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viernes, 13 de diciembre de 2013

Antonio Artacho Muñoz

Antonio Artacho Muñoz nació en Loja (Granada) en el año 1883. Su profesión era la de alfarero. Entre 1918 y 1920 fue secretario de la Sociedad Obrera Lojeña. Consiguió integrar dicha Sociedad en el PSOE. En el año 1928 participó en la reorganización de la Sección Local de Trabajadores de la Tierra de la UGT en su localidad. Al año siguiente, contribuyó a la creación de la Agrupación Socialista de Loja. En las elecciones municipales de 1931 fue elegido concejal. Fue alcalde de Loja en tres períodos durante los años treinta.
Al triunfar la sublevación en Loja fue brutalmente torturado. Murió como consecuencia de las heridas producidas por la tortura.
Antonio Artecho fue, sin lugar a dudas, un destacadísimo sindicalista y socialista en Loja.
Ver:
J.A. ALARCÓN CABALLERO. El movimiento obrero en Granada…, p. 251

martes, 20 de agosto de 2013

Historia del movimiento obrero en Extremadura

Para los interesados en acercarse a los orígenes e historia del movimiento obrero en Extremadura hasta la guerra civil existe un texto que puede consultarse en la red donde, además, podemos conocer la bibliografía al respecto:
Fernando Ayala Vicente, "Orígenes del movimiento obrero en Extremadura" (publicaciones de la Diputación de Badajoz):
http://www.dip-badajoz.es/publicaciones/reex/rcex_1_2002/estudios_05_rcex_1_2002.pdf

sábado, 5 de enero de 2013

Eugenio Vallejo Isla


Obrero metalúrgico de la Hispano-Suiza, de la que fue miembro del Comité Obrero, militó en el Sindicato del Metal de la Confederación Nacional del Trabajo (CNT) de Barcelona (Cataluña) y fue miembro del Comité Local de la Federación Anarquista Ibérica (FAI). Fue bastante activo durante las huelgas del sector en el período republicano. Entre 1932 y 1938 colaboró en Solidaridad Obrera. En octubre de 1933 se licenció del Ejército. El 13 de diciembre de 1934 fue detenido, con Rafael Sellés, por la Brigada Especial como jefes del movimiento de protesta contra la jornada de 48 horas del ramo de la metalurgia. A raíz del levantamiento fascista de julio de 1936 fue nombrado delegado de incautaciones de instalaciones industriales del Departamento de Guerra del Comité Central de Milicias Antifascistas de Cataluña. A petición de Buenaventura Durruti, que le consideraba el más preparado de su sindicato, fue nombrado miembro de la Comisión de Industrias de Guerra (CIG) de la Generalitat de Cataluña en la Sección de Siderometalúrgica, que se constituyó el 7 de agosto de 1936. Por lo pronto confeccionó un balance de la situación de las fábricas y de los talleres y propuso un plan de producción de armamento. Seguidamente contactó con los sindicatos confederales de productos químicos y con el de minería de Sallent con la finalidad de poner en marcha la producción en masa de productos bélicos. Antes que la Generalitat se diese cuenta, puso en marcha las industrias de guerra y los consejos de obreros y soldados. Su labor fue tan efectiva —290 fábricas y 150.000 trabajadores dedicados a la fabricación de armamento en julio de 1937— que cuando la Generalitat, mediante el consejero de Hacienda Josep Tarradelles, controló la situación le dejaron en su cargo, convirtiéndose en el home de confianza de la CNT dentro de la CIG. En septiembre de 1937 negoció, con Alejandro Otero, subsecretario de Armamento y Municiones del Gobierno de la II República española, y sus asesores soviéticos, la integración de la industria catalana con el resto del Estado. También frenó la producción de material de guerra al margen de la CIG. En su labor recibió el apoyo y el asesoramiento de Teodoro Colomina, Ferrán Latorre i Vladimir Bisxitzki, entre otros. A pesar de la oposición del Partido Socialista Unificado de Cataluña (PSUC) y su actividad y la falta de apoyo del gobierno republicano español, el consejero Tarradelles le defendió, a él y a su gestión, ya que, a pesar de los sabotajes comunistas (robo de blindados, pegas por parte del gobierno para la concesión de las divisas necesarias para importar materias primas, dificultades en el abastecimiento de materiales, declaraciones injuriosas en la prensa, etc.), creó de la nada una industria bélica eficiente. En mayo de 1938 la CIG se remodela y pasó a llamarse Consejo Técnico de la CIG y ocupó el cargo hasta agosto de 1938 cuando este Consejo Técnico fue disuelto al perder la Generalitat la titularidad de sus fábricas y almacenes y pasar éstos al poder estatal. A partir de mayo de 1938 dirigió la fábrica F-14 de Sarrià, donde se montaba el mosquetón Máuser. Cuando el triunfo fascista fue un hecho, enero de 1939 cruzó los Pirineos y fue encerrado en el campo de concentración de Barcarés. A finales de 1940 regresó a Cataluña y montó un taller de metalurgia en Esplugues de Llobregat. Este hecho sería censurado por la CNT que le repudió y le expulsó de la organización. Eugenio Vallejo Isla (1901-?).

