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viernes, 7 de febrero de 2014

La Senda de las Lágrimas

Los cherokees llegaron a formar una especie de estado. En 1828 crearon la República Cherokee en una extensión enorme pero con muy poca población. El gobierno federal decidió que era demasiado terreno y ordenó que se requisara una parte. A cambio, se les otorgaría a los cherokees tecnología adecuada para cultivar la tierra y se les consideraría ciudadanos estadounidenses. Pero, a pesar de estas buenas intenciones, se siguieron expropiando tierras y expulsando a otras tribus. Los cherokees se negaron a abandonar sus tierras. En respuesta, el Estado de Georgia expropió sus tierras y hasta ocupó la capital de los cherokees, New Echota.
La tensión se desató cuando fue elegido presidente Andrew Jackson, decidido defensor de los colonos frente a los indios. Pero los cherokees no recurrieron a la violencia, sino que emplearon los instrumentos del estado de derecho. Fueron a los tribunales para defender sus derechos sobre las tierras contra los colonos que quisieran apropiarse de las mismas. En 1831, el juez supremo John Marshall sentenció que no existía la nación independiente cherokee, sino una "nación doméstica dependiente" del gobierno federal. Los cherokees se dividieron en dos partes: unos fueron partidarios de defender las tierras, y otros de alcanzar acuerdos.
El gobierno federal decidió reunir a todos los sectores y jefes cherokees en diciembre de 1835, advirtiéndoles de que si no acudían a la reunión se les expropiarían las tierras. No acudió ningún líder importante. El gobierno decidió que se firmaba un tratado de venta de las tierras por cinco millones de dólares, así como, la expulsión de los indios al norte de Kansas. Jackon fue inflexible y ordenó la deportación sin excepciones, incluidos los cherokees, más asimilados por estar educados en escuelas norteamericanas.
El Congreso Nacional Cherokee intentó frenar o retrasar la deportación. No consiguió ninguna medida favorable, y en el verano de 1838 comenzó el éxodo. Solamente una parte muy pequeña decidió marcharse, por lo que se nombró al general Scott para que organizara la marcha. Ante el ejército, los cherokees tuvieron que abandonar sus casas, granjas, tierras de cultivo, pueblos y enseres más importantes. Las dificultades fueron tremendas, murieron niños y ancianos. Al final, murieron, después de cinco meses de marcha, unas 4.500 personas. En 1839 todos habían cruzado el río Mississippi

miércoles, 3 de marzo de 2010

El Cartismo

En la década de los años treinta del siglo XIX los líderes del movimiento obrero británico consideraron que eran insuficientes la lucha por mejoras laborales, y que eran necesarias reformas políticas. En 1831, durante la campaña para reformar la ley electoral, Lovett reclamó el sufragio universal. Esta pretensión se basaba en que si los obreros producían la riqueza del país tenían derecho a participar en la vida política.
En mayo de 1838 un grupo redacta un documento que ha pasado a la Historia. Se trata de la "Carta del pueblo". En dicho texto se reclama el sufragio universal, la supresión del certificado de propiedad para ser miembro del Parlamento, es decir, para ser elegido, la inmunidad parlamentaria, y que las circunscripciones electorales fueran iguales, ya que se primaban las rurales frente a las urbanas, que tenían más población. El movimiento cartista está considerando que sin reformas políticas no se producirán los cambios sociales.
El movimiento cartista no era homogéneo. Hay una tendencia más moderada, la que defendían Lovett y Richard Owen. Sus pretensiones eran más económicas; defienden la organización de cooperativas de producción y la supresión de los intermediarios. Otra tendencia, la defendida por O'Brien o por O'Connor se inclinaba más por la lucha política, por los mítines y por la huelga. Los primeros buscan más el entendimiento con las clases medias, frente a los segundos.
En 1839 se celebra en Londres el primer Congreso Cartista, y vencen las posturas más radicales: huelga general, protestas y presiones para conseguir los fines del movimiento. El gobierno británico reacciona ante el miedo a una huelga general, y decide emplear el ejército, además de detener a los líderes y permitir la formación de unidades cívicas armadas. Esta situación provoca una grave tensión entre las dos tendencias del movimiento cartista.
En 1842 hay nuevos intentos de presión pero terminan en fracaso, también.
La conclusión que se sacó de todos estos acontecimientos era que la clase obrera aislada no podía conseguir las reformas políticas necesarias para democratizar el sistema inglés. Se tenderá a buscar la alianza con algunos sectores de las clases medias. Pero, no cabe duda, que el cartismo, a pesar de su fracaso, permite comprobar que es el primer ensayo de organización política obrera. Pero, además, sus reivindicaciones, con el tiempo, triunfaron.