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martes, 4 de marzo de 2014

La extrema derecha en la España Contemporánea

Número 71 (2008). Revista Ayer
LA EXTREMA DERECHA EN LA ESPAÑA CONTEMPORÁNEA, Francisco Cobo y Teresa María Ortega , eds.
Presentación, Francisco Cobo y Teresa María Ortega
  • Tradicionalismo, catolicismo y nacionalismo: la extrema derecha durante el régimen de la Restauración (1898-1930), Pedro Carlos González Cuevas
  • Conservadurismo, catolicismo y antifeminismo: la mujer en los discursos del autoritarismo y el fascismo (1914-1936), Teresa María Ortega López
  • La violencia y sus discursos: los límites de la «fascistización» de la derecha española durante el régimen de la II República, Eduardo González Calleja
  • El franquismo y los imaginarios míticos del fascismo europeo de entreguerras, Francisco Cobo Romero
  • Las culturas de los nacionalismos franquistas, Ismael Saz Campos
  • Nostalgia y modernización. La extrema derecha española entre la crisis final del franquismo y la consolidación de la democracia (1973-1986), Ferrán Gallego
Estudios
  • Significados de República. Insurrecciones federales, redes milicianas y conflictos laborales en la Cataluña de 1869, Albert García Balañà
  • La industria eléctrica y su actividad en el negocio del alumbrado en España, 1901-1935, Mercedes Fernández Parada.
  • Retribuciones en la Guardia Civil, 1931-1936, Alberto RicoSánchez
Ensayos Bibliográficos
  • Los estudios sobre las Falanges (FE de las JONS y FET y de las JONS): Revisión historiográfica y perspectivas, Joan Maria Thomàs Andreu
Ver:

sábado, 6 de julio de 2013

Edith Stein

Edith Stein fue una filósofa alemana de origen judío que nació en la ciudad de Breslau en el año 1891. Estudió en la Universidad de Göttinger. En Friburgo de Brisgovia fue alumna y asistente de Husserl. En el año 1922 se convirtió al catolicismo. En el año 1934 entró en un convento de Carmelitas, con el nombre de Teresa Benedicta de la Cruz. Allí dedicó parte de su tiempo a escribir su obra fundamental, Ser finito, Ser infinito.
En 1938 tuvo que marchar a Holanda por la persecución nazi. En aquel país escribió, La Ciencia de la Cruz, que es el sobrenombre de San Juan de la Cruz, el místico doctor de la Iglesia, con ocasión del cuatrocientos aniversario de su nacimiento, 1542-1942, una interpretación moderna de la mística de San Juan de la Cruz.
En 1942 es detenida por la Gestapo, junto con la hermana Rosa, que se había bautizado y prestaba sus servicios en el Conveto. Fueron deportadas a Auschwtiz, donde murieron a los pocos días de llegar. Edith Stein fue beatificada en el año 1987

jueves, 12 de enero de 2012

El anticlericalismo en América Latina

En este blog dedicamos una serie de artículos al estudio de la historia del anticlericalismo en España. Pues bien, ahora completamos el acercamiento a este fenómeno histórico con un artículo sobre cómo se planteó el anticlericalismo en la América Latina.

El poder e influencia de la Iglesia Católica en la historia americana desde el comienzo de la conquista y colonización hispana y portuguesa es un hecho histórico evidente. Las dos Coronas ibéricas estaban estrechamente ligadas a la Iglesia. A partir de los procesos de independencia, en las primeras décadas del siglo XIX, la Iglesia vivió una cierta división entre partidarios y contrarios a este proceso. Las nuevas repúblicas buscaron el apoyo eclesiástico para difundir el nuevo estado de cosas y, también, para intentar evitar la revolución social, pero una parte de la Iglesia se mantuvo al margen o militó contra las nuevas ideas por la estrecha conexión de las mismas con el liberalismo, en la misma línea estaba haciendo la mayor parte de la Iglesia Católica en los procesos de revoluciones liberal-burguesas europeas. Esta situación generó en los sectores más radicales o avanzados del liberalismo latinoamericano una reacción anticlerical. La Iglesia era vista como un nuevo enemigo. Durante el siglo XIX se planteó cuál habría de ser la relación entre el Estado y la Iglesia, generando un amplio movimiento de oposición a la intervención de ésta en los asuntos públicos, defendiéndose la separación y hasta el control por parte de aquél de la institución eclesiástica.

El anticlericalismo latinoamericano y la postura firme de la Iglesia y de los sectores católicos generaron una creciente tensión en muchos estados, provocando enfrentamientos violentos y hasta guerras civiles. El establecimiento de concordatos con la Santa Sede fue contemplado, en algunos estados, como una solución para alcanzar la estabilidad, reconociendo a la Iglesia como entidad separada del Estado. En otros casos, en cambio, la Iglesia consiguió un gran poder e influencia, al reconocerse el catolicismo como religión fundamental o única, además de privilegios de todo tipo.

