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martes, 26 de noviembre de 2013

Documentación sobre Julio Fúster García

Para completar nuestro conocimiento sobre Julio Fúster García se incluyen dos enlaces:
1. Maximiliano Barrio Gozalo, "Aproximación a las elecciones y a los partidos políticos en Segovia durante la Segunda República, 1931-1936":
2. Relación de personas represaliadas en Segovia:

lunes, 10 de septiembre de 2012

La Segunda Internacional


A finales de la década de los años ochenta siglo XIX comenzó a resurgir la idea de la necesidad de recuperar la Internacional porque, a pesar de las distintas vías nacionales que había emprendido el socialismo europeo, los problemas de los proletarios eran idénticos en todas partes. Además, cundió la tesis de que debían coordinarse y relacionarse los partidos obreros.
En 1889, en plenas celebraciones por el centenario de la Revolución Francesa y de la Exposición Universal, se funda la II Internacional en París. La nueva Internacional se constituyó como una organización flexible, para evitar la rigidez de la I Internacional. La organización internacional respetaría la autonomía de los distintos partidos. La cohesión se mantendría a través de los Congresos que, periódicamente, se organizarían. En 1896 se acordó que solamente podrían formar parte de la Internacional las organizaciones que aprobaran la participación en la legislación y actividad parlamentaria. Así pues, la nueva Internacional sería una confederación de partidos socialistas que aceptaban el sistema democrático. Los anarquistas quedaban excluidos.
El congreso fundacional de la II Internacional acordó que el primero de mayo de 1890 se convocara a los trabajadores para reivindicar la jornada laboral de ocho horas. El 1 de mayo se convirtió en una muestra de la fuerza y la solidaridad internacional de los obreros. Su celebración se ha convertido un símbolo adoptado en casi todos los países.
En los congresos de la Segunda Internacional se dieron intensos debates teóricos en torno al marxismo, generalmente, entre dos visiones, una ortodoxa y otra revisionista. Pero, además, se discutió mucho sobre cuestiones de estrategia política. Se planteó la cuestión de la participación de los partidos socialistas en posibles gobiernos de coalición con partidos republicanos de izquierda. Otro de los temas más debatidos tuvo que ver con la postura que debían adoptar los socialistas ante la huelga general. En 1904 se llegó a una postura de compromiso que, en el fondo, supuso la renuncia a este instrumento para terminar con el capitalismo. Pero, al año siguiente, se reabrió el debate cuando estalló la Revolución rusa de 1905, iniciada con una huelga general. Por fin, en 1906, fueron derrotadas las tesis revolucionarias en el seno de la Internacional y se desechó definitivamente el empleo de la huelga general.
En la Internacional se plantearon dos cuestiones internacionales que generaron intensas polémicas. En primer lugar, estaría la cuestión colonial, en pleno auge de los imperios coloniales europeos. Los sectores más a la izquierda eran radicalmente contrarios a cualquier posibilidad de que los socialistas apoyasen la expansión imperialista en sus respectivos estados, pero los más moderados plantearon matices al rechazo del colonialismo, ya que consideraban que podía ser beneficioso para otros pueblos y tenía evidentes beneficios económicos generales para las potencias colonizadoras.
Pero el gran debate fue el de la guerra porque afectó a la propia esencia del internacionalismo. En el Congreso de Stuttgart de 1907 se acordó que había que oponerse rotundamente a la guerra porque solamente beneficiaba los intereses del capitalismo. Se aprobó, además, que había que tomar medidas para organizar o articular esta oposición pero no se detallaron y eso provocó que se reabriera el tema de la conveniencia o no de la huelga general como uno de esos medios. La guerra siguió generando debates en los siguientes congresos. En el de Basilea de 1912 hubo unanimidad al defender la paz. Pero cuando la guerra estalló en el verano de 1914, los socialdemócratas alemanes votaron los créditos de guerra en su parlamento y el resto de partidos socialistas terminaron por alinearse con sus gobiernos respectivos en detrimento del internacionalismo. La Primera Guerra Mundial supuso una grave crisis para la Segunda Internacional. En 1921 nacería la III Internacional pero con un sentido muy distinto a las anteriores. A diferencia de la defensa de la autonomía de los partidos socialistas nacionales, la nueva Internacional postulaba una disciplina rígida y la subordinación al partido bolchevique.
En la II Internacional tuvieron un destacado papel las mujeres y la lucha por la emancipación femenina, a través del Secretariado Internacional de Mujeres Socialistas que, desde 1907, estuvo dirigido por la alemana Clara Zetkin. Desde 1911 el Secretariado promovió la celebración del Día Internacional de la Mujer Trabajadora el día 8 de marzo.

