para que lo impriman, o bien conteste al autor con una negativa inapelable"
Interesa en estos párrafos resaltar cómo en una dictadura hay que solicitar el poder imprimir y no en virtud de un derecho.

domingo, 14 de abril de 2013

Fernando de los Ríos en Rusia


Como es sabido, Fernando de los Ríos visitó la Unión Soviética en el otoño de 1920. De aquella visita salió un libro interesantísimo, Mi viaje a la Rusia sovietista, y que publicó al año siguiente. Existe una edición más moderna del año 1970 en la colección "Libro de Bolsillo" de Alianza, que es la que manejo. La Fundación que lleva su nombre ha publicado, posteriormente, este libro, también.
Este viaje se produjo porque fue designado por el PSOE, junto con Daniel Anguiano, para negociar el posible ingreso del partido en la III Internacional. En el libro del catedrático y luego ministro se puede comprobar la deriva antidemocrática del nuevo régimen, y cómo se estaba implantando un estado totalitario. Por este libro podemos conocer más el fuerte compromiso que tuvo siempre Fernando de los Ríos con la democracia. Nunca concibió el socialismo sin democracia. En este sentido, es muy importante, también la consulta de su libro El Sentido humanista del Socialismo, del año 1926.
A la vuelta del viaje se discutió en el PSOE el ingreso en la III Internacional, ateniéndose a las veintiuna condiciones impuestas por Lenin. Se celebró un Congreso Extraordinario en abril de 1921. Mientras el otro delegado, Anguiano, era favorable a dicha incorporación, Fernando de los Ríos defendió la tesis contraria. El socialismo era un legítimo heredero de la tradición liberal. El socialismo podía aunar el concepto de igualdad con el de la libertad. Al final, el PSOE no ingresó en dicha Internacional.
En otros artículos nos detendremos en textos del libro de Fernando de los Ríos.

lunes, 17 de septiembre de 2012

La Iglesia ortodoxa en el siglo XIX


La Iglesia ortodoxa más importante era la rusa porque había heredado el papel rector los ortodoxos desde que había caído el Imperio Bizantino, aunque los patriarcas de Jerusalén, Antioquía, Alejandría y Moscú fueran considerados iguales. Pero todos menos el ruso estaban en territorios musulmanes, por lo que el de Moscú era considerado la máxima autoridad.
La Iglesia ortodoxa rusa fue convertida en una institución del Estado por Pedro I el Grande en el siglo anterior.
Durante el siglo XIX apareció en Rusia una minoría intelectual, entre los que destacó el escritor Tolstói, que pretendió la emancipación religiosa del poder absoluto del zar, negando la necesidad de los sacerdotes y de los sacramentos, insistiendo en una vía más espiritual y privada de la religión.

miércoles, 12 de septiembre de 2012

La vuelta a Europa en avión.Un pequeño burgués en la Rusia roja


La vuelta a Europa en avión.Un pequeño burgués en la Rusia roja, es un libro de Manuel Chaves Nogales que Libros del Asteroide sacará a principios de mayo de 2012.
En 1928, Manuel Chaves se embarca en un viaje en avión por Europa con la finalidad de hacer un reportaje sobre cuanto ve y vive para el periódico del que es redactor jefe,
El Heraldo de Madrid. De Madrid a Bakú, pasando por Berlín y Leningrado; del Mediterráneo al Caspio. Viaje ambicioso en el que analizará la vida diaria de cada país, así como las nuevas corrientes ideológicas del momento: fascismo y comunismo.
Más información en:

sábado, 21 de julio de 2012

La Falange ante los emboscados


Insertamos un artículo de la Falange de Lugo que nos permite conocer las ideas y el tono empleado en la guerra civil por el fascismo español, y que calaron profundamente en España durante mucho tiempo y aún hoy entre el franquismo sociólógico y el revisionismo historiográfico extremista:
Falange Española de las J.O.N.S. de Lugo.


La Falange ante los emboscados.




Después de siete meses de guerra cruenta y tenaz entre España y toda la cohorte de asesinos internacionales al servicio de Rusia, creemos que ya es hora de acabar, de una vez para siempre, -no nos cansamos de repetirlo- con esa lacra inmunda del pancista, caco, emboscado, ventajista o como queráis llamarlo, que para desgracia nuestra, tanto ha abundado y, lo que es peor, abunda todavía en España.