El anticlericalismo llegó al siglo XX renovado, especialmente, cuando la Iglesia tendió a plantear posturas muy conservadoras y contrarias a las reformas sociales. Esto provocó nuevos enfrentamientos violentos, especialmente, importantes en Colombia y México con la guerra de los cristeros, y que hemos estudiado en este blog. Pero, también es cierto que, en la segunda mitad del siglo XX, la toma de conciencia ante la miseria y de las injusticias terminó por alinear una parte importante de la Iglesia latinoamericana con los desfavorecidos, desarrollando una intensa actividad en su favor, en la que la teología de la liberación jugó un importante papel. El anticlericalismo se fue diluyendo.

martes, 27 de septiembre de 2011

FELIPE

El FELIPE fue el nombre con el que se conoció el Frente de Liberación Popular, organización antifranquista que nació a raíz de las movilizaciones estudiantiles de 1956 en la Universidad de Madrid y de los cambios políticos que se siguieron: la destitución del rector Laín Entralgo y del ministro Ruiz Giménez. El Frente estuvo integrado por estudiantes entre el catolicismo y el marxismo. Defendía una especie de socialismo populista radical, que debía conducir a un estado federal. Aunque competía con el PCE en el espacio universitario e intelectual del antifranquismo, llegó a tener alguna colaboración con el mismo. En Cataluña existió el Front Obrer de Catalunya (FOC), con un mayor componente obrero. Como bibliografía puede consultarse el libro de E.G. Rico, Queríamos la revolución. Crónica del “Felipe”, Barcelona, 1998.

jueves, 5 de mayo de 2011

El Concordato de 1953

Un concordato es un convenio entre la Iglesia Católica y un Estado con el fin de regular las relaciones entre ambos poderes. En este artículo nos acercaremos al Concordato de 1953 entre la Iglesia y el Estado español, ya que es importante para conocer, tanto aspectos del régimen franquista, como de la propia Iglesia.
El último concordato firmado lo había sido en 1851 en plena Década Moderada en el reinado de Isabel II. Su vigencia fue interrumpida durante el Sexenio Democrático y en la II República. Al terminar la guerra civil, el nuevo régimen volvió a reconoció su vigencia pero era evidente que las circunstancias habían cambiado que se hacía necesaria una revisión o un nuevo concordato. Las negociaciones fueron muy largas, trabajosas y difíciles. Aunque el Vaticano había reconocido al nuevo Estado, Roma era consciente de las dificultades internacionales del régimen franquista. Además, a pesar del encendido catolicismo proclamado desde la España oficial había elementos de signo fascista que inquietaban a la Santa Sede.
Se estableció una especie de solución provisional con la firma de un acuerdo el 7 de junio de 1941, aunque prefiguraba, en gran medida, la parte sustancial del futuro concordato: plena libertad y privilegios enormes para la Iglesia a cambio de que el jefe del Estado conservara el privilegio de seguir presentando los obispos, con el fin de contar con una jerarquía afecta al franquismo. Del anterior concordato se recogían, también dos aspectos fundamentales: confesionalidad del Estado y la negación de la libertad religiosa.
Cuando en 1950 la situación internacional del régimen franquista comenzó a mejorar en el contexto de la guerra fría y era evidente que Franco se consolidaba en el poder, la Santa Sede pensó que era el momento de plantear la aprobación de un nuevo concordato. No fue una mera coincidencia que, al mismo tiempo, se firmara el acuerdo hispano-norteamericano sobre las bases militares.
Las negociaciones sobre el nuevo concordato fueron llevadas por Martín Artajo, como ministro de asuntos exteriores, Fernández Cuesta desde su cartera en justicia y por Ruiz Giménez, embajador ante la Santa Sede. En abril de 1951 fue entregado a Pío XII el anteproyecto español. La firma tardó en llegar, ya que no se dio hasta el 27 de agosto de 1953.
El concordato consta de 36 artículos. Comienza declarando a la religión católica como la “única de la Nación española, y gozará de los derechos y prerrogativas que le corresponden en conformidad con la ley divina y el derecho canónico”. La Iglesia Católica es reconocida como sociedad perfecta y se le garantiza el pleno derecho de su jurisdicción. Los eclesiásticos no estarían obligados a ejercer cargos públicos pero, en el caso de asumirlos, necesitarían licencia de sus superiores. También estarían exentos del servicio militar. Las causas civiles en las que se viesen implicados miembros de la Iglesia serían sustanciadas en los tribunales civiles, pero en las causas criminales era necesaria una autorización del ordinario del lugar. La privación de libertad a las que se le podía condenar a un eclesiástico debía cumplirse en un establecimiento o lugar distinto, siendo preferible casas religiosas.
El concordato preveía la constitución del patrimonio de la Iglesia, sin mayores especificaciones, aunque el Estado debía indemnizar a la Iglesia por las desamortizaciones del pasado y por la contribución de la misma a la nación, por lo que tendría derecho a una dotación adecuada. Además,se preveían ayudas estatales para la construcción y conservación de los templos, misiones y obras asistenciales.
El matrimonio canónico era reconocido con efecto civil. Los tribunales eclesiásticos tendrían la competencia exclusiva en las causas de separación y nulidad matrimonial.
La Iglesia Católica veía reconocidos amplios derechos en materia educativa: obligatoriedad de la enseñanza religiosa en todos los centros y grados, derecho a ejercer la vigilancia de esta enseñanza, pudiendo exigir la prohibición de libros y material escolar que fueran considerados contrarios al dogma y moral católicas.
En contrapartida a esta serie de privilegios, la Iglesia reconocía el derecho del jefe del estado a proponer los arzobispos y obispos. Curiosamente, en el concordato no aparecen los obispos auxiliares. Esta omisión, seguramente deliberada, fue empleada por Roma como excusa, posteriormente, para intentar esquivar esta concesión.
A pesar de que este concordato fue presentado por la propaganda oficial como el más perfecto no pudo cumplirse en su totalidad dado lo exorbitado de su contenido. No era el concordato perfecto porque no podía servir de modelo para otros países, especialmente si eran democráticos, ni satisfacía a los propios firmantes. La Santa Sede siempre quiso esquivar el privilegio de Franco a través del nombramiento de obispos auxiliares para las sedes vacantes. El franquismo contempló esta decisión como una estafa, ya que podían ser nombrados obispos que no fueran suficientemente afectos al régimen.
Por fin, el giro que el Concilio Vaticano II dio a la Iglesia, especialmente en la cuestión de la libertad religiosa, demostró que el concordato de 1953 era de otra época, estaba muy desfasado y no tenía un claro consenso social dentro del catolicismo y no sólo fuera de España sino en el propio seno de la Iglesia español. En algún momento se pensó en reformarlo pero nada se hizo. Sin ser formalmente denunciado, dejó de existir al llegar la democracia a España.

