Por Panarabismo entendemos el movimiento secular en favor de la unidad árabe, basada en la creencia de una lengua, historia y cultura comunes árabes. Sus orígenes se remontan al Imperio Otomano y su crisis. Después de la I Guerra Mundial aparece como una fuerte oposición a los gobiernos coloniales y a la separación que consideran como ficticia de los territorios árabes. En ese momento los británicos y los franceses habían repartido gran parte de la zona árabe del desmembrado Imperio Otomano en Mandatos controlados por ellos.
El Panarabismo fue una fuerza fundamental para entender el posterior proceso de descolonización del mundo árabe después de la II Guerra Mundial. Con las sucesivas independencias se comprobó que aunque se había conseguido el objetivo de desligarse de las potencias coloniales, el de la unidad había fracasado. Ante este hecho se buscó otro objetivo más factible: la cooperación y solidaridad entre los estados árabes. Un factor de unión y cohesión entre los países árabes fue, sin lugar a dudas, la situación de Palestina cuando se creó el Estado de Israel. El 22 de marzo de 1945 nace la Liga Árabe.
Pero esta solidaridad y cooperación es, cuando menos, cuestionable y, en muchos casos, se ha quedado en mera retórica. Se vió cuando Egipto aceptó, frente a la mayoritaria oposición de los demás estados árabes, un acuerdo con Israel, o en la guerra entre Irán e Irak, en la Guerra del Golfo, y en la Guerra contra Irak de los Estados Unidos.