El estilo de la Falange, sencillo y transparente como ningún otro, no puede menos de sentir aversión y repugnancia por esos seres, indignos de vivir estos momentos, gloriosos de dura reconquista nacional.


A esta casta de individuos hay que suprimirla, sea como sea y pese a quien pese, porque o están con los rojos, en cuyo caso es más noble hacernos la guerra cara a cara, o son unos egoístas que no miran más que el bien propio y, dudando aún, esperan ver de que lado se inclina la balanza para echarse hacia él, o son unos cobardes que con la misma duda que los anteriores temen arriesgar la vida o el dinero; y ni con cobardes ni egoístas, ni con partidarios encubiertos de la anti-España podemos cimentar sobre el triunfo de las armas una Patria grande e Imperial.


Nunca como en estos momentos decisivos para España podemos afirmar con más razón: el que no está con nosotros está en contra de nosotros.


No son estos instantes de tibiezas y paños calientes y no es justo, por tanto, que de la nueva España que forjamos ahora con sangre, trabajos y sacrificios sin número disfruten por igual los que han dado su adhesión unánime al glorioso movimiento, contribuyendo de alguna manera al triunfo de las armas españolas, y aquellos otros que aún no se han dado cuenta o no han querido dársela de que pasamos por instantes decisivos para la vida de España como nación libre e independiente.


Falange Española lo ha afirmado y lo viene afirmando constantemente: ahora o nunca. Y en esta afirmación rotunda cree interpretar el sentido del Ejército y de las demás Milicias.


Ahora o nunca. Fijaos bien, con nosotros o en contra de nosotros, con España o en contra de España, porque la época de nadar entre dos aguas ya pasó a la Historia.


¡¡¡Arriba España!!!








El artículo es del día 12 de marzo de 1937 en "El Progreso"

jueves, 7 de junio de 2012

Lunacharski y la organización soviética de la educación y de las artes (1917-1922)


Lunacharski y la organización soviética de la educación y de las artes
(1917-1922)
es un libro de Sheila Fitzpatrick, en Siglo XXI.
Sinopsis:
Anatoli Vasílevich Lunacharski, el primer Comisario del Pueblo para la Educación, es una de las figuras más representativas de la contradicción existente en la Rusia revolucionaria entre las grandiosas aspiraciones de transformaclon social que mueven a los protagonistas de la revolución y los terribles condicionamientos bajo los que deben acometer su intento de crear una sociedad nueva. “Un bolchevique para los intelectuales, un intelectual para los bolcheviques”, Lunacharski debe enfrentarse a la incomprensión de los académicos, cuyo supuesto talante liberal se siente ofendido ante el intolerable espectáculo de una revolución popular, debe tratar de evitar que el radicalismo ingenuo e idealista de los partidarios de la proletkult conduzca a un imposible salto en el vacío en el terreno cultural. Y, sobre todo, Lunacharski debe tratar de superar las terribles condiciones materiales en que se lleva a cabo su tarea: la falta de personal cualificado, la falta de todo tipo de medios materiales... El hambre, el frío, la miseria y las destrucciones de la guerra marcan el terrible contrapunto de las ambiciosas metas que los bolcheviques se han propuesto en el terreno de la educación y de las artes: una nueva pedagogía, una enseñanza integral, un arte cuyo sujeto sea el pueblo, una cultura nueva, revolucionaria y de masas. Obteniendo su principal apoyo político de la colaboración de Krúpskaia, la esposa de Lenin, y llevado siempre al borde de la catástrofe por un incorregible idealismo, Lunacharski lucharía durante cuatro años por llevar a cabo una política cultural revolucionaria. Derrotada esta política casi en todos los frentes ya en 1921, sigue siendo un mérito singular del Comisariado del Pueblo para la Educación y de quienes como Lunacharski y Lenin protagonizaron sus esfuerzos el que esta política fuera formulada y parcialmente puesta en práctica en un período de terror, guerra civil y miseria. En este sentido, la historia de los primeros cuatro años del Comisariado de Educación permite comprender con excepcional profundidad los primeros años de la Revolución rusa. Sheila Fitzpatrick es doctor por la Universidad de Oxford. Este libro sintetiza las investigaciones por ella realizadas en Oxford y Moscú durante la preparación de su tesis.
En:

lunes, 9 de mayo de 2011

Los intelectuales en la historia de Rusia

La Editorial Ariel ha publicado en castellano la obra de Solomon Volkov, El coro mágico. El libro estudia el gran peso político que en el siglo XX tuvieron los intelectuales en Rusia, su auge y declive final. El estudio comienza en 1910, fecha de la muerte de Tolstói y concluye con la de Solzhenitsin en el 2008.