domingo, 9 de septiembre de 2012

El nacimiento de los partidos socialistas


Desde el final de la Primera Internacional hasta la Primera Guerra Mundial se asiste a un período en el que se multiplican y consolidan los partidos socialistas de orientación marxista, en toda Europa.

En 1875 se fusionaron dos organizaciones obreras alemanas en el Congreso de Gotha y nació el Partido Socialdemócrata Alemán (SPD). Sus principales líderes fueron F. Lasalle y K. Liebknecht. A los dos años, este partido contaba ya con medio millón de votos, alcanzando doce escaños en el Reichstag, el parlamento alemán. En 1890 obtuvo 35 escaños. Pero los socialistas alemanes se negaron durante todo este período a participar en los gobiernos, aunque en vísperas del estallido de la guerra su peso era tal en el parlamento (110 diputados) que consiguieron la aprobación de una legislación social muy avanzada, pudiéndose considerar el precedente del futuro estado del bienestar. Además, el SPD creó una extensa red de asociaciones, cooperativas, casas del pueblo, centros culturales, etc., una especie de sociedad alternativa en la que se gestó y desarrolló una verdadera cultura obrera.

En 1879, un grupo de marxistas españoles, liderados por el tipógrafo Pablo Iglesias, fundaron en Madrid el Partido Socialista Obrero Español(PSOE). En esos años se crearon otros partidos: el Partido de los Trabajadores Socialistas en Francia, el Partido Socialdemócrata Danés, el Partido Socialdemócrata Holandés, el Partido Obrero Belga, el Partido Socialista Sueco, el Partido Obrero Socialdemócrata Austriaco, etc..

En 1893 se fundó en Gran Bretaña el Independent Labour Party, y, en 1900, el Partido Laborista, que unía diversos grupos y tendencias socialistas y sindicalistas. Este partido tuvo un vertiginoso crecimiento, ya que ocho años después de su fundación, contaba con millón y medio de militantes.

miércoles, 25 de julio de 2012

La Transición en Alicante: Partidos, sindicatos y organizaciones ciudadanas en la provincia


El Archivo de la Democracia inicia la publicación de un trabajo de Francisco Moreno Sáez sobre los partidos, sindicatos y asociaciones cívicas que tuvieron un papel relevante en los años de la transición de la dictadura franquista a la democracia, entre 1974 y 1982, en la provincia de Alicante. El proyecto, que se irá completando a lo largo de varios meses, pretende abordar tanto la evolución final del franquismo, a través del Movimiento y del Sindicato Vertical, como los numerosos partidos políticos, sindicatos, asociaciones cívicas –ecologistas, feministas, asociaciones de vecinos, entidades culturales y artísticas- que contribuyeron a la transición.
Esta publicación incluye imágenes (pegatinas, carteles, fotos…) y documentos a texto completo (folletos, panfletos, etc.), procedentes del fondo documental “Archivo de la Democracia”, así como enlaces a otros recursos web relacionados.
Los documentos en:
http://www.archivodemocracia.ua.es/index.asp?idioma=_esp&s=articulos

sábado, 11 de febrero de 2012

Eugenio Tutor Lozano

Eugenio Tutor Lozano nació en Tarazona en 1896. Ingresó en la Compañía de los Caminos de Hierro del Norte de España en 1917. Fue factor ferroviario en Tudela. En la ciudad Navarra fue elegido concejal por el PSOE en las elecciones municipales de 1931. Representó a la Agrupación socialista tudelana en el Congreso Extraordinario, celebrado en ese mismo año. Fue fusilado en Balsaforada-Bárdenas Reales el 12 de noviembre de 1936.
Ver:
GARCÍA UMBÓN. Elecciones y partidos políticos en Tudela 1931-1933. – En : Príncipe de Viana, 186 (1989), pp. 229 y 230; A. GARCÍA SANZ. Eugenio Tutor Lozano.

