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jueves, 6 de febrero de 2014

Chetniks

El origen de los chetniks o guerrilleros serbios hay que buscarlo en la época de la lucha contra los turcos por la liberación del país entre los años 1907 y 1912. Durante la I Guerra Mundial los chetnkis se dedicaron a atacar las líneas de aprovisionamiento de sus enemigos en los Balcanes, austriacos y alemanes.
Los chetniks sobrevivieron al final de la contienda en la nueva Yugoslavia. Cuando el país fue ocupado por los alemanes se enfrentaron a ellos y llegaron a recibir ayuda británica hasta el año 1944. Pero los chetniks eran, además, desde su acusado nacionalismo serbio profundamente anticomunistas, por lo que algunos jefes terminaron por colaborar con los alemanes y con los italianos contra los partisanos de Tito.
Volveremos a ver chetniks cuando estalló la guerra civil de Yugoslavia en 1991.

lunes, 11 de octubre de 2010

Henry Cabot Lodge y el aislacionismo norteamericano

Para completar la última serie de textos sobre la postura de los Estados Unidos al terminar la I Guerra Mundial nos quedaba por conocer los argumentos de la postura aislacionista después de haber visto la del presidente Wilson. Insertamos un fragmento del discurso pronunciado por Henry Cabot Lodge, jefe de la Comisión de Asuntos Exteriores del Senado de los Estados Unidos:

“Deseo que nuestros representantes decidan, después de una madura reflexión, si están dispuestos a contemplar a la juventud de los Estados Unidos conducida al combate por otras naciones sin tener en cuenta lo que ellos o sus representantes desean. Quisiera que decidieran después de una madura reflexión, si están dispuestos a ver a los Estados Unidos forzados a entrar en guerra, contra su voluntad, por las otras naciones.

Lo que deseo por encima de todo es ver a nuestros soldados en sus hogares. La creación de la Sociedad de Naciones no les llevará a ellos. Traigámoslos a su patria cuanto antes y para eso, hagamos la paz con Alemania, hagámosla ahora y no la retrasemos hasta que el complejo problema de la Sociedad de Naciones se pueda arreglar con todo el cuidado y atención que merece. ¿Qué es lo que retrasa la paz con Alemania? La discusión del asunto de la Sociedad de Naciones y nada más (…)

La constitución de la S.D.N. que estamos estudiando implica un problema que sobrepasa con mucho todos los demás. Se nos pide que abandonemos por primera vez la política exterior de Washington (...) Tenemos en este país un gobierno del pueblo, por el pueblo y para el pueblo, el mejor y más libre gobierno del mundo. A este gobierno, que era el de Lincoln, se le pide que para muchos asuntos importantes se constituya en un gobierno de, por y para otros pueblos.“

Henry Cabot Lodge,
Jefe de la Comisión de Asuntos Exteriores del Senado de EE.UU.
28 de febrero de 1919

Sacado de:

http://www.historiasiglo20.org/TEXT/aislacionismo.htm

jueves, 16 de septiembre de 2010

Panarabismo

Por Panarabismo entendemos el movimiento secular en favor de la unidad árabe, basada en la creencia de una lengua, historia y cultura comunes árabes. Sus orígenes se remontan al Imperio Otomano y su crisis. Después de la I Guerra Mundial aparece como una fuerte oposición a los gobiernos coloniales y a la separación que consideran como ficticia de los territorios árabes. En ese momento los británicos y los franceses habían repartido gran parte de la zona árabe del desmembrado Imperio Otomano en Mandatos controlados por ellos.

El Panarabismo fue una fuerza fundamental para entender el posterior proceso de descolonización del mundo árabe después de la II Guerra Mundial. Con las sucesivas independencias se comprobó que aunque se había conseguido el objetivo de desligarse de las potencias coloniales, el de la unidad había fracasado. Ante este hecho se buscó otro objetivo más factible: la cooperación y solidaridad entre los estados árabes. Un factor de unión y cohesión entre los países árabes fue, sin lugar a dudas, la situación de Palestina cuando se creó el Estado de Israel. El 22 de marzo de 1945 nace la Liga Árabe.

Pero esta solidaridad y cooperación es, cuando menos, cuestionable y, en muchos casos, se ha quedado en mera retórica. Se vió cuando Egipto aceptó, frente a la mayoritaria oposición de los demás estados árabes, un acuerdo con Israel, o en la guerra entre Irán e Irak, en la Guerra del Golfo, y en la Guerra contra Irak de los Estados Unidos.

viernes, 23 de octubre de 2009

El principio de la autodeterminación nacional

El principio político que promueve el nacionalismo es el de la autoderminación nacional. Cada nación ostenta el derecho a configuar su ordenación y existencia sin intervención alguna de los individuos, grupos o comunidades que no pertenezcan a ella. Este principio de autodeterminación es la conclusión evidente o lógica del principio de la soberanía nacional. Este principio de autodeterminación fue clave durante el siglo XIX en el desarrollo de los estados tradicionales. Ahora que estamos viviendo el bicentenario de 1808, la España decimonónica (y la derecha nacionalista española actual) haría una interpretación en clave nacionalista: el pueblo español se levanta contra la injerencia de un Estado foráneo, el francés, es decir, se trataría de la autodeterminación nacional de España.
Después de la I Guerra Mundial este principio de autodeterminación nacional se convertiría en el principal argumento de los nacionalismos sin Estado en su lucha por conseguirlo. Pensemos, por ejemplo, en el caso de Irlanda, así como los nacionalismos catalán y vasco.

miércoles, 21 de octubre de 2009

Nacionalismo como conjunto de ideas

Seguimos ahondando sobre el nacionalismo, que más que una ideología es un conjunto de ideas, de ahí su complejidad.
El nacionalismo es un conjunto ideológico y que hace una interpretación integral de las sociedades humanas y de su forma de ordenarse políticamente. El gran problema para analizar debidamente el nacionalismo es que ese conjunto ideológico corta de forma transversal al resto de las ideologías. Así pues, podemos encontrar nacionalistas y antinacionalistas entre los liberales y los conservadores, entre los fascistas y los comunistas, entre los democristianos y socialistas, en distinta medida.
Es difícil encontrar fascistas no nacionalistas pero en el universo de la izquierda la cuestión se complica. En principio, el socialismo marxista no era nacionalista, es más, era fuertemente antinacionalista, pero una de las causas del fracaso de la II Internacional fue que el llamamiento pacifista frente al estallido de la I Guerra Mundial fue superado por el componente nacionalista de los distintos partidos socialistas que se alinearon con sus respectivos países y votaron los créditos de guerra en los distintos parlamentos. El comunismo sería, también antinacionalista hasta la llegada de Stalin que definió el socialismo en un solo país y convirtió la guerra mundial en una guerra por la madre patria, y defendió un acusado nacionalismo.