jueves, 9 de diciembre de 2010

Fernando de los Ríos. Primera Parte

Uno de los grandes personajes de la Historia española contemporánea y del socialismo español ha sido, sin lugar a dudas, Fernando de los Ríos. Le hemos visto en este blog al tratar las etapas de la II República y, sobre todo, cuando nos acercamos al libro que escribió sobre su viaje a la Rusia revolucionaria. En este nuevo artículo glosaremos, brevemente, su biografía. El autor de este blog cree honesto dejar constancia de la profunda admiración que siempre ha sentido hacia este personaje: intelectual, servidor público y destacado humanista. Aún así se intentará, como en otras biografías, hacer un recorrido con distancia y serenidad.
Fernando de los Ríos nació en Ronda en 1879. Se formó en la Institución Libre de Enseñanza y en el krausismo. En 1911 obtuvo la cátedra de Teoría Política de la Universidad de Granada. Fernando de los Ríos comenzó preocupándose por la cosa pública a través del reformismo de Melquíades Álvarez para pasar al republicanismo y en este recorrido terminar en el socialismo. Participó en la Escuela Nueva, experimento pedagógico socialista que ha merecido un estudio monográfico en este blog. En el año 1918 ingresó en el PSOE donde muy pronto alcanzó un gran protagonismo dada su altura intelectual y no tanto por su experiencia política u organizativa. En 1919 fue elegido diputado en las Cortes y asistió como representante español a la primera Conferencia del Trabajo, celebrada en Washington. Fernando de los Ríos tuvo una destacadísima participación en el Congreso extraordinario del PSOE de junio de 1920 donde se debatió una cuestión crucial: la adhesión o no a la III Internacional. En principio defendió una afiliación condicional. Por ello fue elegido, junto con Anguiano, representante de los partidarios del ingreso sin condiciones, para que viajaran a Rusia y así conocer de forma directa la realidad de la nueva Internacional y de la revolución. De aquella experiencia salió un libro, Mi viaje a la Rusia sovietista (1921). Al regresar a España, y en vista de su experiencia, cambió de opinión y defendió que el PSOE no podía ingresar en la Internacional comunista y sí ingresar en la Unión de Viena. El Partido decidió convocar otro Congreso para debatir la cuestión para abril de 1921. Al final, ganaron las tesis de Fernando de los Ríos.

martes, 17 de agosto de 2010

La naturaleza de la guerra contra Rusia según Hitler

En el siguiente párrafo se condensa el tipo de guerra que quería Hilter contra Rusia y que se puso en práctica:

"La guerra contra Rusia será de tal naturaleza que no podrá ser librada de un modo caballeroso. Se trata de un choque de ideologías y de diferencias raciales, y deberá ser conducida con una dureza sin precedentes, implacable e inmisericorde (...). Los soldados alemanes culpables de infringir las leyes internacionales (...) serán excusados. Rusia no participó en la Convención de La Haya y, por lo tanto, no tiene derechos a este respecto"



Así pues, se justifica una guerra cruel y dura por el choque de las ideologías, por cuestiones raciales y porque Rusia no estuvo en la Conferencia donde se aprobaron las leyes por las que se debía regir la guerra. Este texto forma parte de un discurso de Hitler de 30 de marzo de 1941, meses antes de comenzar la invasión. La guerra en Rusia fue la más dura de todos los frentes. Los alemanes consideraban a los eslavos como pueblo inferio,r y todo valía en el enfrentamiento, sin respeto a ninguna disposición, ley o mínimos conceptos de humanidad. Los prisioneros serían exterminados o usados como esclavos en los campos de concentración. Los nazis emprendieron una campaña de insensibilización para evitar que los soldados alemanes empatizaran con el vencido, el discurso de Hitler va en este sentido. No sólo las SS emprendieron barbaridades; hoy sabemos que amplios sectores del ejército alemán también participaron en esta orgía de sangre y horror.

martes, 6 de julio de 2010

El "alzamiento nacional" en la escuela

"El Alzamiento Nacional era completamente necesario, porque España llevaba camino de convertirse en una país sovietizado, hechura de la Rusia comunista. Si España se hubiera adherido a la Falange como lo hizo después del Alzamiento, no hubiera llegado a peligrar su existencia. Pero no hubo tiempo para ello, y la inminencia de la revolución marxista hizo necesario y justo el Alzamiento Nacional."


