Dentro de la parte que dedicamos en este blog al estudio de conceptos históricos e ideológicos nos acercamos al del proletariado.
El término proletariado nace con Marx, y designaría la clase social de los trabajadores, es decir, de los que no son propietarios de los medios de producción. Marx estableció dos acepciones del término. Por un lado, denominaría como proletariado a los obreros de las fábricas pero, por otro lado, también haría una definición mucho más amplia, al incluir en el concepto a todos los trabajadores productivos asalariados.
Para Marx con el desarrollo del capitalismo se produciría una proletarización de la sociedad. Afectaría a los artesanos, campesinos, empleados, comerciantes, etc. Se asimilarían al trabajor de la fábrica. El proletariado sería el sujeto histórico protagonista de la revolución, de la transformación de la sociedad, y de la destrucción del capitalismo.
El gran problema del concepto del proletariado es que engloba, en su acepción máxima, a distintos tipos de trabajadores que presentan grandes diferencias económicas, sociales, políticas y culturales. Pensemos en las diferencias de todos estos tipos entre un funcionario y un campesino o un obrero de una cadena de montaje. Algunos autores prefieren emplear el concepto de "clases trabajadoras".
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martes, 6 de agosto de 2013
Proletariado
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lunes, 5 de agosto de 2013
La Alcarria Obrera
"La Alcarria Obrera" fue el periódico más antiguo de la prensa sindical de Guadalajara. Comenzó a publicarse en el año 1905 para desaparecer en 1911 cuando tomó el relevo "Juventud Obrera". Pues bien, en la actualidad "La Alcarria Obrera" desde la red pretende difundir textos de la historia del proletariado militante, con especial dedicación al de Guadalajara. El objetivo es preservar la memoria histórica del movimiento además de promover la reflexión teórica sobre las primeras luchas de los trabajadores y sus aspectos ideológicos.
El enlace.
http://laalcarriaobrera.blogspot.com/
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sábado, 6 de marzo de 2010
El pacifismo socialista a principios del siglo XX. Primera Parte
El socialismo europeo tenía muy claro al comenzar el siglo XX que el proletariado debía rechazar la guerra entre las naciones porque el conflicto bélico era ajeno a sus intereses. El ambiente de tensión en el mundo fue creciendo a medida que avanzaban los primeros años del siglo, y eso provocó que la guerra pasase a ser tema prioritario de discusión en los Congresos de la II Internacional. En el celebrado en Stuttgart en el año 1907 se aprobó una resolución en este sentido:
"Las guerras entre estados capitalistas son, en general, las consecuencias de su concurrencia en el mercado mundial (...). Pertenecen, pues, las guerras a la esencia del capitalismo y no cesarán más que por la supresión del sistema capitalista.
Si una guerra amenaza estallar, es un deber de la clase obrera de los países afectados (...) el hacer todos los esfuerzos para impedirla por todos los medios que les parezcan los más apropiados y que varían naturalmente según el estado de la lucha de las clases y la situación política general."
Esta resolución permite comprobar que los socialistas no se quedaban en el análisis teórico del conflicto bélico sino que proponían medidas y propuestas de actuación. La parte más a la izquierda, representada por Lenin y por Rosa Luxemburgo, presentará una enmienda que es aprobada, y que establece la alternativa revolucionaria. La guerra habría que pararla por cualquier medio, y aprovechar el conflicto para agitar al pueblo y precipitar la caída del capitalismo.
En el Congreso de Copenhague del año 1910 se propone la huelga general obrera en caso de estallido de la guerra. Esta huelga debía ser determinante en los sectores industriales vinculados con el esfuerzo bélico. No se terminó de aprobar.
"Las guerras entre estados capitalistas son, en general, las consecuencias de su concurrencia en el mercado mundial (...). Pertenecen, pues, las guerras a la esencia del capitalismo y no cesarán más que por la supresión del sistema capitalista.
Si una guerra amenaza estallar, es un deber de la clase obrera de los países afectados (...) el hacer todos los esfuerzos para impedirla por todos los medios que les parezcan los más apropiados y que varían naturalmente según el estado de la lucha de las clases y la situación política general."
Esta resolución permite comprobar que los socialistas no se quedaban en el análisis teórico del conflicto bélico sino que proponían medidas y propuestas de actuación. La parte más a la izquierda, representada por Lenin y por Rosa Luxemburgo, presentará una enmienda que es aprobada, y que establece la alternativa revolucionaria. La guerra habría que pararla por cualquier medio, y aprovechar el conflicto para agitar al pueblo y precipitar la caída del capitalismo.
En el Congreso de Copenhague del año 1910 se propone la huelga general obrera en caso de estallido de la guerra. Esta huelga debía ser determinante en los sectores industriales vinculados con el esfuerzo bélico. No se terminó de aprobar.
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domingo, 15 de noviembre de 2009
Fragmentos del Manifiesto Comunista
Continuamos estudiando el marxismo y en este artículo insertamos algunos fragmentos del Manifiesto Comunista:
"La historia de todas las sociedades hasta nuestros día es la historia de la lucha de clases.
Hombres libres y esclavos, patricios y plebeyos, señores y siervos, maestros y oficiales, en una palabra, opresores y oprimidos, se enfrentaron siempre,; mantuvieron una lucha constante, velada unas veces y otras franca y abierta (...)
La moderna sociedad burguesa que ha salido de entre las ruinas de la sociedad feudal, no ha abolido las contradicciones de clase. Únicamente ha sustituido las viejas clases, las viejas condiciones de opresión, las viejas formas de lucha por otras nuevas.
Nuestra época, la época de la burguesía, se distingue, sin embargo, por haber simplificado las contradicciones de clase. Toda la sociedad va dividiéndose, cada vez más, en dos grandes bandos hostiles, en dos grandes clases que se enfrentan directamente: la burguesía y el proletariado".
Nos interesa este texto para ilustrar la cuestión de la lucha de clases que abordaremos en un próximo artículo.
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Este texto ha sido consultado en el libro de Historia del Mundo Contemporáneo de Primero de Bachillerato de la Ed. Vicens Vives, de J. Aróstegui Sánchez, et alli, pág. 70.
"La historia de todas las sociedades hasta nuestros día es la historia de la lucha de clases.
Hombres libres y esclavos, patricios y plebeyos, señores y siervos, maestros y oficiales, en una palabra, opresores y oprimidos, se enfrentaron siempre,; mantuvieron una lucha constante, velada unas veces y otras franca y abierta (...)
La moderna sociedad burguesa que ha salido de entre las ruinas de la sociedad feudal, no ha abolido las contradicciones de clase. Únicamente ha sustituido las viejas clases, las viejas condiciones de opresión, las viejas formas de lucha por otras nuevas.
Nuestra época, la época de la burguesía, se distingue, sin embargo, por haber simplificado las contradicciones de clase. Toda la sociedad va dividiéndose, cada vez más, en dos grandes bandos hostiles, en dos grandes clases que se enfrentan directamente: la burguesía y el proletariado".
Nos interesa este texto para ilustrar la cuestión de la lucha de clases que abordaremos en un próximo artículo.
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Este texto ha sido consultado en el libro de Historia del Mundo Contemporáneo de Primero de Bachillerato de la Ed. Vicens Vives, de J. Aróstegui Sánchez, et alli, pág. 70.
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