El Lusitania fue un transatlántico británico que el 7 de mayo de 1915
fue torpedeado, sin previo aviso, por un submarino alemán frente a la
costa de Irlanda. Este hecho provocó la muerte de 1.198 personas. Entre
los fallecidos había ciento veinticinco norteamericanos, provocando una
oleada de indignación en la opinión pública de los Estados Unidos. Este
hecho ayudó a cambiar el clima de neutralidad que imperaba en el país.
Esta neutralidad había sido defendida por el presidente W. Wilson.
El presidente protestó por el incidente pero los alemanes se negaron a
aceptar ninguna responsabilidad. Berlín pretextaba que el barco
transportaba materiales. No se llegó a ningún acuerdo sobre las
compensaciones, pero bien es cierto que la contundencia del gobierno
norteamericano provocó que Alemania abandonara la guerra submarina.
Estados Unidos advirtió que otro incidente provocaría la entrada
inmediata en la guerra.
Dos años después, se reanudó la guerra submarina por parte de
Alemania para intentar provocar problemas económicos y de abastecimiento
de alimentos a los británicos. Se tuvo presente el incidente del
Lusitania pero se pensó que el éxito de los submarinos provocaría la
rendición de Londres antes de la posible entrada de los Estados Unidos
en la contienda. Evidentemente, el cálculo fue fallido.
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miércoles, 26 de marzo de 2014
Lusitania
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sábado, 13 de julio de 2013
Jeanne-Françoise Deroin
Jeanne-Françoise Deroin fue una destacada política y defensora de los derechos de la mujer en el siglo XIX. Nació en el París napoleónico en el año 1805 y murió en Londres en el año 1894. Comenzó siendo una partidaria del saint-simonismo para pasar luego a defender las ideas de Fourier, dentro del socialismo utópico. En el año 1847 participó en la Unión Comunista de Marx y Engels, y se destacó en la Revolución de 1848.
Su gran vocación fue la lucha en favor de los derechos de las mujeres, comenzando por el derecho al sufragio. Fundó los periódicos, "La Politique des Femmes", "L'Opinion des Femmes", y junto con P. Roland, "El Club de Emancipación de las Mujeres". Por su lucha fue encarcelada junto con Roland al ser acusadas de atentar contra el orden público.
Tras el golpe del que luego sería Napoleón III decidió exiliarse a Londres, donde continuó su lucha.
Su gran vocación fue la lucha en favor de los derechos de las mujeres, comenzando por el derecho al sufragio. Fundó los periódicos, "La Politique des Femmes", "L'Opinion des Femmes", y junto con P. Roland, "El Club de Emancipación de las Mujeres". Por su lucha fue encarcelada junto con Roland al ser acusadas de atentar contra el orden público.
Tras el golpe del que luego sería Napoleón III decidió exiliarse a Londres, donde continuó su lucha.
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viernes, 7 de septiembre de 2012
La Primera Internacional
A mediados del siglo XIX, la industrialización se estaba extendiendo con fuerza por toda Europa occidental y los Estados Unidos. Una de las consecuencias de este fenómeno fue el crecimiento de la clase obrera y del número de asociaciones, cooperativas, sociedades de socorros mutuos y sindicatos. En el seno del movimiento obrero creció la conciencia de que los problemas de los obreros eran los mismos en todas las naciones y que la acción esporádica debía ser sustituida por una actividad organizada, como proponía Marx. En Inglaterra se había demostrado la importancia de las grandes organizaciones, los Trade Unions pero, también de que las huelgas y acciones sindicales podían ser rotas por obreros venidos de otras partes de Europa. Si el fenómeno industrial era ya internacional, también debía serlo el movimiento obrero.
Tras numerosos contactos entre británicos y franceses, el 28 de septiembre de 1864 se convocó en el St. Martin’s Hall de Londres, un grupo de delegados de organizaciones obreras: trade-unionistas británicos, proudh¡onianos franceses, miembros de la Asociación de Trabajadores Alemanes, exiliados alemanes, polacos, húngaros, italianos, etc.. Reunidos en Asamblea acordaron fundar la Asociación Internacional de Trabajadores (AIT), conocida como la I Internacional.
La asamblea de delegados eligió un comité provisional donde estaba presente Marx. Entre ellos, había cartistas, sindicalistas, socialistas de distinta tendencias, seguidores de Proudhon y los que, muy pronto, con disgusto del propio Marx, iban a ser conocidos como marxistas.
Marx se convirtió en personaje clave de la Internacional cuando fue encargado de redactar un “Llamamiento inaugural de la Internacional”. En el texto destacan varias ideas:
-La Internacional no debía abolir las asociaciones nacionales, sino potenciar a escala mundial su actividad.
-La emancipación de la clase obrera sería obra de los propios trabajadores.
-No habría emancipación sin lucha por el poder político.
Estas ideas quedaron recogidas en el Preámbulo de los Estatutos organizativos de la Internacional.