Tomado de:
http://www.memorialibertaria.org/valladolid/spip.php?article264

martes, 23 de octubre de 2012

“Mariano Gamo, testigo de la Transición. Cura obrero y marxista”


“Mariano Gamo, testigo de la Transición. Cura obrero y marxista”
Juan Antonio Delgado de la Rosa
Estamos en el mundo para transformarlo no para contemplarlo. Esta idea subyace en el corazón de Mariano Gamo, sacerdote que pasó progresivamente del Frente de Juventudes a la militancia marxista. El libro muestra desde un estudio riguroso, cómo y cuál fue el papel de los sacerdotes obreros, teniendo como referencia la vida del padre Gamo, militante de la Iglesia postconciliar en la España franquista y en su transición democrática. La figura de Mariano Gamo, encarnado en el barrio, con los vecinos, y su modo de actuar, constituyó una auténtica Escuela de Democracia, buscando una evangelización liberadora más allá de la pastoral sacramentalista de cristiandad, en la que se localizase a Dios entre los más pobres, oprimidos y marginados. Esto se planteaba desde la convicción profunda de que la fe cristiana es generadora de contenidos y criterios valorativos, por lo que había que impedir un dualismo entre conciencia cristiana y conciencia política.
En:

miércoles, 3 de octubre de 2012

Manifiesto republicano de Utrera de 1920


La proclamación de la Segunda República, el 14 de abril de 1931, ha oscurecido la larga travesía del desierto que los republicanos vivieron desde sus fugaces éxitos políticos en los años del cambio de siglo. Hoy traemos a La Alcarria Obrera el manifiesto que la candidatura republicana presentó en las elecciones municipales de febrero de 1920 en la localidad andaluza de Utrera. En el tercer distrito utrerano la lista republicana estaba formada por Luis Berruti Ruiz, obrero ferroviario, y por Julio González Tirado, labrador, que fue alcalde de esa ciudad en abril de 1931 y que pagó con su vida la defensa de sus ideas en 1936. Al evidente interés por las palabras de un personaje como Julio González Tirado, se une el incentivo de conocer manifiestos políticos municipales, que por su carácter localista son menos conocidos y, en la mayoría de los casos, se han perdido.
El manifiesto en:

martes, 2 de octubre de 2012

Rodrigo Muñoz Gómez


El almeriense Rodrigo Muñoz Gómez trabajaba en la Junta de Obras del Puerto de Málaga. Estaba casado y tenía diez hijos. Muñoz era republicano y miembro del comité obrero. Fue fusilado en 1937 y enterrado en las fosas comunes del cementerio de San Rafael de Málaga.
Más información en:

jueves, 13 de septiembre de 2012

Pedro Rodríguez Fernández


Pedro Rodríguez Fernández nació en 1914 o 1915 en Orcajo de los Montes, provincia de Ciudad Real. Fue obrero agrícola y ganadero, además de militar en la UGT y en el PSOE de Ciudad Real. En la guerra civil, unas heridas le dejaron inválido. Se exilió en Francia y estuvo en varios campos de concentración, hasta que ingresó en el sanatorio de Montauroux y en el hospital de Draguignan, en Var. Allí perteneció a los grupos departamentales del PSOE y de la UGT. Murió en el último hospital citado, en 1957.



