Mostrando entradas con la etiqueta boicot. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta boicot. Mostrar todas las entradas

martes, 19 de marzo de 2013

Llega el día


"Llega el día, amigos míos, en que la gente se cansa de ser precipitada al abismo de la humillación, donde siente la desolación de la constante desesperación. Llega el día en la gente se cansa de verse apartada a empujones de la resplandeciente luz de julio y abandonada a su suerte en mitad del crudo frío de un noviembre alpino (...)
"Hay que recordar que no estamos aquí abogando por la violencia, hemos superado eso. Quiero que se sepa en todo Montgomery y en toda la nación que somos un pueblo cristiano (...). Pero la gran gloria de la democracia estadounidense es el derecho a luchar por lo que es justo (...) Y si estamos equivocados, entonces el Tribunal Supremo está equivocado. ¡Si estamos equivocados, Dios todopoderoso está equivocado!"
Estas palabras fueron pronunciadas por Martin Luther King en Montgomery cuando comenzó el boicot a los autobuses de la ciudad a raíz de la detención de Rosa Parks, la costurera valiente que se negó a seguir siendo discriminada en el transporte público de su ciudad. La oratoria de Luther King es inconfundible con sus alusiones religiosas, la belleza de las imágenes empleadas, y su incontestable lógica.
(El texto ha sido sacado del libro de Marshall Frady, Martin Luther King, Barcelona, Mondadori, 2002, págs. 55-56)

miércoles, 14 de septiembre de 2011

La acción directa

La acción directa fue un método de lucha del anarcosindicalismo, que en España practicó la CNT. Consistía en el enfrentamiento directo con los patronos fuera de los cauces legales o de mediación personal o institucional existentes. La justificación de este método debe encontrarse en la consideración de que el capitalismo estaría estructurado y organizado en función de los intereses de la burguesía, por lo que esos mecanismos de mediación no serían válidos, ya que solamente se habían establecido en beneficio de la misma. Los burgueses evitarían, de esta forma, la lucha de clases. En consecuencia, los obreros tendrían que emplear métodos propios para conseguir sus reivindicaciones. La acción directa incluiría: la huelga, el trabajo a un ritmo más lento, boicot en la fábrica, a los comercios o a los propietarios de la tierra y el sabotaje.