martes, 14 de septiembre de 2010

Ustase

Los Ustase se crearon como organización paramilitar en el año 1929 para luchar contra el reinado de Alejandro I en Yugoslavia. Su objetivo era defender los derechos de los croatas en un estado dominado por los serbios. En el año 1934 organizó en alianza con terroristas macedonios el atentado que terminó con la vida del monarca.

Bajo la dirección de Ante Pavelic aceptaron la ocupación nazi de Yugoslavia, iniciando una estrecha e intensísima colaboración con los mismos. Se instauró el Estado Independiente de Croacia. Los serbios tuvieron que doblegarse, así como convertirse al catolicismo. Hubo millares de asesinatos entre los serbios, algo que ha quedado en la memoria de éstos.

Cuando el régimen impuesto por los Ustase se hundió, los comunistas vinculados a Tito pero ligados a los serbios cometieron, a su vez, asesinatos entre los miembros de la Ustase y sus colaboradores.

Esta parte de la Historia es fundamental, como decíamos antes, para entender los odios larvados entre las distintas comunidades, y que estallaron en las guerras de los años noventa.

sábado, 9 de enero de 2010

Revista Ayer. La extrema derecha en la España Contemporánea

Número 71 (2008)

LA EXTREMA DERECHA EN LA ESPAÑA CONTEMPORÁNEA, Francisco Cobo y Teresa María Ortega , eds.

Presentación, Francisco Cobo y Teresa María Ortega

Tradicionalismo, catolicismo y nacionalismo: la extrema derecha durante el régimen de la Restauración (1898-1930), Pedro Carlos González Cuevas
Conservadurismo, catolicismo y antifeminismo: la mujer en los discursos del autoritarismo y el fascismo (1914-1936), Teresa María Ortega López
La violencia y sus discursos: los límites de la «fascistización» de la derecha española durante el régimen de la II República, Eduardo González Calleja
El franquismo y los imaginarios míticos del fascismo europeo de entreguerras, Francisco Cobo Romero
Las culturas de los nacionalismos franquistas, Ismael Saz Campos
Nostalgia y modernización. La extrema derecha española entre la crisis final del franquismo y la consolidación de la democracia (1973-1986), Ferrán Gallego
Estudios

Significados de República. Insurrecciones federales, redes milicianas y conflictos laborales en la Cataluña de 1869, Albert García Balañà
La industria eléctrica y su actividad en el negocio del alumbrado en España, 1901-1935, Mercedes Fernández Parada.
Retribuciones en la Guardia Civil, 1931-1936, Alberto RicoSánchez
Ensayos Bibliográficos

Los estudios sobre las Falanges (FE de las JONS y FET y de las JONS): Revisión historiográfica y perspectivas, Joan Maria Thomàs Andreu

Ver:

http://www.ahistcon.org/319.htm