La Internacional desempeñó un papel capital en el fortalecimiento de una conciencia de la clase obrera. De acuerdo con sus Estatutos, se crearon en los países europeos distintas federaciones nacionales que agrupaban a las secciones locales que se iban constituyendo.
La Internacional se implantó rápidamente en Francia, Bélgica, Suiza, Italia, Alemania y España. La AIT englobaba muchas tendencias y opiniones distintas sobre cómo dirigir el movimiento obrero. Había fuertes diferencias nacionales entre sus miembros y dirigentes y por la diversidad de la base social: obreros industriales, mineros, trabajadores de oficios tradicionales, jornaleros y hasta campesinos.
La heterogeneidad se reflejó en el plano ideológico. Los seguidores de Proudhon abogaban por una evolución pacífica y gradual y rechazaban la revolución, además de no ser partidarios de la participación obrera en la política, ni tampoco que el Estado interviniera en las cuestiones laborales. Por otro lado, los seguidores de Marx defendían la huelga como instrumento de lucha, la participación obrera en la política, la defensa de la lucha por una legislación laboral, especialmente para conseguir la jornada de ocho horas y el fin del trabajo infantil.
En una línea parecida a la de los proudhonianos franceses, Bakunin, que ingresó en 1868 en la Internacional, protagonizó un duro enfrentamiento con Marx en el Congreso de Basilea de 1869. La polémica giró en torno a la participación obrera en la política, rechaza frontalmente por Bakunin. Pero Marx consiguió que la mayoría del Congreso se declarara a favor de la organización de un partido obrero. El fracaso de la Comuna influyó en el de la AIT. Marx opinaba que el primer gobierno obrero había fallado por su falta de un programa político coherente y de una adecuada organización. En el Congreso de La Haya (1872) los anarquistas son expulsados de la AIT, aunque éstos convocaron otro congreso en Saint-Imier para rechazar los postulados marxistas.
Todas estas disputas y enfrentamientos internos son claves para entender el fracaso de la AIT, mucho más que por la persecución externa de los gobiernos europeos.
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viernes, 17 de septiembre de 2010
Panafricanismo
El Panafricanismo es el ideal a favor de la independencia y unidad de todos los pueblos africanos. Este ideal fue formulado en una serie de conferencias panafricanas. La primera de ellas se celebró en 1900 en Londres. Hasta el final de la II Guerra Mundial el movimiento panafricano estuvo dirigido por líderes negros norteamericanos, como Garvey y Du Bois, que hicieron hincapié en el origen africano de los negros de América, reivindicando, de ese modo, su propia identidad y herencia cultural. Como vemos, esa época del movimiento tenía menos que ver con África que con los Estados Unidos y el movimiento en favor de los derechos de la población negra.
Durante la sexta conferencia panafricana, celebrada en Manchester en el año 1945, el movimiento dio un giro de 180º cuando el liderazgo pasó a una nueva generación de líderes nacionalistas africanos, como Nkrumah y Kenyatta. La preocupación pasó a ser África y su unidad.
El movimiento no consiguió el objetivo de la unidad africana, ya que las fronteras diseñadas por las potencias coloniales resultaron ser más resistentes que lo esperado y, en todo caso, solamente causa de conflictos locales. Las rivalidades entre distintos pueblos también fueron determinantes, enfrentamientos que fueron avivados o no frenados por los europeos.
Pero, no cabe duda, que el movimiento tiene su importancia histórica. Los escritos de Nkrumah o de Kenyatta se convirtieron en referencias fundamentales para los procesos de descolonización e independencia en los años sesenta y setenta. En este sentido, la independencia de Ghana con Nkrumah al frente, fue un estímulo evidente para que se acelerara la independencia de otros países.
El panafricanismo contribuyó a la creación de la OUA, Organización por la Unidad Africana.
Durante la sexta conferencia panafricana, celebrada en Manchester en el año 1945, el movimiento dio un giro de 180º cuando el liderazgo pasó a una nueva generación de líderes nacionalistas africanos, como Nkrumah y Kenyatta. La preocupación pasó a ser África y su unidad.
El movimiento no consiguió el objetivo de la unidad africana, ya que las fronteras diseñadas por las potencias coloniales resultaron ser más resistentes que lo esperado y, en todo caso, solamente causa de conflictos locales. Las rivalidades entre distintos pueblos también fueron determinantes, enfrentamientos que fueron avivados o no frenados por los europeos.
Pero, no cabe duda, que el movimiento tiene su importancia histórica. Los escritos de Nkrumah o de Kenyatta se convirtieron en referencias fundamentales para los procesos de descolonización e independencia en los años sesenta y setenta. En este sentido, la independencia de Ghana con Nkrumah al frente, fue un estímulo evidente para que se acelerara la independencia de otros países.