(Ignacio Lozón Ruiz, "Formación del espíritu nacional, Primero Bachillerato", 1955)

Hay que enseñar a los niños la justicia del golpe militar del 36. Las dictaduras tienden a justificar, constantemente, el por qué de su existencia y de su surgimiento, especialmente si lo han hecho de forma violentísima, como es el caso. Se insiste en la cuestión comunista que hacia peligrar la independencia del país. Por supuesto, en 1955 no se alude a la fundamental ayuda fascista y nazi para que no fracasara del todo el golpe y pudiera vencer Franco en la guerra. Seguiremos tratando esta cuestión en otros mensajes porque se insistió mucho en la escuela sobre la necesidad y oportunidad de lo que se hizo. La Falange hubiera sido la garante de la unidad, obviando que era muy minoritaria en la República, aunque muy activa en la política y en los actos violentos previos al conflicto.

jueves, 15 de abril de 2010

La autocracia zarista

El sistema zarista era una clara autocracia. Era el único sistema politico europeo que a principios del siglo XX seguía dentro de las líneas marcadas por el absolutismo. El zar era la autoridad máxima. Ni la Alemania imperial ni el Imperio Austro-húngaron eran ya monarquías absolutas, aunque estuvieran algo alejadas de las democracias francesa o británica. En Rusia no había parlamento alguno, constitución o carta otorgada, separación de poderes, ni derechos algunos. El absolutismo ruso se mezclaba con un evidente paternalismo, el zar era el "padre" de todos los rusos, pero ante cualquier demanda popular no se escatimaban esfuerzos represores, además de contar con una policía política muy eficaz y que empleaba métodos durísimos sin contemplaciones.
A eso se unía un último zar, Nicolás II, incapacitado para su tarea, y que no había entendido el tiempo que le tocó vivir. Los interesados en la figura del último zar la biografía de Marc Ferro es fundamental, y que se encuentra citada en el artículo monográfico sobre este historiador.

domingo, 7 de febrero de 2010

Sionismo. Segunda Parte

Herzl pensaba que los judíos asimilados debían luchar contra la asimilación porque consideraba que la emancipación, defendida por la Revolución Francesa había conseguido todo lo contrario, es decir, había desarrollado el antisemitismo o, más bien, el antijudaísmo. Este antijudaísmo se había extendido por toda Europa, y había llegado al clímax en el famoso caso Dreyfus, que hemos estudiado en este blog. Este asunto sirvió a Herzl como argumento para fundamentar sus ideas. El antisemitismo se convirtió en el incentivo del sionismo en su defensa de que los judíos debían vivir separados del resto del mundo en un territorio que les perteneciera. Dicho territorio debía ser Palestina. Herzl intentó de obtener de los países europeos con intereses coloniales o imperiales en la zona una carta de colonización internacional. En su afán no dudó en buscar el apoyo de gobiernos abiertamente antisemitas como Rusia o Alemania. Es interesante comprobar cómo el antisemitismo y el sionismo podían coincidir, en cierta medida. El propio Herzl consideró que las potencias o gobiernos antisemitas eran los grandes aliados del sionismo. En 1898 realizó gestiones con el propio káiser Guillermo II para proponerle que se creara en Palestina un Estado judío bajo la protección alemana. En 1903 buscó el apoyo de Plehve, el ministro ruso del Interior e instigador de un terrible progromo en Kichinev. Dos años antes, había recurrido al sultán del Imperio Turco con el mismo propósito. Las tres gestiones fracasaron, por lo que Herzl optó por una alternativa. En vez de buscar el Estado judío en Palestina pensó en crear un hogar judío en otros lugares: Chipre, Argentina, Uganda, etc.. Tampoco tuvo éxito la alternativa, y regresó a la vieja idea de Palestina pero desde otra perspectiva. Había que fomentar una empresa de colonización territorial al estilo de las que se habían realizado por algunas potencias coloniales europeas.

domingo, 20 de diciembre de 2009

Bakunin. Primera Parte

Sin lugar a dudas, es Mijail Bakunin la figura más importante del anarquismo y en este artículo nos detendremos en su vida.

