Incluyo un texto de Luis XIV que nos puede servir como ejemplo para entender la naturaleza del absolutismo:
"El poder soberano sólo reside en mi persona; es sólo por mí por lo que mis tribunales existen y tienen autoridad, y como ellos ejercen en mi nombre, su uso no se puede volver nunca contra mí; el poder legislativo sólo es mío, sin ninguna dependencia ni ninguna partición (...); el orden público completo emana de mí, y los derechos y los intereses de mi nación (...) reposan en mis manos".
Se trata de un fragmento del Discurso que Luis XIV pronunció ante el Parlamento de París en el año 1661.