Ver:

miércoles, 6 de junio de 2012

Luis Castillejo, un anarquista ceutí


Para los interesados en acercarse a la vida y obra de Luis Castillejo, un anarquista ceutí y fusilado en la fortaleza de Hacho por los sublevados, existe una biografía muy documentada en la red. Castillejo es una figura fundamental en la historia del movimiento obrero de Ceuta:
El ceutí Luis Castillejo, Sindicalista, anarquista y olvidado
http://www.memorialibertaria.org/spip.php?article1068

martes, 5 de junio de 2012

Leonardo Trujillo


Leonardo Trujillo era un obrero, miembro de la UGT y afiliado a la Agrupación Socialista de Ceuta. Al triunfar el golpe del 18 de julio de 1936 fue detenido y fusilado en la fortaleza Hacho de Ceuta el día 11 de septiembre de 1936.


Ver:




F. SÁNCHEZ MONTOYA. Ceuta y el norte de África… pp. 390 y 514.

sábado, 31 de marzo de 2012

Celestino Villapún López


Celestino Villapún López fue un jornalero, natural de Sestao pero vecino de Arija. Se afilió al PSOE y a la UGT, siendo miembro del comité de guerra de Arija y fue elegido, al producirse el golpe de julio de 1936, obrero-director de la fábrica Cristalería Española de dicha localidad. Fue acusado de haber ordenado la detención del capitán Sanjurjo. Fue juzgado y condenado a la pena capital por adhesión a la rebelión en un consejo de guerra celebrado en Asturias. Fue ejecutado el día 2 de abril de 1938.


Ver:








viernes, 16 de diciembre de 2011

Egisto Ciatti

Egisto Ciatti fue comisario político en el Batallón de la Brigada "Garibaldi" de las Brigadas Internacionales (23/2/1879), nacido en Prato (Firenze). Obrero Socialista. Un activo sindicalista desde los primeros años de siglo XX En 1927 emigra a Francia perseguido por su actividad sindical huyendo de la persecución de ladictadura fascista de Mussolini.. Llega a España finales de 1937, con la intención de reunirme en España con otros medios para enrolarme y aportar su contribución por la libertad del pueblo español. En Cagnes, Francia, era Secretario de la Liga de los Derechos del Hombre y Secretario de partido Socialista de una sección por él creada. Se puso en contacto en Marsella con el diputado italiano y socialista Filippo Amedeo, para comunicarle su resolución de partir hacia España.
Ver información completa en el blog de Dimás Vaquero:
http://zaragozaciudad.net/dimas/2008/110701-brigadistas-italianos-en-la-guerra-civil-espanola.php

domingo, 10 de julio de 2011

Josep Negre

Josep Negre fue tipógrafo y dirigente obrero. Participó en la Semana Trágica en el comité de huelga. Negre fue el primer secretario general de la CNT en 1911. A raíz de la huelga general de ese año en solidaridad con los mineros vascos es detenido y la CNT declarada ilegal. Hasta el año 1914 continua de forma clandestina al frente de la CNT. Fue director del periódico “Solidaridad Obrera”. En 1917 abandonó la militancia activa en la CNT. Murió en 1939 en Argelés. Escribió en 1919 ¿Qué es el sindicalismo?, y Recuerdos de un viejo militante, en 1936. Sobre Negre podemos consultar el siguiente trabajo: Joan Ferrer, “Notes a ‘Recuerdos de un viejo militante’, en El combat sindicalista, número 513 (1968).

