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domingo, 24 de noviembre de 2013

Conflicto y consenso en la transición española

Gutmaro Gómez Bravo escribe, Conflicto y consenso en la transición española. Se incluye la referencia consultada en la red:
"La transición a la democracia es sin duda un periodo decisivo en la historia de España y una cuestión fundamental a la hora de abordar la historia reciente del país. Es también un tema que no siempre ha sido atendido con el rigor que corresponde a un fenómeno social y político tan complejo sobre el que incidieron numerosos factores. La represión, y la aparición de fenómenos como el terrorismo, irrumpieron en el proceso de cambio político; la dialéctica entre partidarios de la reforma y partidarios de la ruptura con el régimen anterior, la presión ejercida por las organizaciones de la sociedad civil, las crecientes demandas de los partidos nacionalistas así como el papel del ejército, son algunos de los aspectos de la Transición analizados en los ensayos y estudios que componen este volumen."
Ver:

jueves, 23 de mayo de 2013

Yihad


La yihad o guerra santa tiene varios significados. En primer lugar, se refiere a "esfuerzo"contra las propias pasiones. El concepto de guerra santa fue elaborado por los omeyas y abasíes en el contexto de la expansión del Islam. El objetivo era extenderlo o el de defenderlo frente a los enemigos, como los bizantinos y luego los cruzados occidentales. Debía llevarse por varones adultos. Los que morían en la guerra santa eran mártires, que tenían asegurado el paraíso.
La guerra santa no figura entre los pilares del Islam, aunque los jariyíes heterodoxos sí lo consideran el sexto pilar.
Según la Sunna la guerra santa debe ir precedida de una exhortación a los infieles para convertirse. En principio, no concernía las "gentes del libro", es decir, judíos y cristianos porque su estatuto les garantizaba la práctica de sus cultos respectivos. Así pues, en las zonas donde no había religiones monoteístas, como en la India o en África y, por tanto, consideradas por los musulmanes, como idólatras, se aplicó la guerra santa, y fue pretexto para no pocas masacres.
La guerra santa no se podía realizar contra los propios musulmanes pero este principio fue violado en no pocas ocasiones en la Historia en el fragor de los enfrentamientos entre unos y otros. En este sentido, los movimientos integristas han terminado por tergiversar el principio de la guerra santa, convirtiéndose en puro terrorismo.

domingo, 3 de febrero de 2013

La cultura del exilio anarcosindicalista español en el sur de Francia


La cultura del exilio anarcosindicalista español en el sur de Francia
Alicia Alted Vigil y Lucienne Domergue
A quien no está muy al tanto de la ideología y de la realidad histórica del anarquismo, la conjunción de este término con el de cultura puede resultar, cuanto menos, paradójica. En efecto, desde sus orígenes el concepto de anarquía fue sinónimo de desorden y violencia y la “acción directa” vinculada al anarquismo o al anarcosindicalismo se identificó siempre con el terrorismo o el nihilismo.
Sin embargo, para los anarcosindicalistas su actuar implicó en todo momento la unión de una teoría (“la Idea” o “las ideas”) con una praxis (la acción), y la revolución social que preconizaban, llevaba implícita una formación, una transformación voluntarista de la persona por medio de su propia toma de conciencia y de su capacitación a través de la cultura.
En consonancia con esto, cualquier intento de comprensión de lo que ha sido y significado el anarcosindicalismo en la historia contemporánea española no puede prescindir de esa consideración, que constituye el punto de partida de este libro, con el que queremos mostrar, como el anarquismo es mucho más que la imagen que una gran parte de la sociedad en nuestro país continúa manteniendo hoy en día. Encierra unos principios que se proyectan en unas formas de vida y en unas prácticas culturales que conservan plena vigencia y que podrían ayudar a mejorar el mundo en el que vivimos.
Alicia Alted Vigil es catedrática de Historia Contemporánea en la UNED (Madrid).
Lucienne Domergue era en 2007, cuando falleció, catedrática emérita en la Université de Toulouse-Le Mirail (Toulouse).
En la elaboración de esta obra ha colaborado el historiador, documentalista e investigador Roger González Martell.
Más información: http://www.cazarabet.com
Consultado en:
http://fal.cnt.es/?q=node%2F35205