Nuestro protagonista era de origen noble. Abandonó la carrera militar y su país natal, Rusia, para marchar a Berlín, donde estudiará con Fichte y Hegel. Vive la explosión de la Revolución de 1848 en Praga. Es detenido por los austriacos (recordemos que Bohemia pertenecía al Imperio austriaco), y es devuelto a Rusia. Allí es desterrado a Siberia, pero huye y vive en Londres, Italia, Lyon y Ginebra. De todos son conocidas sus disputas vehementes con Marx en la I Internacional, estableciéndose el divorcio entre el anarquismo y el marxismo.

jueves, 19 de noviembre de 2009

Mencheviques

Menchevique en ruso quiere decir "minoritario". Los mencheviques, pues, pertenecían al grupo minoritario dentro del Partido Obrero Socialdemócrata ruso que se escindió de los bolcheviques durante el Congreso de Londres de 1903. Eran más moderados, y pretendían que triunfase primero la revolución liberal, la democracia en Rusia. En el año 1922 fueron ilegalizados. Sus principales líderes fueron Plenajov y Martov. Plejanov está considerado el "padre del marxismo ruso".

El leninismo

Las dos obras clave de Lenin son, El imperialismo, estadio supremo del capitalismo (1916), y El Estado y la Revolución (1917). Lenin considera que las ideas de Marx se habían elaborado en unas circunstancias históricas concretas, en la Europa occidental de la primera revolución industrial, donde los aspectos financieros no eran tan determinantes frente a los técnicos. En la primera obra citada considera que el capitalismo había pasado de la forma industrial a una etapa financiera, por lo que a la lucha de clases se habría añadido la lucha política entre los estados por las materias primas, las colonias, y el mercado. Si Marx había planteado las contradicciones del capitalismo en su época, Lenin lo hace en la suya, en la del triunfo de la II Revolución Industrial, la de la escala mundial. Por eso debe modificar algunas de las teorías o ideas del primero.
La primera modificación tiene que ver con los protagonistas de la revolución. Ya no serían los proletarios de la Europa occidental o del mundo rico los que portarían la bandera de la revolución porque habrían alcanzado un nivel de vida que les impedía llevar esa bandera. Si había un capitalismo podrido habría un socialismo podrido, de ahí las críticas a los socialistas alemanes y europeos por aceptar las reglas del juego del capitalismo y participar en las instituciones. El testigo pasaría al proletariado de los países atrasados. La revolución ya no podría estallar en un país rico e industrializado como presuponía Marx, sino en un país pobre, en un país proletario en la división de países del mundo. Pero no sería un país paupérrimo sino que tendría que tener algún grado de desarrollo industrial y, por lo tanto, con obreros. Ese país sería, sin lugar a dudas, Rusia, atrasada, pero con núcleos de fuerte desarrollo industrial.
En su otra obra, El Estado y la Revolución, Lenin se dedica a explicar lo que es una revolución, la estrategia revolucionaria, su segunda gran aportación después de haber modificado dónde debía darse la revolución en el mundo.
En primer lugar, considera que la revolución no llega sola, no es un porceso fatal como se ha interpretado a Marx; en realidad, considerará que se había exagerado este fatalismo. La revolución hay que prepararla, nada de determinismo, todo es un ejercicio de voluntad, no llegará sola la revolución si no se prepara. ¿Cómo?
1. Es fundamental el papel del partido, la vanguardia del proletariado, y un partido cohesionado, disciplinado. Marx y Engels habían hablado del movimiento proletario en general, ahora es el partido el gran instrumento y el gran protagonista.
2. Otro papel fundamental en la preparación y triunfo de la revolución es el asignado a los intelectuales. Son los únicos con formación dialéctica para captar los momentos e interrupciones de la acción social.
4. El papel de los campesinos. Frente al pésimo concepto que tenía Marx de los campesinos (reaccionarios, embrutecidos), Lenin considera necesario su apoyo en la revolución junto con los obreros. No olvidemos que aunque en vísperas de la revolución rusa había masas de obreros en Rusia, la mayor parte de la población seguía siendo campesina.