viernes, 10 de febrero de 2012

Aquilino Ochoa Pascual

Aquilino Ochoa Pascual nació en Cervera del Río Alhama (Logroño) en 1886. Era agente comercial. Fue elegido concejal del Ayuntamiento de Tudela por el PSOE en las elecciones de abril de 1931. Representó a la Agrupación Socialista de Tudela en el Congreso Extraordinario del PSOE del año 1931. Fue fusilado en Balsaforada-Bárdenas Reales el 12 de noviembre de 1936.
Ver:
A. GARCÍA UMBÓN. Elecciones y partidos políticos en Tudela 1931-1933. – En : Príncipe de Viana, 186 (1989), pp. 229, 231 y 244; A. GARCÍA SANZ. Aquilino Ochoa Pascual

lunes, 23 de agosto de 2010

Los mítines

Los mítines (meeting, o encuentro, en inglés) son reuniones públicas en torno a una causa política común. Son espectáculos estáticos en los que unos cuantos oradores, o uno solo reciben el apoyo entusiasta de un auditorio compuesto de personas predispuestas hacia dichos oradores y sus discursos, así como para reforzar los liderazgos y las lealtades.

Los mítines surgen muy relacionados con el movimiento obrero y el nacimiento de los partidos de masas cuando entran en decadencia los partidos tradicionales del sistema liberal, más bien clubs políticos con poca o nula presencia en las calles. Los partidos de izquierdas comienzan a usarlos, aunque luego los partidos fascistas y de derechas terminarán por emplearlos. En principio, los partidos de izquierdas comprendieron que el mitín era un instrumento muy eficaz para difundir ideas entre un público con escasa formación, como era el compuesto por los obreros. Los partidos fascistas transformarán los mítines en grandes exaltaciones de sus líderes con una parafernalia muy bien estudiada, como bien sabemos, por tantos reportajes sobre los actos nazis y fascistas italianos.

Los mítines terminaron por ser un instrumento de socialización política en las democracias, pero en la actualidad la mayor formación general de la población, así como los nuevos medios de comunicación y transmisión de ideas han hecho perder la primigenia función formativa y de socialización política. Hoy se usan en las campañas electorales como un instrumento para demostrar el gran número de seguidores, de unión entre los militantes y los líderes, esperando, además, los minutos en los que las cadenas de televisión retransmiten una parte breve del acto, para las audiencias.

jueves, 25 de febrero de 2010

Partido Socialista Italiano. PSI. Primera Parte

Siguiendo nuestro particular recorrido por la historia de las principales formaciones políticas en el pasado siglo, y habiendo ya tratado al Partido Popular Italiano, además de los partidos franceses, le llega el turno a los socialistas italianos, al PSI.

El Partido Socialista Italiano fue fundado en 1892 por Turati. Su gran base electoral y de afiliación fue el norte industrializado de Italia. Ya en el siglo XX el Partido vivió en un intensísimo debate interno que provocó disensiones. Por un lado estarían los maximalistas que buscaban la revolución socialista y la confrontación con el estado, y los realistas, entre los que destaca el propio Turati, que pretendían luchar dentro del sistema.

En los años previos a la Gran Guerra, Turati pudo dirigir el partido dentro de la línea que defendía. Durante el conflicto, los socialistas apoyaron la neutralidad enfrentándose a la decisión final de apoyar a los aliados. Recordemos que este es el momento en el que un periodista y dirigente socialista llamado Mussolini termina por separarse del Partido para emprender su propio proyecto político fascista.

martes, 12 de enero de 2010

Democracia Cristiana. Segunda Parte.