lunes, 6 de diciembre de 2010

Ricardo Mella

Ricardo Mella nació en Vigo en el año 1861. Se trasladó a Madrid para hacerse topógrafo. Comenzó militando en el republicanismo federal. Además, se dio a conocer con artículos en la “Revista Social” y como teórico en los Certámenes Socialistas. En el que se celebró en Reus en 1885 se le premió por sus trabajos El problema de la emigración de Galicia y Diferencias entre el comunismo y el colectivismo. En el Certamen de Barcelona de 1889 se le premiaron La anarquía: su pasado, su presente y su porvenir y por El crimen de Chicago. Mella se afilió a la Federación de Trabajadores de la Región Española y participó en el II Congreso, celebrado en Sevilla en 1882.
A Mella se le puede considerar uno de los más destacados teóricos anarquistas españoles y sus obras tuvieron repercusión no sólo en España, sino también en el exterior, ya que fue traducido al italiano y al holandés. Fue un fervoroso defensor del sistema colectivista, así como contrario al uso de la violencia, precisamente, en un momento histórico de auge del terrorismo. Declaró ser partidario de la CNT pero presentó algunos reparos.
Ricardo Mella se enfrentó a Ferrer i Guardia y a su escuela, rechazando la pedagogía integral. Colaboró en los más destacados periódicos anarquistas del cambio de siglo: “Acracia”, “El productor”, “Ciencia Social”, “Anarquía” y “La idea libre”. Entre 1910 y 1911 fundó “Acción libertaria” en Asturias, después “El libertario” en Gijón. Posteriormente, fundó “Acción libertaria” pero en Madrid.
Al estallar la guerra mundial, y ante la crisis del anarquismo internacional decidió retirarse. Murió en Vigo en 1921.
Además de su labor periodística Mella fue un destacado escritor: Lombroso y los anarquistas (1896), Evolución y Revolución (1892), Los Sucesos de Jerez (1893), Sinopsis Social: la Anarquía, la Federación y el Colectivismo (1891), La barbarie gubernamental en España (1897), El ideal anarquista (1915).

domingo, 27 de diciembre de 2009

Anarquismo en España. Tercera parte

El terrorismo debilitó al anarquismo español, unido a la fortísima represión desatada. Las huelgas de principios de siglo ayudaron, también a este debilitamiento, especialmente la general de Barcelona de 1902, porque agotaron los recursos de las sociedades obreras.

En 1907 se produce la renovación del anarquismo cuando se constituye Solidaridad Obrera, federación de sindicatos, fruto del esfuerzo de unidad y coordinación de muchas de las sociedades obreras barcelonesas. Tres años después nace la CNT, es decir, la Confederación Nacional del Trabajo, la gran organización anarcosindicalista, puesta a cualquier tipo de participación política, y que pretendía el establecimiento del comunismo libertario a través de la revolución social.

sábado, 26 de diciembre de 2009

Anarquismo en España. Segunda Parte

En Andalucía los grandes propietarios comenzaron a temer la fuerza creciente del movimiento obrero anarquista, y como respuesta desarrollaron una lucha sistemática. El resultado de esta lucha fue la detención de centenares de trabajadores, y que consiguieron desarticular a muchas organizaciones o federaciones. El episodio más famoso fue el de la Mano Negra en Jerez. La Guardia Civil descubrió a una sociedad secreta con dicho nombre y a la que se quiso identificar con la Federación de Trabajadores de la Región Española, que hemos visto nacer y desarrollarse en el anterior artículo. Se usó el pretexto de dos asesinatos perpetrados pero que no tenían un móvil social para iniciar un proceso judicial contra la Mano Negra que concluyó con la ejecución de siete campesinos, varias condenas perpetuas y algunos destierros. Esta represión fue, como indicábamos al principio, muy eficaz, ya que la Federación terminó por disolverse en 1888.

Eso no fue obstáculo para que fuera del control de la Federación hubiera pequeños grupos anarquistas autónomos, aunque de vida efímera. Su filosofía se basaría en la acción directa, o como se conocía, de la "propaganda por el hecho", es decir, con atentados, empleando el terror. En la década de 1890 comienza una cadena de atentados, especialmente en Barcelona. El hecho más famoso fue el de la bombas del Teatro del Liceo, que provocaron una verdadera matanza. Esta acción provocó la aprobación de la Ley de Represión del Terrorismo. La represión se pone en marcha, y llegamos al Proceso de Montjuich con cinco penas de muerte, veinte penas de cárcel y algunas deportaciones. El proceso tuvo una enorme repercusión en toda España y en el extranjero, con diversos actos de denuncia y protesta. Una de sus consecuencias fue el asesinato de Cánovas del Castillo en 1897 por parte del obrero anarquista Angiolillo.