El panafricanismo contribuyó a la creación de la OUA, Organización por la Unidad Africana.
jueves, 12 de noviembre de 2009
Fernando Garrido Tortosa
Fernando Garrido Tortosa nació en Cartagena en el año 1821, y murió en Córdoba en 1883. Se trata de una de las figuras más importantes del primer socialismo español, antes de su institucionalización en el PSOE. Garrido pertenecía a una familia liberal y con nivel cultural. Se trasladó a Cádiz donde contactó con los seguidores en España de las ideas de Fourier, entre los que destacaba Joaquín Abreu. Después pasó a Madrid donde se entrega a la difusión de las ideas del socialismo utópico de la línea de Fourier, y conoce a personajes importantes. Traba relación con Sixto Cámara y los demócratas. En 1848, en pleno temor del gobierno moderado por las revoluciones que estallan en Europa es detenido porque ha publicado un folleto considerado subversivo, "La Defensa del Socialismo", y porque, se piensa que está conspirando en favor de una revolución en España.
En el año 1851 sale de la cárcel y viaja a Londres. Allí entra en contacto con los refugiados de los distintos países que han visto fracasar las revoluciones. Es importante su relación con el italiano Mazzini. Entró a formar parte del Comité Democrático Internacional.
En 1854 regresa a España en el Bienio Progresista, y comenzará su lucha en favor de una democracia contraria a la Monarquía de Isabel II y a las oligarquías que la sostienen. En 1855 publica sus ideas con La República Democrática Federal Universal, verdadero programa para el republicanismo español del momento. Garrido comienza a sufrir varios procesos judiciales por sus ideas. Es desterrado a Lisboa, y se vincula a la conspiración de Sixto Cámara, por lo que es, de nuevo, desterrado, y regresa a la capital británica, para pasar luego a París.
El triunfo de la Revolución de 1868 le permite regresar a España. Se destaca dentro del Partido Demócrata, y es elegido diputado en las Cortes Constituyentes de 1872 pero ya en las filas del republicanismo federal. Durante la I República es nombrado Intendente General de las Filipinas. Al fracasar la primera experiencia republicana y darse la Restauración Borbónica debe exiliarse, en primer lugar, en Lisboa, y luego en París. Allí se dedica escribir y a pintar.
Regresa a España en 1879, y seguirá escribiendo hasta que fallece.
En el año 1851 sale de la cárcel y viaja a Londres. Allí entra en contacto con los refugiados de los distintos países que han visto fracasar las revoluciones. Es importante su relación con el italiano Mazzini. Entró a formar parte del Comité Democrático Internacional.
En 1854 regresa a España en el Bienio Progresista, y comenzará su lucha en favor de una democracia contraria a la Monarquía de Isabel II y a las oligarquías que la sostienen. En 1855 publica sus ideas con La República Democrática Federal Universal, verdadero programa para el republicanismo español del momento. Garrido comienza a sufrir varios procesos judiciales por sus ideas. Es desterrado a Lisboa, y se vincula a la conspiración de Sixto Cámara, por lo que es, de nuevo, desterrado, y regresa a la capital británica, para pasar luego a París.
El triunfo de la Revolución de 1868 le permite regresar a España. Se destaca dentro del Partido Demócrata, y es elegido diputado en las Cortes Constituyentes de 1872 pero ya en las filas del republicanismo federal. Durante la I República es nombrado Intendente General de las Filipinas. Al fracasar la primera experiencia republicana y darse la Restauración Borbónica debe exiliarse, en primer lugar, en Lisboa, y luego en París. Allí se dedica escribir y a pintar.
Regresa a España en 1879, y seguirá escribiendo hasta que fallece.
miércoles, 11 de noviembre de 2009
Jeanne-Françoise Deroin
Jeanne-Françoise Deroin fue una destacada política y defensora de los derechos de la mujer en el siglo XIX. Nació en el París napoleónico en el año 1805 y murió en Londres en el año 1894. Comenzó siendo una partidaria del saint-simonismo para pasar luego a defender las ideas de Fourier, dentro del socialismo utópico. En el año 1847 participó en la Unión Comunista de Marx y Engels, y se destacó en la Revolución de 1848.
Su gran vocación fue la lucha en favor de los derechos de las mujeres, comenzando por el derecho al sufragio. Fundó los periódicos, "La Politique des Femmes", "L'Opinion des Femmes", y junto con P. Roland, "El Club de Emancipación de las Mujeres". Por su lucha fue encarcelada junto con Roland al ser acusadas de atentar contra el orden público.
Tras el golpe del que luego sería Napoleón III decidió exiliarse a Londres, donde continuó su lucha.
Su gran vocación fue la lucha en favor de los derechos de las mujeres, comenzando por el derecho al sufragio. Fundó los periódicos, "La Politique des Femmes", "L'Opinion des Femmes", y junto con P. Roland, "El Club de Emancipación de las Mujeres". Por su lucha fue encarcelada junto con Roland al ser acusadas de atentar contra el orden público.
Tras el golpe del que luego sería Napoleón III decidió exiliarse a Londres, donde continuó su lucha.
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