El programa de la democracia cristiana tendría relación, lógicamente, con el Evangelio, y se situaría en el conjunto de ideologías del segmento de centro y/o derecha. Por un lado acepta la propiedad privada y el mercado por lo que, en este sentido entronca con el liberalismo, pero le separa de éste varias cuestiones:
1. El liberalismo tiende a la secularización de la sociedad, y la democracia cristiana defiende los principios cristianos.
2. Frente a un mercado como único regulador de las relaciones socieconómicas, la democracia cristiana defiende la existencia de un estado subsidiario que persiga la cohesión social, por lo que, en este aspecto puede entenderse mejor con la socialdemocracia, aunque en la cuestión religiosa no estén en el mismo universo.
Los partidos que se conformaron con ideología democristina se le conoció como "populares". Tuvieron éxito en los países donde se dio una división entre la burguesía laica y confesional, como es el caso paradigmático de la Italia de después de la guerra, o en países con pluralismo religioso, como en Holanda. El caso alemán, donde permanece con primacía la democracia cristiana, es distinto. Bajo dicha etiqueta poítica se agrupan los católicos y los protestantes, no en partidos separados.
Hoy en día, la democracia cristiana ya no se considera necesariamente confesional. En los países del Este tiene cierto empuje, así como en América Latina. En España hubo partidos en la Transición pero hoy esta corriente se integra en el Partido Popular, miembro de la Internacional Democristiana. El PNV y Unió son partidos democristianos, conviviendo con su nacionalismo

domingo, 29 de noviembre de 2009

El Integralismo brasileño

En el anterior artículo mencionamos al integralismo brasileño. Se trata de un movimiento de corte fascista que se desarrolló en Brasil en la década de los años treinta, entre 1932 y 1938. El programa político del integralismo bebe de las fuentes de los programas del fascismo italiano y del nazismo alemán. Se critica al comunismo y al capitalismo, se defiende la creación de un estado fuerte libre de divisiones internas, sin partidos políticos, y superador de los conflictos entre las clases, intervención del estado en la economía, y la defensa de un acusado nacionalismo. El integralismo adquirió fuerza política en el clima de inestabilidad política de la década en el Brasil pero, en realidad no supusieron un grave peligro para Getulio Vargas que pudo desarticularlo después de un fracasado intento de tomar el poder.

viernes, 20 de noviembre de 2009

El comunismo de los consejos

El comunismo de los consejos es una corriente del comunismo que surge como reacción a la deriva autoritaria del comunismo de los bolcheviques. Sus principales teóricos fueron el astrónomo neelandés Anton Pannekock, Otto Rühle y Patrick Mattik. Surge, pues, en el ámbito de la izquierda intelectual alemana y holandesa.
Estos pensadores se oponen al comunismo de partido como había sido diseñado por Lenin y por la práctica soviética. Habría que reivindicar el espíritu y la organización de los primeros soviets, de los primeros consejos en la Revolución alemana o del biennio rosso italiano. Estos consejos eran la expresión más democrática para la organización de los obreros. Los comunistas debían ponerse al servicio de esos consejos, facilitando ideas, y fomentando el debate. Estos consejos surgirían en las fábricas, en los lugares de trabajo, en las universidades o en los barrios y pueblos. En esos consejos residiría la capacidad para debatir pero, sobre todo, para tomar decisiones y actuar.
Esta corriente defiende, pues, la democracia directa y una defensa del concepto de asamblea a la hora de gestionar los asuntos y los medios de producción. En este sentido parecen estar cerca de los anarquistas y movimientos libertarios pero parte del análisis marxista, eso sí, rompiendo, tanto con el comunismo bolchevique, como con la socialdemocracia, organizados, ambos en partidos y sindicatos.
Para los comunistas de los consejos estas organizaciones -partidos y sindicatos- sólo sirven para encuadrar a la clase obrera no para su emancipación.
El comunismo de los consejos tendrá cierta influencia en los movimientos sociales de la década de los años sesenta.
Incluyo dos enlaces para los interesados en ampliar este artículo:
www.ieetalc.com.ve/Pozzoli.doc
http://es.internationalism.org/libros/1936/cap4