miércoles, 4 de noviembre de 2009

Algunos apuntes sobre el socialismo utópico

Después de habernos dedicado de forma casi exhaustiva al nacionalismo nos adentramos en el mundo del socialismo utópico. En este artículo se exponen algunas notas sobre el mismo.
El socialismo utópico tiene en Francia uno de los contextos más favorables para su formulación. Si en la Inglaterra industrial con mayor masa obrera es el sindicalismo de los Trade-Unions y el movimiento cartista son los ue absorben las energías de cambios, en la Francia menos industrial y, por lo tanto, con menos proletariado, pero con una tradición intelectual muy arraigada, van a ser los pensadores los que van a reflexionar sobre las contradicciones de la industrialización o sus consecuencias no positivas. Este es el entorno en el que van a aparecer una serie de intelectuales que buscan soluciones ideales, unas alternativas. Ahí están Saint-Simon, Fourier, Louis Blanc, o Cabet.
Aunque podemos hablar de un conjunto de socialistas utópicos no hay muchos elementos comunes entre ellos. Sí se puede afirmar que no defienden métodos revolucionarios, sino procesos evolutivos y siempre con medios pacíficos. El cambio social no estaría en la capacidad revolucionaria del proletariado, como defenderá Marx, sino en el convencimiento progresivo y en la aceptación por parte de la burguesía de la necesidad de efectuar cambios. Frente a los enfrentamientos de clase, abogan por la concordia y el entendimiento. No cabe duda que Rousseau marcó a muchos de estos socialistas. Los socialistas utópicos, en todo caso, no dedicaron mucha atención a los medios para estos cambios, sino que dedicaron sus energías a elaborar los proyectos del futuro.
Una de las familias más interesantes del socialismo sería e que denominamo utópico en el siglo diecinueve que, a pesar de plantear soluciones difíciles de poner en marcha, nos ha legado un profundo humanismo, ideas de fraternidad, un fuerte idealismo y el valor de la solidaridad que, sin lugar a dudas, forman ya parte del acerbo cultural de la izquierda.
Uno de los socialistas utópicos más interesantes fue Fourier y sus falansterios, pequeñas ciudad de unos 1600 habitantes, en unas especie de grandes construcciones que se asemejaban a los palacios de la época de Luis XIV. En esas ciudades no habría una especialización excesiva del trabajo, ya que sus habitantes harían las distintas tareas de forma alterna. Sí habría propiedad privada y hasta derecho a heredar, pero los instrumentos de la producción serían comunes. Fourier buscaba el apoyo de burgueses para instalar sus falansterios. De hecho, hubo falansterios en Francia, Inglaterra, Rusia y Estados Unidos, pero fracasaron.
Otro de los grandes socialistas utópicos fue Cabet. En el año 1842 publicó su "Viaje a Icaria", en el que se describe un modelo utópico con influencia de Tomás Moro y de Platón. Cabet presenta una sociedad más revolucionaria que la que planteaba Fourier, ya que las instituciones debían regularse por sufragio universal. La propiedad privada se respeta.

2 comentarios:

  1. Hola me llamo Anthonia y no entendí nada, me lo podrían explicar, cuanto más rápido mejor porque es para un trabajo que debo entregar en una semana. Gracias

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    1. Hola Anthonia soy Pepe y te cuento, mira el socialismo utópico es una ideología de unos pensadores. Básicamente el socialismo utópico es el pensamiento de uno de los pensadores. Desde ya de nada.

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