lunes, 4 de julio de 2011

Josep Miquel i Clapés

Josep Miquel fue tejedor y nació en Sabadell en 1851. Miquel fue un destacado dirigente obrero en su localidad natal durante el último tercio del siglo XIX. Fue fundador del Ateneu Obrer en 1883. Estuvó complicado en el Proceso de Montjuïc y como consecuencia, fue deportado, instalándose en Francia. En 1900 regresa y participa en la Solidaritat Obrera. Estará presente en la Semana Trágica de 1909 y en la Huelga General de 1917. En 1908 asiste al congreso de la CGT francesa en Marsella como representante de la Solidaritat. Miquel colaboró en el periódico “El Trabajo”, publicación de Sabadell. Murió en 1933.

martes, 9 de marzo de 2010

Ludismo

Por ludismo se entiende la primera etapa del movimiento obrero, dirigido contra la introducción de innovaciones tecnológicas, de máquinas. Se caracteriza por el uso de la violencia. Nace en pleno proceso industrializador, y la protesta se centra en la destrucción de las propiedades de los empresarios, especialmente, de las máquinas y herramientas porque se consideraba que eran las responsables de la pérdida de puestos de trabajo. De ese modo, se pretendía presionar a los patronos para evitar despidos, mejorar las condiciones laborales y buscar aumentos de salario. El gran historiador Eric Hobsbawn ha denominado a esta etapa la de la "negociación colectiva a través del motín".
El ludismo alude, en lo terminológico, al nombre del tejedor Ned Ludd, de existencia insegura que, al parecer, en 1799 destruyó unos telares. Lo que sí es cierto es que surgió un movimiento de tejedores de algodón y de seda en varios condados que, entre 1811 y 1817, se dedicaron a destruir máquinas. Otras revueltas se dirigieron hacia los propios patronos. El gobierno reprimió con dureza estos movimientos, hasta con penas capitales.
El término de ludismo ha terminado por usarse de forma genérica para denominar a cualquier movimiento contrario a la introducción de maquinaria, y, en algunos sectores, ha adquirido un sentido peyorativo al considerar la resistencia de los obreros a las innovaciones tecnológicas.

martes, 17 de noviembre de 2009

Marxismo. Cuarta Parte. La plusvalía

En el anterior artículo ya hablamos de la plusvalía pero este concepto es muy importante para el marxismo y merece que le dediquemos más atención.
Marx rechazó la teoría del valor del liberalismo económico, basado en el mercado. El valor de un producto sería el resultado del trabajo. Al obrero se le pagaría un salario por la venta de su fuerza de trabajo. Ese pago equivaldría al coste de los alimentos, vestido, y vivienda del obrero. Sería una especie de mínimo. Pero el obrero produce por un valor superior al de su fuerza de trabajo. Ese valor producido y no cobrado en el salario se acumula y es el que generaría el beneficio del capitalista. Es la plusvalía, es decir, un trabajo sin pagar. De esta manera se forma el capital.

martes, 22 de septiembre de 2009

La ley "Le Chapelier"

En el artículo anterior citamos la Ley Le Chapelier en relación con el derecho de asociación. Vamos a acercarnos en este nuevo post a esta cuestión por su importancia histórica.
Le Chapelier fue un abogado que participó en la Asamblea Nacional en la famosa sesión del 4 de agosto de 1789 en la que se abolió el feudalismo. Participó en la fundación del club de los Jacobinos. Pero su principal aportación en la Historia fue la autoría de la Ley Le Chapelier por la que se establece la libertad de empresa en Francia, aboliendo los gremios existentes. Se trata del triunfo del liberalismo económico y del individualismo, y no sólo por dicha abolición de uno de los pilares del sistema productivo del Antiguo Régimen, sino, porque, también prohibía que los empresarios, comerciantes, obreros o artesanos pudieran asociarse y establecer normas comunes. Este aspecto será importante porque se aplicará contra los intentos de asociación de los trabajadores a partir de entonces. Esta cuestión será recogida, además, en el Código Penal francés. Las relaciones económicas debían establecerse de forma individual, entre el patrón y el obrero.
La ley no fue derogada hasta el año 1864.