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martes, 5 de febrero de 2013

Fermín Salvochea


El Centro de Estudios Andaluces y la editorial Renacimiento han dado a la luz el libro Fermín Salvochea. Crónica de un revolucionario, de Pedro Vallina, en edición de José Luis Gutiérrez Molina. Este volumen recoge “dos de los textos más importantes sobre la vida del alcalde republicano federal y anarquista gaditano firmados por Pedro Vallina y Rudolf Rocker”. La obra se completa con una introducción crítica del historiador José Luis Gutiérrez Molina. Sobre esta obra, el Centro de Estudios Andaluces expresó: “Fermín Salvochea Álvarez (Cádiz, 1842-1907) es uno de los ejemplos más redondos de las relaciones entre el mundo republicano federal y el anarquista de las últimas décadas del siglo XIX y la primera del XX. Participó en la revolución de 1868, se destacó en la defensa de sus conquistas, encabezó la revuelta federal en 1869 y sufrió por ello exilio y prisión. Impulsor del cantón gaditano en el verano de 1873 pasó un largo periodo en prisión, de la que saldría ya convertido en anarquista. Desde entonces y hasta su muerte, e incluso –como demuestra la edición de este libro– más allá de esta, su figura traspasó la línea de la historia para entrar en la del mito.
El artículo completo en:

viernes, 30 de abril de 2010

El Cantonalismo

El Cantonalismo fue un movimiento de insurreción que tuvo lugar en la época de la I República española, especialmente, en la zona levantina y del sur, en 1873. El cantonalismo tiene que ver con el republicanismo federal en su versión extrema, y aparece con fuerza en la Revolución que terminó con el reinado de Isabel II e inauguró el Sexenio Democrático en 1868.
El Cantonalismo pretendía la creación de un Estado federal a partir de pequeñas unidades, los cantones. No se deseaba la implantación del federalismo a través de las Cortes o por el gobierno, sino desde abajo.
Donde el Cantonalismo se hizo fuerte se formaron juntas con milicias locales, y se desarrollaron políticas radicales en relación con el gobierno de las mismas, la distribución de tierras y la relación con la Iglesia. El Cantón más importante fue el de Cartagena.
El gobierno de la República, desbordado por este movimiento y por el de los carlistas, en el otro extremo del espectro político, recurrió al ejército para reprimir el movimiento. Cartagena resistió hasta el 11 de enero de 1874.